CÓRDOBA. La campaña negativa de Rodrigo de Loredo sobre la gestión de Martín Llaryora se acelera cada vez más. Con múltiples denuncias contra el oficialismo en distintos frentes, el diputado radical busca quedarse con el lugar principal dentro de la oposición durante el 2025, año que lo obliga a renovar banca en el Congreso.
CAMPAÑA
Rodrigo de Loredo arde contra Llaryora y busca embarrar el campo
El diputado radical copó una reunión rural para discutir los aumentos impositivos patrimoniales de la provincia. Campaña negativa a fondo.
En ese orden, un nuevo capítulo se escribió ayer con el desembarco del ex presidente de Arsat a una reunión de la Sociedad Rural de Río Cuarto. El motivo original del encuentro era un debate sobre los aumentos de los impuestos patrimoniales, tributados por las propiedades rurales, que el Gobierno de Córdoba había comunicado a los productores.
Precisamente, esa entidad se convirtió en las últimas semanas en la punta de lanza de los reclamos rurales a la gestión de Llaryora. Todo ello, curiosamente, a partir del señalamiento que el gobernador cordobés hizo a la Casa Rosada exigiendo la caída de los derechos de exportación para la actividad agropecuaria.
Atento a ese “rebote” político que sufrió Llaryora, De Loredo se lanzó a capturar el centro de atención y asistió a la reunión con varios legisladores radicales para dar su apoyo al reclamo ruralista. Cabe destacar que el gobernador también estaba invitado pero no pudo asistir debido a una misión comercial internacional.
Rodrigo de Loredo y el manual Milei
“Daremos batalla en dos frentes contra el salvaje e ilegal impuestazo de Llaryora. En el frente judicial, porque el impuestazo es confiscatorio e ilegal. En el frente legislativo, pedimos la derogación del oscuro coeficiente inventado por el peronismo y que nadie quiere ni puede explicar. Si ningún legislador no oficialista le vende su voto al gobierno, al impuestazo lo vamos a voltear”, amenazó el radical en su red X.
Esa misma red social es el campo de batalla elegido por el diputado para volcar el volumen mayor de las críticas a la gestión provincial, tal y como lo marca el manual libertario. Algo que fue leído por el Centro Cívico, que procedió a responder a ataques anteriores vía cuentas oficiales, en una maniobra novedosa para el espacio en materia de comunicación política.
Así, la cruzada de De Loredo estaría condicionada por el factor de mayor fuerza de gravedad política en la actualidad: Javier Milei. Cabe recordar que el diputado practicó un acercamiento muy fuerte al espacio oficialista nacional durante 2024, a punto tal que le costó el apoyo de parte de su propio espacio en la UCR nacional, y más importante aún cordobesa.
Rumbo al 2027
En ese sentido, los movimientos de De Loredo tendrían mucho que ver no solo con el 2025, año en el que debe volver a ganarse el puesto en el Congreso, sino también al 2027 pensando en una candidatura a la gobernación que ya anticipó deseada.
“‘Queremos pagar impuestos, pero que no nos roben’. Así resumió un productor agropecuario lo que pasa en el campo de Córdoba con el impuestazo de Llaryora, en la asamblea de la Sociedad Rural de Río Cuarto. Yo lo escuché porque estuve ahí. Llaryora y el ministro Busso no, porque se borraron”, concluyó la nueva arremetida.
Mientras tanto, en el oficialismo provincial ensayan una respuesta para poder ahogar rápidamente cualquier diferencia que pueda surgir del agro. La misma consistiría en una eliminación rotunda a nivel impositivo para el año 2026, desactivando tensiones y reposicionando a Llaryora como un “aliado” del sector.














