Buenos Aires: La capital sudamericana de los gays

Durante el 2007, se espera que la afrancesada ciudad de Buenos Aires reciba aún más turistas gays que los 55 mil estimados por mes. Este año se inaugurará en la ciudad el primer hotel 5 estrellas destinado a homosexuales en Sudamérica y se realizará el Campeonato Mundial de Fútbol de gays. Una veta fructífera explota la ciudad en este sentido, con turistas de elevado nivel social y gran poder adquisitivo.

Un grupo de factores diversos hacen que la ciudad de Buenos Aires sea la ciudad de Sudamérica más escogida por los turistas gays. No sólo el tipo de cambio y los arreglos florales en Avenida de Mayo hacen atractiva la ciudad: una combinación de buenas propuestas y tolerancia le dan un toque de sofisticación que hace que la comunidad homosexual se sienta a gusto por las calles de la Reina del Plata.
Pese a que no existen estadísticas oficiales, los cálculos indican que cada mes llegan a Buenos Aires unos 55.000 turistas homosexuales nacionales y extranjeros, lo que representa el 20% del total.
La preferencia por Buenos Aires por parte de los gays de todas partes del mundo tiene que ver con algunas medidas adoptadas a lo largo del tiempo y algunos eventos que tomaron notoriedad dentro de la comunidad gay en el pasado cercano. Por empezar, la legislación de uniones civiles entre personas del mismo sexo fue un impulso vital.
Para el presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti, Buenos Aires "puso un aviso en el mundo" cuando hace tres años se convirtió en la primera urbe de Latinoamérica en permitir por ley las uniones civiles entre personas del mismo sexo.
Al calor de esa norma y de una devaluación que en 2002 puso fin a la paridad entre el peso argentino y el dólar, surgieron las primeras agencias de viajes, varias inversiones en hoteles y otros proyectos destinados a atraer al turismo homosexual.
Durante el 2005 se creó en la ciudad la filial local de Axel Consulting, consultora española especializada en productos para esta comunidad. Ese mismo año se llevó a cabo la tercera edición de Diversa, festival internacional de cine gay, lésbico y transexual, y la decimoquinta "Marcha del Orgullo" de los homosexuales, encuentros que cada año reúnen a más participantes.
El 2005 también vió el lanzamiento de una marca de vino gay que contó con mucho éxito a nivel local y a nivel de exportaciones. Buenos Aires reúne más de 250 propuestas gastronómicas, de diseño, alojamiento y entretenimiento para el público gay en Buenos Aires, según G-Maps, una guía que abarca exclusivamente locales para homosexuales.
A comienzos del año pasado arribó a la capital argentina desde USA el "Oceanía Insignia", el primer "crucero gay" que navegó en aguas sudamericanas para trasladar a sus 684 pasajeros a Montevideo y Río de Janeiro.
El 56% de quienes viajaron en ese barco procedía de Norteamérica, el 20 de Europa y otro 20% de Latinoamérica, mientras que para el 83% de todos ellos era su primera visita a Buenos Aires, según una encuesta realizada por el Gobierno porteño.
En cuanto a este año, la expectativa de la comunidad está puesta en el Mundial organizado por la Asociación Internacional de Fútbol de Gays y Lesbianas, que eligió a la capital argentina frente a otras candidatas, como Lima y Río de Janeiro.
"El torneo surge de una necesidad de personas que quieren jugar en la cancha sin que les griten algo. Es una reivindicación y para nosotros cualquier acto de visibilidad es muy importante", evaluó Cigliutti. Por su parte, Pablo De Luca, uno de los responsables de G-Maps opinó que "el Mundial va a tener mucha prensa desde lo bizarro".
Las opciones de alojamiento para la comunidad se incrementarán en abril próximo con la inauguración del hotel Axel Buenos Aires, el primero de cinco estrellas de América destinado al público homosexual y el segundo de la cadena española Axel, propietaria de un establecimiento en Barcelona.
El lujoso hospedaje estará en San Telmo, el primer barrio "amigable con los gays" de la ciudad, donde un hostal para homosexuales convive con tradicionales anticuarios, bares, restaurantes, discotecas, cafés literarios y galerías de arte.
Además de considerar que "esta ciudad tiene un cierto nivel de tolerancia que la vuelve muy atractiva", De Luca precisó que el turista homosexual promedio que visita la capital argentina "viene en pareja, tiene entre 30 y 50 años y es de estrato social alto".