Los dirigentes sindicales de la CGT llegaron juntos a la Casa Rosada en una camioneta prometiendo que tras el cónclave hablarían con los representantes de la prensa escrita oral y audiovisual, algo que nunca ocurrió.
SILENZIO STAMPA
Hermetismo de la CGT tras la primera cumbre en 4 meses con la Casa Rosada
Tras una reunión de tres horas en Casa Rosada, los dirigentes de la CGT no hicieron declaraciones. Se trataron la reforma laboral, homologaciones y paritarias.
El ministro de Interior, Guillermo Francos, y el jefe de Gabinete, Nicolás Posse encabezaron el encuentro en medio de la discusión de la Ley de Bases y de la posibilidad de que los gremios avancen con un nuevo paro general.
Por parte de la CGT, estuvieron presentes los secretarios generales de la central obrera Héctor Daer y Carlos Acuña, el secretario general del Camioneros, Hugo Moyano; el titular de UPCN, Andrés Rodríguez; y el secretario general del sindicato de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri.
El titular de la cartera política aportó datos de manera breve tras retirarse de la casa de gobierno:
“En línea con las reuniones mantenidas con legisladores, gobernadores y dirigentes, seguimos dialogando con todos los sectores y trabajando para la construcción de consensos”.
Poco y nada.
Se habló sobre reforma laboral y ley ómnibus
Trascendió que los representantes de los trabajadores se habrían interiorizado sobre una eventual propuesta de reforma laboral que se adosaría a la ley ómnibus.
También, habrían debatido sobre la homologación de convenios que esperan ser refrenados (en especial el de camioneros) y las futuras negociaciones paritarias.
Dos puntos fundamentales que se está negociando son:
-la limitación de las cuotas solidarias, uno de los instrumentos más importantes que tienen los sindicatos para financiarse a través de descuentos compulsivos.
-la ultra actividad de los convenios colectivos de trabajo obliga a mantener la vigencia de los mismos hasta no negociar uno nuevo.
Ambiente pesado en la Casa Rosada
El clima previo a la cita oficial era pésimo ya que el gobierno nacional ratificó su negativa a homologar el acuerdo paritario alcanzado por el sindicato de Camioneros, lo que acrecentó la tensión con Pablo Moyano, secretario adjunto del gremio.
La paritaria de los dueños de camiones y los conductores acordó un aumento del 25% para el sueldo de marzo y otro 20% para abril.
En los días previos a la entrevista, Pablo Moyano había amenazado con la convocatoria a un paro general por las demoras en la firma.
“Tanto que hablan de la libertad, ¿qué carajo tienen que meterse Caputo, Posse o el presidente en un acuerdo entre privados?”, se preguntó.














