CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Miradas Al Sur es un semanario que financia el kirchnerismo, tal como ocurre con todas las publicaciones de Sergio Szpolski, el próspero sociólogo-rabino que fracasó como banquero (ex Banco Cooperativo Patricios) pero que, de todos modos, se las ha ingeniado para vivir muy bien.
En Miradas Al Sur nunca se publicaría una crítica a los Kirchner. Eduardo Anguita, el ex PRT-ERP que dirige el semanario, afirma que los de Clarín censuran a sus periodistas. En cambio, aparentemente, él no lo necesita: contrata militantes.
Solamente así se puede conseguir que una persona escriba sobre el intercambio comercial entre Venezuela y la Argentina y no mencione la corrupción. Y es todo un problema para una porción significativa de la 'transversalidad', o sea el kirchnerismo no peronista, que debe explicar las prácticas del kirchnerismo peronista en el poder cuando gestiona el Estado, y se apropia de sus beneficios.
Claudio Uberti, Ricardo Jaime, Julio De Vido, José María Olazagasti... ninguno de ellos proviene del kirchnerismo no peronista. Sin embargo son estos 'transversales' como Anguita o Demián Verduga quienes tienen que 'explicarlos' ante la sociedad, 'limpiarlos', 'justificarlos', 'poner el pecho' por ellos aunque
> nunca ganarán tanto dinero como los corruptos y,
> en la intimidad, ninguno de ellos comparte esas prácticas irregulares. Porque el kirchnerismo no peronista, en general, es clientelar pero no corrupto.
El caso más interesante es el de Eduardo Sigal, hoy funcionario de la Cancillería pero que proviene del ex Partido Comunista, y que si hubiese aceptado callar su pedido de autocrítica, en días cuando se desmoronaba el Muro de Berlín, no lo hubiesen despedido los Patricio Echegaray y Carlos Heller. Pero Sigal 'se la bancó'. No es un cruzado ético aunque tampoco es un discípulo de Olazagasti...
Diferente es el caso de Héctor Timerman, quien básicamente busca un lugar en el mundo que le permita alcanzar una identidad independiente del nombre de su padre Jacobo, a cuya sombra siempre vivió. Timerman ha deambulado por tantos o más caseríos de la política que Patricia Bullrich -ya que la cita Verduga-, y probablemente, en el futuro, seguirá rebotando entre la derecha y la izquierda, según su conveniencia. Pero Timerman no es un kirchnerista no peronista clásico. Es más: él afirma que siempre fue 'el peronista de la familia' y que aprendía el peronismo de Jorge Taiana padre, aunque éste nunca hubiese 'transado' con el golpista Emilio Massera para pagar una publicación.
En los '70 que Anguita le cuenta a Verduga, las organizaciones guerrilleras financiaban su actividad con negocios ilícitos que justificaban 'en nombre de la causa'. Así fue como, en Colombia, las Farc ingresaron al narcotráfico... En la Argentina, Montoneros parece que le entregaba parte del dinero que obtenía secuestrando ejecutivos de empresas a gente como el banquero David Graiver para que se lo administrara, y así comenzaron los problemas de Jacobo Timerman, socio de Graiver en Editorial Olta/La Opinión. La soberbia de los militares procesistas y su falta de apego a la legalidad hizo el resto, comenzando por el secuestro de Edgardo Sajón.
Probablemente 'en nombre de la causa' Anguita/Verduga aceptan
> vivir de la mano de Szpolski,
> ignorar que el kirchnerismo realiza actividades faltas de ética en los negocios con Venezuela y
> olvidar que eso se repite una y otra vez.
¿Cómo hacer todo eso y no caer en una hipocresía insoportable? Ahora bien, si se puede hacer todo eso, entonces se puede escribir como Demián Verduga o leer con ánimo crédulo su investigación.
Eso sí: siempre queda mejor, si es que hay que presentar una conspiración estadounidense contra los 'progresistas' (¿Quién dijo que Hugo Chávez o los Kirchner son 'progresistas'?), que esa trama provenga del Partido Republicano. Lo de Verduga explicando una conspiración de "la derecha del Partido Demócrata" es medio truculento porque al Partido Demócrata estadounidense llegan numerosos kirchneristas no peronistas a 'tocar el timbre'...
En fin, aqui va el artículo de Miradas Al Sur que consigue referirse a los negocios con Venezuela sin mencionar la corrupción kirchnerista... Es olvidable el final, tan abrupto como genuflexo. Un lector más o menos profundo esperaría más imaginación a la hora de justificar lo injustificable. Aunque fuese por el prestigio de la Redacción... Ese final es más de la prensa de Rudy Ulloa que de la intelectualidad kirchnerista no peronista.
"Fueron los diputados de la Coalición Cívica Patricia Bullrich y Juan Carlos Morán los que orquestaron la Operación Eduardo Sadous . Le ofrecieron al ex embajador en Venezuela la sesión secreta en el Congreso. Convencieron al peronista disidente Alfredo Atanasof –presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores– para que aceptara la metodología. La maniobra no fue un hecho aislado. Forma parte de las estrategias que se cocinan en una serie de fundaciones financiadas por la derecha norteamericana y vinculadas íntimamente con la CC. El objetivo de estas instituciones es debilitar a los gobiernos progresistas de la región y en particular al de Hugo Chávez.
La maniobra comenzó a crecer hace varias semanas y llegó a su clímax con la presencia del ex embajador en el Parlamento, la tarde del 23 de junio. El autor intelectual, detrás del telón, además Bullrich y Morán, fue Guillermo Yanco, el marido de Bullrich. Yanco es presidente del Instituto de Estudios Argentinos (Idear) y miembro de la Red de Partidos Políticos.
En la página web www.ndipartidos.org se lo presenta como abogado especialista en mediación, entre otras cosas. La Red es una organización impulsada por el Instituto Nacional Demócrata para Asuntos Internacionales (NDI en inglés). Este instituto fue creado en 1983 por el ala derecha del Partido Demócrata norteamericano y a través de otras fundaciones tiene presencia en 50 países. Recibe financiamiento, entre otras fuentes, de la Fundación Nacional para la Democracia (NED en inglés), creada por Ronald Reagan para intervenir en la política interna de decenas de naciones en todo el mundo.
En la página de la CC www.coalicióncívica.org.ar se ve el estrecho vínculo de Yanco con el NDI. Se cuentan los seminarios y charlas por toda la región a los que lo llevó esa institución en su condición de presidente de Idear.
Sin embargo, la magnitud de la relación se ilustra con una anécdota que sucedió cuando el abogado daba sus primeros pasos en las filas de Carrió. Al igual que su esposa, Yanco se acercó al espacio de 'Lilita' cuando giró a la derecha. Eso terminaría cristalizándose con la muerte del ARI y el nacimiento de la Coalición. Mientras ocurría la transición, Yanco dio un seminario para los miembros del ARI en el Hotel Playas, de Pinamar. El encuentro era sobre modernización partidaria y lo organizó el NDI. Al terminar el seminario hubo una cena de pocas personas. Uno de los presentes le contó a este semanario que mientras comían, el abogado confesó algo que mostraba su dimensión como cuadro regional de la fundación norteamericana.
–Estoy trabajando con el instituto en todo el continente. Asesoro a la oposición en Argentina, Bolivia y Venezuela. Déja vu. El estilo de Operación Sadous muestra un modus operandi. Un hecho similar –por los actores y los contenidos– sucedió en octubre del año pasado. La maniobra podría llamarse Cartas para un golpe.
Fue cuando Carrió envió a las embajada de Estados Unidos, los países de Europa y América Latina, una carta en la que decía que Argentina vivía una situación anómala. Consistía en que Kirchner era, según la carta, un usurpador del poder porque lo ejercía detrás del trono. Eso planteaba una conflicto de legitimidad porque el pueblo no lo había votado.
El escrito creaba un escenario que recuerda mucho a los que se fabricaban antes de los golpes de Estado en América Latina, siempre asesorados intelectualmente por la CIA o por fundaciones vinculadas a la derecha norteamericana. Un ejemplo de este tipo de discurso fue lo que dijeron los medios de Honduras antes del golpe contra Manuel Zelaya. Se lo acusaba de ilegítimo por querer hacer una consulta popular sobre la constitución. Iglesias y Cadal.
Otro dirigente de la Coalición vinculado con estas fundaciones es el diputado Fernando Iglesias. Al igual que Yanco y Alfonso Prat Gay se sumó durante el giro ideológico de Carrió. Iglesias es un intelectual orgánico del Centro para la Apertura Democrática en América Latina (Cadal).
El sitio web es www.cadal.org. En la página se pueden ver algunos artículos que ilustran sobre la ideología de la fundación: Populismo o mercado. No es casual lo de Metrogas . Iglesias participó (y participa) de seminarios, eventos y publicaciones de la fundación. Al igual que el Instituto Demócrata, Cadal es parte de una red de fundaciones ligadas a sectores conservadores norteamericanos. En particular a las fundaciones creadas por los cubanos anticastristas de Miami: Proyecto Cuba Libre y Directorio Democrático Cubano.
En el informe 2007 de la fundación, que se titula Democracia Mercado y Transparencia , se les puso una nota a distintos países, con un índice elaborado por Cadal. El capítulo latinoamericano ubicó en primer lugar a Chile y en el tercero a Costa Rica. Esta medalla de bronce no es casual. Meses antes de que publicara el informe el país centroamericano había firmado un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos. Entre los peores del mundo, según ese documento, estaban Venezuela, Ecuador y Bolivia.
Las formas de financiamiento de estas instituciones son sinuosas. Todas reciben, en parte, fondos de la NED, la fundación creada por Reagan. La NED, por su parte, se financia con iniciativas como el Programa de Asistencia para Cuba, que fue propuesto por la CIA y aprobado por el congreso norteamericano en 1996. Durante el gobierno de George Bush, sólo ese programa recibió 56 millones de dólares por año. Con esos fondos, la NED distribuye dinero en las otras fundaciones en forma de donación. La sesión. Hay algunos hechos de la sesión secreta en la Cámara de Diputados que todavía no trascendieron y muestran algunas consecuencias para los dirigentes de la Coalición Cívica que armaron la escena. Uno de los diputados que estuvo presente contó a este medio el malestar de Margarita Stolbizer, una posible aliada de la CC. "Ella no se imaginaba que esto era algo tan poco serio", destacó la fuente. Y agregó que se fue muy molesta con los diputados de la CC por haber embarcado a toda la comisión en una sesión en la que el ex embajador sólo dijo vaguedades.
Otro dato es que Sadous sólo nombró a Néstor Kirchner en un momento de la sesión. Fue para contar la intervención del ex presidente en la resolución del problema alrededor del fideicomiso. El ex embajador dijo: "Después de que envié el cable avisando sobre los 90 millones de dólares que faltaban me enteré que Rafael Bielsa (entonces canciller) le había mostrado el cable al presidente y que Kirchner pidió que se hicieran gestiones ante Hugo Chávez. Luego el dinero volvió al fideicomiso".
Quizás sea redundante señalarlo pero los motivos por los cuales Kirchner pide la gestión muestran una posición lógica en un presidente. La ausencia de ese dinero afectaba el interés argentino porque los empresarios locales cobraban de sus ventas de ese fideicomiso."
¿Y la corrupción, Verduga? ¿Es 'verdurita'?
El periodista Demián Verduga quiere imitar a Eduardo Anguita: ese 'collage' que, dato sobre dato, tiene una intencionalidad política disfrazada de periodismo. Pero en esta ocasión el cronista de Miradas Al Sur comete una omisión notable: todo lo que él sostiene puede ser cierto, o no, pero ¿qué pasa con la corrupción en los negocios bilaterales con Venezuela? ¿Qué ocurre con la corrupción kirchnerista, Verduga? Sin mucho fundamento, el periodista considera al kirchnerismo un movimiento "progresista" sometido al acecho de la derecha trasnacional pero ¿eso justificaría la corrupción? Presos. Así tienen que terminar solamente para ver si Verduga y Anguita los van a visitar.
06 de julio de 2010 - 00:00







