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MERCADO AEROCOMERCIAL

JetSMART: “Nos van a querer empujar a que nos vayamos”

Mar, 22/09/2020 - 1:04pm
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Por Urgente24

La aerolínea low cost JetSMART no sólo está sufriendo los efectos económicos de la cuarentena por la pandemia del Coronavirus, sino también el cambio de gobierno y de política aerocomercial. Denuncian que no les otorgan los lugares que adquirieron en Aeroparque, que no les aprueban los protocolos sanitarios y que desconocen el futuro de El Palomar. Sin embargo, aclaran que no es su intención dejar el país.

"Hay mucha especulación con lo que va a pasar con nuestro aeropuerto de El Palomar", dicen desde Jetsmart
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"Hay mucha especulación con lo que va a pasar con nuestro aeropuerto de El Palomar", dicen desde Jetsmart
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En el marco de las noticias sobre empresas que están dejando el país por una mezcla de crisis económica por el coronavirus e indefiniciones por parte del Gobierno nacional, ahora la aerolínea low cost JetSMART, advirtió en alusión a las políticas del oficialismo que “nos van a querer empujar a que nos vayamos”.

JetSMART también sufre el cambio drástico de signo político en la Argentina. De la gestión de Mauricio Macri que incentivó las low cost a la administración de Alberto Fernández que parece ir en sentido contrario.

A ese cambio en la política aerocomercial se sumó la crisis económica y los efectos de la cuarentena por el coronavirus.

En ese marco, el diario LA VOZ entrevistó al gerente general de JetSMART, Gonzalo Pérez Corral, quien explicó la situación de la firma y las trabas que encuentra en el gobierno nacional para volver a operar.

–¿Ustedes ya tienen protocolos para retomar los vuelos?

–GPC - Nosotros tomamos el ejemplo y los protocolos que tiene JetSMART en Chile. En Chile nunca dejamos de volar, nunca hubo un parate de operaciones como acá en la Argentina. Eso nos sirvió como una plataforma de inicio para los protocolos y hemos construido en base a las recomendaciones de todos los organismos internacionales un protocolo muy sólido. Nos hemos asociado con la Cruz Roja, para estar cerca de sus expertos. A la autoridad aeronáutica le hemos presentado hace más de dos meses nuestros protocolos de bioseguridad y hasta ayer no estaba aprobado todavía. Llevamos varios meses sin respuesta y tampoco hay una respuesta sólida de la autoridad central porque deberían haber bajado a todas las empresas los detalles de los protocolos para adaptarse y tener proyección. Inclusive es necesario para el orden del país entero, porque al final esto queda al libre albedrío de los ministerios de salud de las provincias. Si lo dejamos así vamos a tener un caos tremendo en nuestros aeropuertos porque es muy difícil administrar excepciones y reglas provinciales. Va a ser una locura.

–¿En qué situación se encuentra la empresa en el país y cuál es el arrastre por la pandemia?

–GPC - En general nosotros tuvimos una preparación bastante eficiente. Somos una compañía nueva y flexible, que tiene parte de sus costos, como los de tripulación y personal, variables y entonces eso hace que la base de eficiencia sea mayor. Después hemos aplicado el programa ATP que fue una ayuda y los sindicatos nos han acompañado con las suspensiones de personal con quita salariales. Y hemos hecho un trabajo muy fuerte para convencer y conversar con proveedores para refinanciar deudas y eso nos ha bajado mucho el gasto financiero. Después, por el lado más político, seguimos con muchas indefiniciones.

–¿Cómo cuáles?

–GPC - Más allá de que no hay una fecha de inicio cierta, hay mucha especulación con lo que va a pasar con nuestro aeropuerto de El Palomar, que es nuestra base de operaciones y algunos dicen que abre y otros que no.

–¿Ahí hay una causa judicial en trámite?

–GPC - Sí, hay un trasfondo judicial pero también una decisión política de un sector que no quiere que El Palomar siga existiendo, lamentablemente porque es un aeropuerto muy democrático, amplio y que ha aumentado la base de voladores en la Argentina. Ahora, en favor de que Aerolíneas Argentinas pueda mejorar sus cuentas y al no querer competencia, la intención es querer cerrarlo. Lo mismo sucede con Aeroparque. El año pasado nosotros compramos la filial argentina de Norwegian porque tenía lugares en Aeroparque que eran muy importantes y complementarios para nuestra operación. Obtuvimos la aprobación de la autoridad aeronáutica, a través de una resolución, y desde el cambio de gobierno no tenemos señales de que eso pueda avanzar favorablemente. O sea, no nos quieren dar ni siquiera esos tres lugares en Aeroparque.

–¿Y cuáles son las conversaciones con el Gobierno nacional?

–GPC - Hay un contacto muy breve y esporádico con el ministro de Transporte, pero la verdad es que no ha dado muchas soluciones. Después tratamos de tocar todas las puertas posibles, desde el arco opositor a gente que está en el gobierno o que nos pueda acercar soluciones. Este es un tema que nos preocupa mucho. Queremos saber cuándo volamos, que mantengan El Palomar, que nos den los lugares en Aeroparque. Al final, si uno se pone en la cabeza de los inversores, hay mucha incertidumbre, porque no se sabe desde dónde se volará y si se van a honrar los acuerdos firmados con anterioridad. La falta de seguridad jurídica en este país es brutal.

–¿Está en riesgo la permanencia de la empresa en la Argentina?

–GPC - Nosotros tenemos vocación de quedarnos acá, de invertir, de dar trabajo, de conectar provincias. Creemos que podemos ser un actor que ayude mucho a la sociedad argentina a volver a poner al país de pie. Ahora, si desde la política no nos quieren, nos quieren sacar la base de El Palomar, no nos quieren dar los lugares en Aeroparque, si encima después quieren regular las tarifas como se pretende hacer, bueno sí. Probablemente nos van a querer empujar a que nos vayamos, pero no es nuestro objetivo. Nuestro objetivo es quedarnos e invertir porque creemos que hay mucho por hacer en la Argentina. Ver un futuro de la Argentina con un solo operador va a traer muy malas consecuencias para el país, con aumentos de precios, falta de conectividad, menos rutas, un mercado más chico.