La Casa Rosada decidió, por ahora, no abrir una guerra política con Patricia Bullrich. Pese al malestar que provocaron sus últimos movimientos y a las críticas que comenzaron a circular entre funcionarios del Gobierno, Javier Milei mantiene la intención de contener a la senadora y evitar que las diferencias terminen en una ruptura dentro de La Libertad Avanza.
INTERNA OFICIALISTA
La Casa Rosada tomó una decisión sobre Patricia Bullrich (y la paciencia se agota)
La Casa Rosada tomó una decisión momentánea tras las provocaciones de Patricia Bullrich. Luego de la visita del Papa será otro cantar.
La postura presidencial contrasta con el enojo que existe en el entorno de Karina Milei, donde consideran que Bullrich fue demasiado lejos al exhibir públicamente una estructura política propia, integrada por dirigentes y legisladores que actualmente forman parte del oficialismo.
El episodio que terminó de encender las alarmas fue la difusión de una fotografía de la senadora junto a una docena de dirigentes de su confianza, reunidos en sus oficinas de Palermo. Aunque el encuentro ocurrió días atrás, sus consecuencias siguen generando discusiones dentro del Gobierno.
En Balcarce 50 interpretaron aquel gesto como una demostración de poder que excede las funciones parlamentarias de Bullrich y que podría anticipar una estrategia política independiente del liderazgo de Javier Milei.
“La foto es cruzar un límite, porque los diputados que están ahí sentados no son de Patricia, son del Gobierno, del Presidente, entraron por La Libertad Avanza”, cuestionaron desde el oficialismo.
Sin embargo, pese a la dureza de las críticas internas, la decisión presidencial es evitar una escalada que pueda terminar colocando a Bullrich definitivamente fuera del espacio libertario.
El enojo de Karina Milei y las sospechas sobre el armado de Bullrich
La molestia de la Casa Rosada no responde únicamente a una fotografía, sino a lo que consideran una señal de autonomía política de la senadora.
En el encuentro participaron diputados nacionales como Silvana Giúdici, Damián Arabia, Sabrina Ajmechet y Martín Matzkin, además de dirigentes como Juan Pablo Arenaza, Gerardo Milman y Diego Valenzuela.
Aunque todos mantienen vínculos políticos con Bullrich desde su etapa en el PRO, actualmente forman parte de La Libertad Avanza.
Para el sector que responde a Karina Milei, principal responsable del armado partidario, la decisión de reunirlos y exhibirlos públicamente fue interpretada como un desafío a la conducción del oficialismo.
“Una cosa es que se junte con el bloque de senadores, lógico. Ahora, mostrarse con legisladores de la Ciudad, de la provincia de Buenos Aires, con diputados ¿A cuento de qué? Institucionalmente, ¿cómo se explica?”, declararon desde el Gobierno fuentes reservadas al medio TN.
La preocupación es que Bullrich esté intentando consolidar un grupo de dirigentes que responda directamente a su liderazgo y que pueda funcionar como una herramienta de negociación dentro del espacio libertario.
En algunos despachos consideran que la senadora está exponiendo demasiado sus diferencias y que sus movimientos empiezan a generar un desgaste innecesario para el Gobierno.
Milei busca contenerla: por qué el Gobierno evita enfrentar a Patricia Bullrich
A pesar del malestar, el Presidente no parece dispuesto a convertir las diferencias en un enfrentamiento público.
Dentro del oficialismo reconocen que Bullrich conserva un peso político importante, especialmente por su capacidad de negociación con sectores aliados del Senado, donde el Gobierno necesita reunir apoyos para avanzar con su agenda legislativa.
Pero existe otro motivo detrás de la decisión de Milei: el temor a que una ruptura termine fortaleciendo a la propia senadora.
En la Casa Rosada hay quienes consideran que enfrentarla directamente podría convertirla en una figura opositora con mayor protagonismo y autonomía.
“La pondría en la otra vereda y le subiría el precio”, advirtió una fuente oficialista al analizar las posibles consecuencias de una confrontación abierta.
Por eso, mientras algunos funcionarios reclaman señales más contundentes para frenar sus movimientos, otros consideran que la mejor estrategia es mantenerla dentro del espacio y evitar que las tensiones se transformen en una disputa irreversible.
La decisión también expone diferencias entre quienes buscan preservar la unidad del oficialismo y aquellos que creen necesario establecer límites más claros a los dirigentes con aspiraciones propias.
La inesperada alternativa que circula en el Gobierno: ofrecerle la vicepresidencia
En medio de las discusiones internas, algunos sectores del oficialismo comenzaron a plantear una posibilidad para contener políticamente a Bullrich: ofrecerle un lugar en una futura fórmula presidencial como candidata a vicepresidenta.
La alternativa surge de quienes consideran que integrarla al proyecto electoral de Javier Milei permitiría limitar el riesgo de una ruptura y mantener bajo control sus aspiraciones políticas.
Sin embargo, la propuesta está lejos de generar consenso.
Otros funcionarios rechazan la idea y advierten sobre la posibilidad de repetir una convivencia conflictiva como la que actualmente existe entre el Presidente y Victoria Villarruel.
Por el momento, no hay una oferta formal ni una decisión tomada sobre una eventual candidatura. Se trata de una alternativa que algunos dirigentes mencionan dentro de las conversaciones políticas del oficialismo.
Las críticas de Bullrich y los mensajes que llegaron desde el Gobierno
Las tensiones no comenzaron con la reunión de dirigentes.
En las últimas semanas, Bullrich tomó distancia de distintas decisiones del Ejecutivo y comenzó a expresar públicamente cuestionamientos sobre aspectos de la gestión.
Entre ellos, planteó reparos al ajuste en Discapacidad incluido en el Presupuesto 2027, cuestionó la estrategia legislativa después del traspié con la Ley de Tierras y criticó las declaraciones de Javier Milei sobre “quemar periodistas en la hoguera”.
También insistió en la necesidad de que la recuperación económica llegue a los hogares y reclamó medidas adicionales para acompañar a los sectores productivos.
Después de que Luis Caputo anunciara la suspensión de los embargos a las pymes hasta mayo de 2027, la senadora aseguró que venía solicitando esa medida desde hacía tiempo y pidió profundizar las iniciativas de alivio económico.
En paralelo, desde el Gobierno comenzaron a aparecer mensajes que algunos funcionarios interpretaron como advertencias hacia Bullrich.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, sostuvo que “no hay dos candidatos en La Libertad Avanza a la Presidencia” y remarcó que Javier Milei es el único nombre del espacio para competir por ese cargo.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionó que “cualquiera cree que puede ser presidente porque Javier llegó a presidente”.
Aunque ninguno mencionó directamente a la senadora, fuentes oficialistas vincularon ambas declaraciones con las especulaciones sobre sus posibles aspiraciones electorales.
Una tregua que no resuelve la interna libertaria
Por ahora, la Casa Rosada no tiene previsto tomar decisiones inmediatas respecto de Bullrich.
La visita del papa León XIV aparece en la agenda oficial como una oportunidad para dejar momentáneamente de lado las diferencias y concentrar la atención en un acontecimiento institucional.
Sin embargo, dentro del Gobierno reconocen que el conflicto seguirá pendiente una vez que termine esa instancia.
En el entorno de Karina Milei esperan que la senadora interprete las señales de malestar y modere sus próximos movimientos. Otros sectores, en cambio, creen que continuará consolidando su propio espacio de influencia.
La decisión de Javier Milei es clara por el momento: contener a Bullrich antes que empujarla hacia una ruptura. Pero esa estrategia también implica tolerar movimientos que generan cada vez más incomodidad dentro del oficialismo.
El desafío para la Casa Rosada será encontrar un equilibrio entre preservar a una dirigente con peso parlamentario y evitar que su creciente autonomía termine abriendo una disputa por el liderazgo libertario. Porque, aunque el Gobierno decidió no confrontar, el malestar está lejos de desaparecer.
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En pocas palabras
- Decisión Presidencial: La Casa Rosada optó por no iniciar una confrontación directa con Patricia Bullrich para evitar su salida del espacio libertario.
- Malestar Interno: Existe enojo en el entorno de Karina Milei por la demostración de poder de Bullrich con una fotografía junto a dirigentes del oficialismo.
- Contención Estratégica: El gobierno busca mantener a Bullrich dentro del espacio, temiendo que una ruptura la fortalezca como figura opositora.










