Manuel Adorni finalmente mostró la carta que venía amagando sacar desde hacía semanas, pero lejos de bajar la temperatura sobre su declaración jurada, consiguió que las preguntas se multiplicaran. De repente entró Bitcoin a la historia, una de ahorros guardados, donde el funcionario todavía tiene varios pliegues que desplegar.
CRIPTO (NO EL SUPERPERRO) ENTRÓ AL CHAT
La cripto-nita de Adorni: Apareció Bitcoin, pero siguen faltando explicaciones
Manuel Adorni presentó su declaración jurada y quiso cerrar el tema. Pero entre las bitcoins y algunos huecos llamativos, dejó más preguntas que respuestas.
El misterio de los dólares ocultos: lo que Adorni sigue sin explicar
La piedra angular de la defensa de Adorni es una historia cripto. Según explicó ayer, invirtió cerca de US$200.000 en Bitcoin, cuando la criptomoneda era una apuesta poco conocida incluso dentro de los círculos financieros, y le generó ganancias por aproximadamente US$300.000 (que guardaba en un pendrive), alcanzando un patrimonio cercano al medio millón de dólares.
"Mi ahorro era previo porque con mi esposa tuvimos esa suerte, trabajé en el sector privado y en 2013 empecé a invertir fuerte en bitcoins, alrededor de 200 mil dólares y gané 300 mil. Y en 2018 empecé a liquidar". Hasta ahí, discutible o creíble según quien lo escuche.
El tema es cuando se cruza con los documentos públicos y se nota una diferencia abismal. En marzo de 2025, la última declaración jurada presentada por Adorni mostraba apenas US$42.500 en efectivo, además de una cuenta bancaria en Estados Unidos con US$6.220 (menos de 50 mil dólares) y bienes inmuebles valuados por montos muy inferiores a los que ahora dice haber tenido disponibles.
Osea, algunos miles de dólares se le pueden pasar por alto a cualquiera. Pero estamos hablando de más de 400 mil dólares que el vocero, por descuido u omisión, no declaró. Si realmente existían esos US$500.000, cuesta entender por qué se complicó tanto la vida para comprar inmuebles cuando ya era funcionario, por ejemplo, la casa del country Indio Cuá.
Adorni reconoció que la propiedad fue registrada inicialmente a nombre de su esposa, Bettina Angeletti, y atribuyó esa situación a un error que ahora será corregido. Sin embargo, no explicó de manera convincente por qué tomó una hipoteca sobre su departamento de Avenida Asamblea para obtener un préstamo de US$100.000 otorgado por una comisaria retirada de la Policía Federal y su hija, también integrante de la fuerza.
Tampoco terminó de aclarar por qué necesitó ese financiamiento si, según su propio relato, disponía de un patrimonio que multiplicaba varias veces ese monto (lo mismo aplica a la compra del departamento de la calle Miró, en Caballito). Hablando del depto de Caballito, la operación quedó estructurada mediante una hipoteca por US$200.000, con pago diferido, sin intereses... y con condiciones tan amigables que parecen sacadas de una secuela de Scary Movie.
"Fue un préstamo de un amigo, pusimos un plazo de un año en la hipoteca porque así lo establece la ley. Fue algo lícito y normal". La Justicia investiga precisamente esa operación. Y la pregunta sigue siendo la misma: si tenía medio millón de dólares, ¿por qué necesitó una ingeniería financiera que hoy está bajo sospecha? Hasta ahora nadie escuchó una respuesta convincente.
La otra cripto-nita de Adorni: el respaldo que nunca llegó
Apenas terminó la entrevista, Javier Milei activó el protocolo de contención. El Presidente reposteó un mensaje de Santiago Oría que sostuvo que Adorni había demostrado su inocencia y que los periodistas habían mentido. "Quedó clarísimo que no robó y que el periodismo mintió alevosamente", había publicado el cineasta y director de "Los héroes del Garrahan"( déjà vu con la supuesta inocencia de Freddy Machado y Espert).
La defensa presidencial fue inmediata... y necesaria. Porque la presentación estuvo lejos de generar el efecto buscado. De hecho, mientras el Presidente intentaba clausurar la discusión desde X, las redes sociales hacían exactamente lo contrario.
Más que salir los libertarios a poner las manos en el fuego por el Jefe de Gabinete, lo que se multiplicó fueron los chistes sobre el "pendrive mágico", las billeteras virtuales olvidadas, las claves perdidas y los bitcoins aparecidos a una velocidad que ni la blockchain podría creer.
¿Vio que en el universo de las criptomonedas el mayor problema es la confianza? Pues, justamente confianza es lo que parece faltarle a una parte importante de la opinión pública. Incluso dentro del ecosistema libertario.
Hasta la mismísima vicepresidenta Victoria Villarruel aprovechó para desplegar toda la sutileza de una motosierra sin frenos. Primero le deseó desde su cuenta una "cascada de éxitos", una referencia a la famosa remodelación de la casa de Indio Cuá, y después disparó afiladísim: "Te deseo que encuentres pronto un pendrive mágico". Por si quedaba la duda, Villarruel tildó de "vergüenza" las explicaciones de Adorni cuando le preguntó un usuario.
Muy inconsistente todo. Primero Adorni aseguró que todo estaba declarado correctamente; ahora reconoce que no era así, que le faltó mencionar algunos miles de dólares. Y aunque Milei haya salido a respaldarlo, si los papeles estaban tan ordenados y si el origen del dinero era tan transparente, ¿por qué cambió tantas veces de versión?
---------------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
Escándalo por la decisión de Scaloni con Paredes: "No hace falta"
Aeroparque cierra por obras y las aerolíneas estallaron: Casi 1.000 vuelos afectados
El escándalo que hunde a Julián Álvarez y preocupa a la Selección Argentina
Jeep sacude el mercado: Así sería el Renegade que amenaza hasta al Toyota Yaris
Estalló la oposición: "Es un escándalo, ya ni siquiera disimulan"


















