Jesús Rodríguez, el referente de la Junta Coordinadora de la UCR, que bajó el perfil político para dedicarse a la Auditoría General de la Nación, trazó un balance de la última elección y llegó a la conclusión de que los resultados reflejaron la renovación dirigencial del centenario partido y quedaron competitivos para todas las candidaturas.
PASO 2023
La UCR competirá por candidaturas, prelanzó Jesús Rodríguez
Como Morales y Cornejo, Jesús Rodríguez observó "bicoalicionismo imperfecto" en las candidaturas, y atribuyó el 45% de los votos de la coalición a la UCR.
Por lo tanto, subrayó,"deberá asumir el compromiso de competir en JxC con candidatos propios en todas las categorías y en todas las jurisdicciones, en el convencimiento de que ese es el camino para ampliar desde la base social la representación política de nuestra coalición".
Fundamentó la propuesta en que “los comicios últimos fueron la confirmación de un “bicoalicionismo imperfecto”, compuesto por una fuerza -Juntos Por el Cambio (JxC)- que compite por cuarta vez consecutiva a nivel nacional y el oficialismo del Frente de Todos (FdeT), actual nombre de fantasía del Movimiento Nacional Justicialista y aliados menores.
De modo que vaticinó que "es altamente probable que el resultado electoral impacte en cada uno de los integrantes de ese “bicoalicionismo imperfecto“.
Otra resultante de la elección es que JxC obtiene, con una recurrente representación de alrededor del 40 % del registro electoral, su tercer triunfo y se convierte en un decisivo estabilizador del sistema político.
El dirigente, quien ocupó importantes cargos a nivel nacional en las dos últimas décadas del siglo pasado, enfatizó en su blog https://www.jesusrodriguez.com.ar/ que "la UCR tiene la obligación de ofrecer un horizonte de certidumbre y esperanza para superar las consecuencias de la pandemia y del desgobierno que ejerce el oficialismo nacional".
Instó en tal sentido a "evitar caer en algunos vicios y desviaciones de la sana acción política: tenemos la obligación de desterrar el sectarismo, el dogmatismo y el individualismo, verdaderos virus que pueden contaminar la imprescindible contribución de la UCR en esta hora decisiva de nuestro vida como nación independiente".
Criticó el extravagante festejo del oficialismo y la muy comentada presencia de las terceras fuerzas.
Sostuvo con relación al primer punto que no debería llamarnos la atención porque los gobiernos de raigambre populista -aferrados a su fe- niegan los datos, rechazan las evidencias y no atienden cuestiones elementales para el ejercicio de la democracia como reconocer la victoria del rival que es, en definitiva, la consecuencia de la voluntad popular.
Puso como ejemplo que Donald Trump aún no reconoció, después de un año, el limpio triunfo del Presidente Joe Biden y, desde la Presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro anticipa el fraude en la próxima elección frente a una eventual derrota en las urnas.
Los comparó con la conducta que empañó una transición normal en el final del mandato de la presidenta Cristina Kirchner, cuando se negó a entregar los atributos del mando al presidente electo.
En cuanto a las terceras fuerzas, interpretó que en situaciones de crisis, con justificadas razones para la insatisfacción social, es esperable la aparición de candidatos “antisistema”. Así sucedió en la crisis de inicios del siglo, cuando una fuerza que promovía las llamadas asambleas populares y rechazaba la democracia representativa, obtuvo cerca de 20% de los votos en la Ciudad de Buenos Aires y consiguió ocho legisladores locales y cuatro diputados nacionales.
También esa fuerza se proclamaba defensora de la libertad, nada más que se reivindicaba trotskista, rememoró.
Competitividad electoral
Al evaluar la performance de su partido en la última elección rescató que Juntos por el Cambio haya obtenido en la provincia de Buenos Aires más votos que la suma de las listas que compitieron en las PASO y lo atribuyó a la oxigenación que significó la candidatura de Facundo Manes, al convertirse en un “cortafuegos” de los antisistema.
Destacó que hubo 113 mil afiliados radicales de la Provincia de Buenos Aires que impusieron la lista de Maxi Abad en las PASO, la cual habilitó la candidatura de Facundo Manes, quien en la práctica cuestionó, de paso, a los que hacen política con la antipolítica.
Puso como ejemplo del resurgimiento de la UCR en la Provincia a la renovación dirigencial que obtuvo 6 diputados nacionales, 13 diputados provinciales, 6 senadores provinciales, 31 intendencias, 314 concejales en todos los municipios de la provincia y 196 consejeros escolares.
Y que la fuerza, promovida por las exitosas gobernaciones en las tres provincias administradas por radicales, le permitió liderar las listas en 4 de las 6 provincias que JxC ganó en la renovación del senado y en 7 de los 13 distritos donde JxC triunfó en la categoría de diputados.
Brindó algunos indicadores del resultado electoral que enumeró:
- A nivel país, alrededor de dos de cada tres votantes eligieron candidatos opositores; JxC superó al FdeT por 8,4 puntos porcentuales.
- JxC ganó en 13 de los 24 distritos electorales.
- JxC triunfó en 6 de las 8 provincias que eligieron senadores y eso deriva en una composición del Senado donde, por primera vez desde la inauguración democrática, el PJ no tiene quórum propio.
- En la Cámara de Diputados se verifica un virtual empate, FdeT 118 bancas y JxC 116 bancas, y en el Senado una ligera ventaja para FdeT con 35 escaños frente a 31 de JxC.
- JxC ganó en 16 de 23 ciudades capitales de provincias, además de la Ciudad de Buenos Aires.
- El FdeT perdió 5 millones de votos en relación a los obtenidos en el año 2019. Eso significa que redujo alrededor del 40% de los votos conseguidos en ese año.














