La conclusión arribada por un estudio reciente sobre la calidad de vida de los porteños es un tanto abrumadora: más de la mitad de los ciudadanos de la Capital Federal se mudarían a otra ciudad en busca de una vida mejor.
DE ACUERDO A ESTUDIO
Pobre calidad de vida de los porteños: la mitad se mudaría a otra ciudad
Así lo reflejó un estudio elaborado por el Observatorio Gente en Movimiento, coordinado por la periodista y diputada nacional Gisela Marziotta. En el mismo detalla las distintas problemáticas que afrontan los porteños y que atentan contra su calida de vida: desde complicaciones para pagar los colegios, prepagas y alquiler de vivienda hasta la ausencia de espacios verdes tan solicitados por los ciudadanos. Estos, entre otros factores, explican el porqué de esta tendencia.
El informe fue elaborado por el Observatorio Gente en Movimiento, coordinado por la periodista y diputada nacional Gisela Marziotta. El fenómeno se explica en parte por la delicada situación económica que atraviesan los porteños, pero también a otros factores que el estudio se encargó de detallar
Se podría pensar que esto es algo principalmente de los jóvenes, cuestión que podría ser considerada como un deseo transitorio. Pero viendo este mismo dato por edad, se observa que es un fenómeno extendido: "Dejando de lado a los mayores de 60 años, en todos los rangos etarios más de la mitad de los porteños se irían vivir a otra ciudad si pudieran”, precisa el documento.
Uno de las problemáticas que empujan a los porteños hacia el deseo de mudarse es la educación. De acuerdo al informe, un 31% de las familias con hijos en colegios de gestión privada, está considerando cambiarlos a una escuela pública debido a cuotas que no pueden afrontar: "El 50% de las familias con hijos en colegios privados considera que no está en condiciones de pagar la próxima cuota de la institución educativa indica".
Claro que la explosión en la demanda presenta todo un desafío para el gobierno porteño.“La educación de gestión estatal en la Ciudad podría verse desbordada si no se plantean políticas urgentes que atiendan a una nueva demanda de vacantes, a raíz de las consecuencias económicas que la pandemia está generando en las familias porteñas”, advierte Marziotta.
De no haber medidas y de mantenerse esta tendencia, este traspaso implicaría una demanda adicional de 93.310 vacantes en las escuelas de gestión pública, lo cual supone 9 mil vacantes adicionales con respecto a la medición de junio, agravando aún más la tendencia observada.
Por su parte, la salud pública de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene en el horizonte cercano desafíos similares a los de la educación: el 49% de los porteños que tienen una cobertura de salud privada, sea obra social o prepaga, está considerando dejar su cobertura actual y pasar a ser usuario de la salud pública.
“Este dato tiene una implicancia particular en la Ciudad de Buenos Aires, ya que es un distrito con un alto grado de privatización en el ámbito de la salud, y donde tan solo el 18,7% se atiende en establecimientos públicos”, resaltó Marziotta.
De no haber cambios, esta presión sobre el sistema de salud se traduciría en 936 mil nuevos usuarios en el sistema de salud público, esa oleada implicaría un aumento del 173% de la demanda actual. Esta posible futura demanda adicional se corrobora con el siguiente dato: el 32% de los porteños con cobertura de salud privada considera que no está en condiciones de pagar la próxima cuota de su cobertura.
Otro de los temas abordados por el estudio fue la distribución de espacios verdes, en vista de que es absolutamente desigual entre las distintas comunas. Por ejemplo, Palermo posee 14 metros cuadrados por habitante mientras que la comuna 5 tiene menos de 20 centímetros cuadrados de espacios verdes por habitante.
Una mayor cantidad de espacios verdes en la ciudad podría ser un tema central para una agenda de calidad de vida en la nueva normalidad. "Los números oficiales indican que la ciudad posee 6 metros cuadrados de espacios verdes por habitante, mientras que la OMS recomienda al menos 9 metros" señala el documento, que agrega que "un 67% de los porteños afirman que con mayor cantidad de espacios verdes la cuarentena hubiese sido más llevadera".
Por último, abordó sobre un delito que floreció durante la pandemia en la Ciudad: el grooming o ciberacoso, que consiste en abuso sexual de menores a través de Internet.
Hoy los chicos están más expuestos, dado que pasan más tiempo frente a las pantallas. Según el estudio, 1 de 4 porteños conocen a alguien de su entorno cercano que sufrió ciberacoso. El dato cobra especial relevancia dada la gravedad de este delito y si se compara con su conocimiento: el 28% de los porteños no conocen esta práctica delictiva.
Por último, se refiere a la situación de los inquilinos de la Ciudad, algo que el Observatorio Gente en Movimiento viene siguiendo desde la primera entrega del informe del Informe de Calidad de Vida durante la crisis del COVID-19. Desde abril no se observan mejoras en los índices.
En julio, el 60% de los inquilinos señaló que no están condiciones de pagar el próximo alquiler, el porcentaje representa aproximadamente 216 mil hogares y 576 mil porteños bajo esta difícil situación.
GM- Indice de Calidad de Vida - Informe IV - VF OK (1) by Urgente24 on Scribd











