CÓRDOBA. El nuevo desembarco de Uber en Córdoba capital ha desatado una auténtica guerra de transporte. La aplicación norteamericana regresó a las operaciones en la capital cordobesa más de un año después, cuando se encontró con un muro judicial que le impidió seguir funcionando.
LE TIRAN LA CHAPA
Guerra de transporte en Córdoba: funciona Uber y arden los taxis
Uber comenzó a operar en la capital cordobesa desde ayer 29/12, a pesar de las advertencias del municipio. La plataforma entiende que el plazo otorgado por la Justicia para reglamentar el servicio ya expiró, por lo que está en condiciones de funcionar. Desde la Municipalidad advierten duras sanciones. Los taxistas cordobeses ya están en posición de combate y se resisten al desembarco. La defensa de un “monopolio” de transporte y la disputa por un terreno fértil para el transporte particular.
En aquella ocasión, la Municipalidad de Córdoba presentó una ordenanza que prohibía el funcionamiento de Uber ya que su servicio no estaba correctamente reglamentado, en un rubro en el cual el municipio solo reconoce a los taxis y remis. La Cámara Contenciosa Administrativa dio a lugar a dicha ordenanza y le prohibió a Uber operar en Córdoba.
Más de un año después y luego de una serie de apelaciones, los directivos de Uber en Latinoamérica recibieron la noticia de que el mismo tribunal que le había prohibido el funcionamiento, obligaba al municipio a reglamentar su funcionamiento en un periodo de 30 días desde principios de diciembre, algo que no ocurrió.
Vencido el plazo de reglamentación, Uber comprendió que tiene luz verde para lanzar sus operaciones en territorio cordobés, por lo que ya habilitó los servicios de Uber Essentials y Uber Medics, destinados a atender la necesidad de los trabajadores esenciales y a médicos en un nuevo concepto surgido con la pandemia. Con ello, más de 10 mil choferes inscriptos ya estarían en condiciones de poner primera.
Pero como era de esperarse, la piedra cordobesa con la que tropezó Uber hace poco más de un año, no se quedó quieta. Los principales opositores a la llegada de Uber a la capital cordobesa son los taxistas y remiseros de Córdoba, además del municipio cordobés.
El negocio del transporte particular está concentrado entre estos actores y las sumas que se mueven son muy altas. Una licencia municipal para conducir un taxi en Córdoba se transfiere hoy por arriba del millón de pesos.
Claramente, la apertura del mercado provoca que los taxistas y remiseros cordobeses pierdan parte del negocio que hoy concentran casi en su totalidad, y el municipio puede llegar a perder parte de los ingresos que tiene cuando otorga licencias. De este modo, para estos dos actores no es conveniente el desembarco de un medio alternativo que desconcentre el negocio y rompa el sistema, además de la posibilidad de ofrecer precios más bajos.
Cabe destacar que Uber es una plataforma que rompe con los paradigmas de trabajo burocratizado en todo el mundo. La concepción de la empresa no es la de tomar empleados sino socios que trabajen con la aplicación, y no para la aplicación.
Incluso en Europa, la empresa se encuentra buscando soluciones ante una posible reclasificación de los trabajadores como empleados, algo que haría inviable el negocio actual. De este modo, las políticas de “trabajo independiente” de Uber no son para nada aceptadas en Argentina, donde la fuerza sindical es muy grande y ninguna actividad nueva escapa de ello.
El rechazo hacia Uber es una política de Estado para la Municipalidad de Córdoba. Esto se ve reflejado en que la anterior gestión municipal, a cargo de Ramón Mestre (UCR) ya había rechazado a Uber, y ahora Martín Llaryora (Hacemos por Córdoba) sostiene la postura de su antecesor (algo poco común en nuestro país).
Con los servicios de Uber ya lanzados, tanto el municipio cordobés, como los taxistas y remiseros de Córdoba ya salieron al cruce. En primer lugar, el Secretario de Movilidad Urbana de la Municipalidad de Córdoba, Marcelo Mancilla, habló con Radio Pulxo Córdoba FM 95.1, y dijo que “Uber no está regulado y hemos tomado la decisión de no autorizarlo”.
“Hemos hecho las presentaciones al poder judicial, a quien le solicitamos que ejerza el control hasta las últimas consecuencias, tanto a los responsables de la prestación del servicio, como a los titulares de la empresa”, agregó Mancilla. Además, el funcionario dijo que “no se puede autorizar algo por presión, por moda o porque pueda estar autorizado en otras ciudades o en otros países”, haciendo referencia al éxito de la plataforma en otras ciudades del mundo.
Con respecto a posibles represalias o altercados que puedan suceder por el funcionamiento, Mancilla dijo que la empresa es “responsable de cualquier situación de hostilidad que suceda en la vía pública con taxis o remis a la que se tengan que enfrentar los trabajadores”. Esta última declaración surge de la postura de los taxistas y remiseros cordobeses, quienes advirtieron que harán lo que sea necesario para que la aplicación se vaya de la ciudad.
No sería la primera vez que se suceden actos de violencia contra choferes de plataformas en nuestro país. Además, en declaraciones a Canal 12 de Córdoba, el representante de la organización Permisionarios de Taxis, Miguel Arias, advirtió de manera contundente a la plataforma sobre su actividad ilegal y “le prometió pelea”.
“Tratamos de calmar a los compañeros en la calle porque están de muy mal humor. Esta aplicación es ilegal. Si la Municipalidad no actúa como corresponde, nos va a tener en la calle. Estamos en pie de guerra”, enfatizó Arias durante una protesta realizada en la entrada de la Terminal de Ómnibus de Córdoba.
Con estas declaraciones, la postura de taxistas y remiseros se confirma. Sin dudas, la llegada de Uber a Córdoba ha desatado nuevamente una situación tensa que puede terminar en hechos de violencia que ya se han observado con anterioridad. La “cacería de Ubers” es una práctica activa, y que este conflicto va aumentar aún más.
Además, el municipio cordobés no quiere a los taxistas y remiseros protestando en las calles, luego de un año plagado de manifestaciones violentas en el centro cordobés. Por ello, y por la posible pérdida del negocio de las chapas, es que la Municipalidad rechaza la llegada de Uber a Córdoba y buscará evitar su funcionamiento.
A pesar de ello y de todas las “advertencias” recibidas, la plataforma está funcionando de hecho y ya se pueden pedir coches en las modalidades Uber Essentials y Uber Medics. No hay que olvidar que hay más de 10 mil conductores (en contrapartida de los casi 8 mil taxis y remis habilitados) que esperaron con ansias la posibilidad de salir a la calle, con una fuerza laboral no organizada, pero que sin duda buscará defender la llegada de la aplicación.
Quedará en manos de la Justicia el actuar con rapidez y evitar que el conflicto se traslade a la calle, donde las situaciones pueden salirse de control.













