“Qué alegría, qué alegría, en diciembre me llevan a conocer Cancillería", escribió a fines de setiembre la cuenta de Twitter ‘Chancha Pelota’, que lleva el nombre de la mascota de Felipe Solá. De esa manera se anunciaba que el exgobernador sería el nuevo canciller si Alberto Fernández era elegido Presidente el 27 de octubre.
GABINETE ALBERTISTA
Dicen que la ‘Chancha Pelota’ ya no quiere conocer Cancillería con Felipe Solá...
El anuncio habría molestado a Alberto, quien le habría recriminado a Felipe por hacerlo y éste a quienes manejan la cuenta en la red social, que terminaron eliminando el mensaje.
Sin embargo, Alberto sustentó el tuit de la Chancha Pelota llevando a Solá a su viaje a España, Portugal, Bolivia y Perú, como parte de su comitiva.
Desde entonces, se dio por sentado que la Cancillería sería para Felipe, un mensaje más para los de ‘adentro’ que pugnan por cargos, que para los de ‘afuera’.
Incluso circularon más nombres que acompañarían a Felipe en su hipotético futuro cargo: los del exvicecanciller Victorio Taccetti y del embajador Hernán Patiño. Incluso se dijo que a Jorge Taiana le darían el área política.
Apenas conocida la novedad, el canciller Jorge Faurie cuestionó al diputado Solá, y lanzó un dardo. "Hay que aprender a hablar primero". Y añadió: "El peronismo acá es una cosa, pero afuera es diferente. Hay que aprender a hablar". ¿Se refería Faurie a cierta limitación con los idiomas de Solá?
El canciller no fue claro: "Todavía no están los resultados, pero es muy importante saber hablar, explicar. Ya los conocemos, algunos de ellos estuvieron al frente de esta provincia [por Buenos Aires] y sabemos lo que hicieron".
Solá no se quedó callado y al día siguiente replicó: "Me parece que hubo una indirecta, una alusión personal, pero me parece que hay que mirar alto y él no puede mirar alto”, fue el dardo felipista ¿en alusión a la estatura del actual ministro?
Luego, Felipe volvió a opinar en temas internacionales cuando Faurie designó la semana pasada por decreto al diplomático Guillermo Raimondi como representante ante la Organización de Estados Americanos (OEA), en reemplazo de Paula Bertol.
"Bertol no cumplió su mandato como embajadora, renunció para la campaña y nombraron a un embajador de carrera que piensa parecido en la OEA, donde se discuten cosas donde nuestro pensamiento es distinto al del Gobierno", denunció.
Pero ahora una versión indica que Felipe no querría ir a la Cancillería. Además, se dice que la cuestión de los idiomas es una limitación importante.
En su lugar, en el entorno de Solá hablan de un cargo similar al que hoy ostenta Mike Pompeo en USA y que es más cercano al Presidente: una especie de Secretario de Estado que es quien comanda el Departamento de Estado, encargado de las relaciones internacionales.
La cuestión, que parecía un pedido a Alberto, ahora abre una disputa en un área que parecía cerrada.









