1. Guzmán no termina de convencer
LAS 5 MÁS INFLUYENTES
Guzmán no convence y hay pánico por la maquinita y el dólar blue, Falabella demostró lo obvio y cláusula gatillo al FMI (¿?)
El dólar blue vuelve a generar una sensación de alarma permanente en los argentinos. Lo insólito del caso es que el Gobierno otra vez está negando el impacto que esto tiene en la inflación, que le hizo perder las elecciones a Mauricio Macri en 2019. La gran pregunta es: ¿Qué le pasa al ministro Guzmán?
El ministro de Economía Martín Guzmán no convence al mercado. Si bien intenta dar señales constántemente sobre la sustentabilidad fiscal, los niveles inflacionarios no rompen el piso del 3% y nadie se esperaba en Wall Street que marzo diera 4,8%. Una barbaridad.
En este marco, interesante el punto que marcaron La Nación y El Cronista sobre las licitaciones a las que convoca el Palacio de Hacienda.
El diario centenario tituló: "el Gobierno surfeó la última licitación del mes, pero debió pactar tasas de 40,4% anual y achicar plazos".
En este sentido, desarrolló: "El Gobierno no logró captar del mercado la cantidad de pesos que buscaba para hacer frente a la deuda que le vence el viernes. Se acercó bastante. Sin embargo, para lograr ese “empate” debió validar tasas de hasta el 40,4% anual y volver al cortoplacismo.
Ese aval se dio para los instrumentos de mediano plazo (65 puntos más que hace una semana) o del 2% para los colocados con capital ajustable por inflación, 10 décimas por encima de ese antecedente más inmediato.
En la convocatoria a la tercera y última licitación del mes había anunciado que buscaba $110.000 millones y logró que le ofrezcan $132.576 millones, aunque tomó sólo unos $107.700 millones. Es un 2,1% menos de lo que buscaba y un 5% menos de lo que necesita para hacer frente al pago $113.800 millones de la Letra a Descuento (S30A1) y la Letra a tasa variable (la de pases a 7 días del BCRA o SA301) que vencen el viernes. Tomó menos de lo ofertado justamente para no tener que convalidar tasas aún más altas.
Ese monto implica, además, una brecha del 18% con la factura total que le tocará pagar a fin de mes, sumando vencimientos de otras instrumentos emitidos, pero que no se operan en el mercado secundario".
En tanto, el medio especializado resumió: "Hasta abril solo se consiguió la mitad de los fondos para cubrir el déficit.
El Tesoro colocó $ 107.700 millones en la licitación de este miércoles con la reapertura de cinco series de letras y cerró abril con un financiamiento neto positivo de $ 58.234 millones, el mejor dato en lo que va del año.
No obstante, el acumulado del primer cuatrimestre, de $ 148.800 millones, no llega a cubrir la mitad de la meta de cobertura del déficit fiscal vía incremento de deuda que está prevista en el Presupuesto 2021.
Los vencimientos de fin de mes rondaban los $ 122.000 millones, entre $ 47.511 millones de letras a descuento (Ledes S30A1) y casi $ 68.000 millones entre amortización e intereses de Lepase (SA301), que se pagarán con los fondos obtenidos entre la semana pasada y la licitación del miércoles".
2. Otra vez, la discusión sobre el dólar blue
Otra vez la misma historia. Tal como ocurrió al comienzo de la Administración Fernández-Fernández, el Gobierno vuelve a repetir el mismo relato: el dólar blue no condiciona a la economía ni a las expectativas inflacionarias.
Según el diario oficialista Ámbito Financiero, para el Gobierno la suba del dólar blue no pone en duda la "paz cambiaria".
La periodista Estafanía Pozzo se explayó: La suba del dólar paralelo de las últimas cinco ruedas generó diversas interpretaciones en la administración nacional, aunque en los distintos sectores coinciden con que si bien el movimiento de estos días genera algunos ruidos no está en duda la relativa “paz cambiaria” conseguida después de la corrida de octubre pasado, cuando el valor de la divisa había tocado su máximo histórico de $195. En concreto, entre el jueves de la semana pasada y el cierre de hoy, el dólar blue aumentó $18 pesos y quedó en $162 según un relevamiento de Ámbito en la city porteña, apenas $1,52 por debajo del dólar solidario.
Entre los motivos que explican la suba, le dijo una fuente oficial a Ámbito, se encuentra el ruido generado por los fondos de inversión extranjeros que desarmaron posiciones en pesos y se dolarizaron a través del contado con liquidación. Tal como contó este diario, un informe de la consultora 1816 reveló que en el primer trimestre de este año el fondo de inversión norteamericano Templeton sacó del país alrededor de u$s 628 millones a través del CCL. Además de eso, aclaró la misma fuente, también incidió un remanente del vencimiento del T2X1, del que no se renovaron alrededor de $17.000 millones que se calcula que son depósitos de no residentes, que también meten presión al mercado cambiario.
“No se terminó la paz cambiaria, pero sí es probable que en estos días haya presión porque es fin de mes y hay demanda. Pero en abril el Banco Central estuvo en el mismo nivel de compras de divisas que en marzo, que ronda los u$s 1470 millones”, señaló esa fuente a Ámbito.
Sin embargo, es obvio que esto genera remarcaciones en todos los eslabones de la cadena productiva hasta llegar al consumidor, que vio fuertemente devaluado su salario por los niveles inflacionarios de los últimos 3 años.
3. Falabella confirmó lo obvio
Luego de una serie de explicaciones de la Casa Rosada sobre porqué las empresas se van del país y el contexto global, Falabella confirmó lo obvio: el problema es la Argentina.
Podrá gustarle o no al oficialismo pero el grupo chileno inaugurará 21 establecimientos con diferentes formatos en Chile, Perú, México, Uruguay y Colombia, mientras que decidió irse del país.
Tal como informó BAE Negocios, Falabella, la mayor cadena de 'retail' en América Latina, abrirá un total de 21 establecimientos en la región a lo largo de 2021, según anunció el presidente de la compañía, Carlo Solari, en la junta de accionistas.
En concreto, ahora se abrirán cinco supermercados Tottus en Chile y nueve en Perú; una tienda de mejoramiento del hogar en Chile, tres en México y una en Uruguay; una tienda por departamento en Perú, y una en Colombia.
Además, se renovarán instalaciones para la llegada de Ikea a Chile, cuyos primeros centros se abrirán en marzo y agosto de 2022, indicó Europa Press.
4. Guzmán está delirando
El ministro dejó trascender que quiere una cláusula gatillo para el FMI (¿?).
Luego del fracaso político para extender el acuerdo a 20 años, que sea a tasa 0% y sin condicionalidades macroeconómicas, ahora el funcionario dice que quiere una cláusula gatillo en la negociación como si se tratara de un sindicato. Es insólito.
El periodista Carlos Burgueño desarrolló al respecto:
Martín Guzmán negocia en estos días incluir en el potencial acuerdo que se firme con el Fondo Monetario Internacional (FMI), una cláusula inédita y fundamental; para destrabar dentro del país la posibilidad de firmar el esperado “Facilidades Extendidas”. El ministro de Economía avanza en las conversaciones con el staff del organismo que maneja Kristalina Georgieva, la inclusión de un capítulo especial que mencione específicamente que si en el futuro se modifica la Carta Orgánica del Fondo y se habilita la alternativa de acuerdos a más de 10 años; el Facilidades Extendidas que se firme con Argentina pueda ser revisado e incluya los nuevos plazos. Si, por ejemplo, se cerrara este año el acuerdo y se firmara durante el 2021 un pacto a 10 años, y en el caso que el estatuto del FMI cambiaria en el período vigente del acuerdo (hasta 2031), el organismo debería permitirle al país la extensión de los plazos. Según coinciden tanto los negociadores con los que trata el país, encabezados por la norteamericana Julio Kozac, como el ministerio de Economía argentino; esta “cláusula” no violentaría el estatuto del FMI y habilitaría al país para recibir cualquier mejora futura en las condiciones vigentes. Dicho de otra manera, el acuerdo con el Fondo nunca tendría condiciones peores, y estaría abierto a mejorarlo si en el futuro hay cambios en los tipos de planes de pago que le convengan al país.
La inclusión de la cláusula está en sus últimas etapas de negociación, y contaría con el aval tanto de la conducción del FMI, como del gobierno de Alberto Fernández. Coinciden en Olivos y el Palacio de Hacienda, que la inclusión de este capítulo le permitiría al Ejecutivo, poder sortear las dificultades políticas internas dentro del propio oficialismo, que reclaman un acuerdo a más de 10 años; algo hoy imposible de conseguir. No por falta de voluntad o poca presión de Guzmán y los negociadores argentinos, sino por la imposibilidad de lograr a tiempo cambios tan radicales en las estructuras del FMI. Se reconoce dentro del Gobierno, que la posibilidad de modificar los tiempos de los acuerdos a 10 años, ameritan cambios políticos internacionales, donde se debería contar con el apoyo absoluto de la mayoría del 85% del board del FMI, incluyendo los votos positivos de Estados Unidos y Europa. Si bien en sus giras Guzmán encontró buena voluntad para discutir el tema, también se convenció que esta alternativa forma parte de discusiones política a un nivel de jefaturas de estado y bloques económicos mundiales, una alternativa que excede las capacidades actuales de la Argentina; aún si el reclamo es global de América Latina. Guzmán, en concreto, no podría negociar hoy un acuerdo a más de 10 años; pero sí incluir alternativas para que esa posibilidad quede latente; en el caso que el estatuto del FMI se modifique en el futuro.
5. Biden, un alivio para los progres de la región
En su primero discurso ante el Congreso de los Estados Unidos, el presidente Joe Biden dijo que "ya es hora" de que las grandes corporaciones y los más ricos del país, que son un 1% "paguen su parte justa" de impuestos. "Solo la parte justa", reiteró.
"650 personas incrementaron su riqueza en más de un trillón de dólares durante esta pandemia. La teoría del derrame nunca funcionó. Es momento de hacer crecer la economía de abajo para arriba", dijo.










