POLÍTICA

PROTESTA EN CASA ROSADA

Estela de Carlotto responsabilizó a Bullrich por las bolsas mortuorias: "Es un monstruo"

La presidente de la Asociación Abuela de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, calificó de "monstruo" a la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a quien responsabilizó de haber participado en colocar bolsas que simulaban ser cadáveres de víctimas del coronavirus entre las rejas de Casa Rosada, durante la movilización #27F debido al escándalo del "Vacunagate".

La activista de derechos humanos, Estela de Carlotto, habló en Radio 10 y dejó ver toda su indignación después de la protesta realizada en el día de ayer (27/02) por la agrupación Jóvenes Republicanos, quienes colgaron bolsas que simulaban contener cadáveres de víctimas del coronavirus que no habían recibido sus vacunas por los famosos "vacunados VIP":

"Me dan lástima", empezó la presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, al opinar sobre estas bolsas que contenían escrito los nombres de amigos y familiares de funcionarios políticos como "la familia Duhalde", "los suegros de Massa", "la mujer de Zannini", "el sobrino de Ginés" y la propia Carlotto. Además, afirmó que es "un delito muy grave, por lo que los abogados del organismo están viendo de qué forma se puede condenar desde la ley". "La forma de manifestarse en democracia no puede ser exhibir frente a la Casa Rosada bolsas mortuorias con nombres de dirigentes políticos", completó. 

A raíz de esta intimidante protesta, Carlotto salió con los tapones de punta contra Patricia Bullrich, presidente del PRO, que participó de la manifestación, y la responsabilizó por este acontecimiento: "Con la gran influencia y el dinero y la maldad que maneja la muchachita esta Bullrich, uno la conoce porque ella también fue militante, aunque yo no la conocí en esa época, pero fue funcionaria de varios gobiernos y sorprende verla transformada en un monstruo. Una persona que compra bolsas mortuorias y gestiona con la gente de su grupo semejante exhibición, ha violentado leyes", sostuvo. Sin embargo, según el diario La Nación, la ex ministra de Seguridad "no estaba enterada" de esta protesta y que le pareció "mucho". 

Y agregó: "Duele. Es un dolor de pena, de tristeza, de pensar que hay argentinos que tengan ese despiadado rencor a no sé qué"-siguió-"Tengo 90 años, me queda poco, lo que Dios disponga. Ojalá sea mucho para seguir haciendo todo lo que deseo y lo que deseamos las Abuelas; pero esa expresión de una bolsa mortuoria con un nombre y el de tantas personas que pusieron ahí, entre ellos la mía...". Por otro lado, aseguró que "nosotros no aspiramos a hacer nada que no sea lo correcto, lo que sí, no queremos que esto se repita. Esto no debe volver a pasar de ninguna manera", señaló.
 

Además, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo desmintió haber recibido la vacuna de forma clandestina: "No es cierto. Yo no estuve en ninguna vacunación vip.  Como cualquier hija de vecino estuve esperando mi turno. Todavía tengo que darme la segunda y no sé cuándo. Lo hice en el tiempo correcto y de la manera correcta.  Además, no es forma de demostrar que están en desacuerdo, para eso está la Justicia, para eso está el diálogo, las puertas abiertas de un gobierno democrático".

Por otro lado, habló sobre la agrupación Jóvenes Republicanos, autores de esta protesta con bolsas mortuorias"Son personas que están confundidas. A los jóvenes tratemos de decirles qué es lo que hay que hacer, qué es lo que está bien, qué es lo que no se debe hacer, y sobre todo enseñarles a convivir a pesar de las diferencias"-continuó- "Hay que conquistarlos y tratarlos de llevar por la senda correcta de la disidencia, de estar disconformes con algo, para que se expresen de una manera correcta, democrática y sobre todo no odiando al prójimo. Tenemos una juventud maravillosa en la Argentina, comprometida con la historia".

Por último, Carlotto quiso dejarle un mensaje a la juventud argentina: "Traten de convencer, métanse en esos lugares donde van estos desaforados y donde hay jóvenes para decirles por qué se equivocan, para convencerlos, para conquistarlos, porque esos jóvenes necesitan que los ayudemos. Hay que tratar de traerlos a una realidad que no es la que les están diciendo que está bien que hagan, que es esta manifestación de odio. No los dejemos de lado aunque digan disparates, tratemos de ver por qué lo dicen y a qué se debe, a lo mejor con una palabra se sana a una persona. Hay que enseñarles a sanar", concluyó.