Francisco Javier Arellano Félix, de 37 años, fue detenido en el mar frente a la costa del sur de California, dijo un funcionario del Departamento de Justicia de USA.
Félix era buscado tanto en USA como en México y lideraba un importante cartel con sede en Tijuana.
El cartel Arellano Félix está integrado por 7 hermanos y 4 hermanas de la misma familia. Es mencionado en un expediente judicial divulgado en California en julio de 2003 y el Departamento de Estado había ofrecido una recompensa de US$ 5 millones por la captura de Javier Arellano Félix o de su hermano Eduardo.
Francisco Javier Arellano Félix, alias 'El Tigrillo' fue arrestado en el sur de California, según la Guardia Costera estadounidense pero no se precisó cuando ocurrió la detención.
La captura de 'El Tigrillo' se produce sólo 2 meses después de que la Policía mexicana arrestase a otros 2 capos del cártel de Tijuana (Efraín Pérez Pasuengo, 'El Efra', y Jorge Aureliano Félix, 'El Macumba'), lo que dejó diezmada a la organización.
El clan de los Arellano Félix ha mantenido una lucha sin cuartel con otras bandas mexicanas para hacerse con el control del tráfico de drogas.
Hasta hoy, un letrero colocado por el FBI da la bienvenida a quienes cruzan la frontera desde USA hacia México por la localidad de San Ysidro, entre los estados de California y Baja California. El letrero tiene las fotografías de Ramón y Benjamín Arellano Félix.
Casi toda la marihuana, mucha de la cocaína y buena parte de las metanfetaminas que compran los ansiosos consumidores estadounidenses es transportada por los Arellano.
Y aunque hoy en día los Arellano prácticamente monopolizan el tráfico de estupefacientes hacia la costa oeste de los Estados Unidos, hace apenas 20 años eran un pequeño grupo de contrabandistas de cigarrillos y licores desde y hacia México.
Los Arellano son originarios de Sinaloa, estado de la costa pacífica de México, y sede de algunas importantes organizaciones de contrabandistas y traficantes. Cuando los mayores llegaron a la edad universitaria, parte de la familia se trasladó a Monterrey.
A principios de los '80, los Arellano Félix se mudan a Tijuana. El arresto de Miguel Ángel Félix, un tío que controlaba el contrabando, en 1989, y la desaparición de varios jefes del narcotráfico, les deja el terreno libre en Tijuana para cambiar del contrabando al tráfico de drogas.
Desde su llegada a Tijuana, tuvieron contacto con las familias más poderosas de la ciudad. Estudiaron con sus hijos, iban a los mismos clubes, frecuentaban los mismos locales nocturnos. De ese grupo salieron los primeros lugartenientes de los Arellano.
"Eran todos muchachos de buenas familias, gente respetable de Tijuana", dice Jesús Blancornelas, editor del semanario Zeta en Tijuana y que sobrevivió a un atentado de los Arellano.
Este grupo, conocido como los 'juniors', desarrollaba tres tipos de actividades. Unos se encargaban del transporte de la droga, otros hacían acciones de vigilancia y había un tercer grupo que tanto trasladaba droga como se encargaba de 'ajustar' cuentas con personas dentro y fuera de la organización.
Hoy casi todos los 'juniors' han muerto o están en la cárcel. Su estilo de vida, en el que abundaban los automóviles lujosos, las grandes fiestas y el despilfarro, además de la incontenible violencia que ejercieron -incluso entre ellos mismos- hizo que estos jóvenes, que alguna vez fueron los 'dueños' de Tijuana, sean casi un recuerdo.
Sin embargo, la familia ha permanecido unida. Los lazos que unen a los Arellano, dicen quienes los conocen, son más fuertes que el dinero, que las propiedades, que los negocios.
La violencia
En Tijuana, casi nadie se atreve a hablar del narcotráfico o de los Arellano Félix. Y menos si la conversación va a ser publicada. La violencia de esta organización es ya legendaria a ambos lados de la frontera.
Y es que la violencia ha sido el mecanismo de control más efectivo de los Arellano para mantener a raya a los posibles competidores, a las autoridades y a los medios de comunicación.
En la lista de asesinados también se cuentan agentes de los cuerpos anti-drogas de México y USA militares, policías judiciales y ciudadanos inocentes, entre ellos mujeres y niños.
"En un año hemos tenido 400 ejecuciones sólo en Tijuana", explicó en 1999 el portavoz de la policía de la ciudad, Lorenzo Garibay.
Los ejecutores directos de esa violencia son los 'juniors', reclutados entre las familias pudientes de Tijuana, y las bandas del barrio Logan de San Diego, conformada por jóvenes humildes, de origen mexicano, que atraviesan la frontera con suma facilidad.
El negocio
Los hermanos Arellano han logrado convertir una banda de narcotraficantes en una impresionante compañía transnacional dedicada al tráfico de drogas. Cada uno de ellos tiene responsabilidades específicas en la dirección de la compañía. Desde la compra de 'materia prima' hasta el transporte, todo está previsto y cuidadosamente planificado por la 'Dirección'.
Como cualquier directivo de una multinacional, los Arellano Félix poseen títulos universitarios, se expresan correctamente en inglés, prácticamente sin acento, visten de forma elegante y sobria, y pertenecen a exclusivos clubes.
Poseen una red para el traslado de la cocaína desde los campos de cultivo, en México y en Colombia, hasta los distribuidores en las calles de los Estados Unidos. Reparten cerca de US$ 1 millón a la semana en sobornos a las autoridades para no tener inconvenientes en los pasos fronterizos.
Sus equipos de comunicación e intercepción son, en muchos casos, más avanzados que los de las autoridades mexicanas. Las operaciones de lavado de dinero son cuidadosamente planificadas y muy pocas han sido detectadas hasta la fecha.
Y es que el clan ha sido eficiente en su misión empresarial: que la cocaína continúe fluyendo hacia USA. Según testigos y ex-miembros del cartel, la organización recibe entre US$ 4.000 y US$ 5.000 por cada kilo de la droga colocado en manos de un distribuidor en Los Ángeles o cualquier otra ciudad de la costa oeste.
Aunque se desconoce con precisión el volumen de exportación de la organización, las autoridades estadounidenses informaron que el número de personas detenidas tratando de cruzar la frontera con drogas se multiplicó por 8 en 4 años (de 594 en 1994 a 4.795 en 1998).
Se estima que dos tercios de la cocaína que se consume en USA pasa a través de la frontera con México. La cifra podría haberse incrementado en los últimos años por la desaparición del cartel de Cali y las recientes detenciones de operadores de los carteles en el sur del estado de Florida.
"Yo creo que viven en USA, pero las autoridades de ese país van a tratar de hacerlos venir a México para no reconocer que los narcotraficantes más buscados del mundo han estado viviendo durante años en su territorio", dijo un investigador independiente entrevistado en Tijuana por la BBC en el año 2000.
Luego fue detenido Jesús 'el Chuy' Labra, el principal operador del cartel. El 6 de mayo, el ejército mexicano capturó a Ismael Higuera 'el Mayel', coordinador de los 'gatillos' de la organización, responsables de la ejecución de decenas de personas.
A pesar de lo que sería un innegable éxito de las autoridades en la lucha contra las drogas, Jesús Blancornelas, el periodista que sobrevivió a un atentado de los Arellano, afirma que "después de los Arellano vendrán otros a ocupar su lugar. Aunque los detengan a ellos, lamentablemente el narcotráfico no se va a acabar".
Francisco Javier Arellano Félix, capo del narco, fue apresado en USA
La Guardia Costera estadounidense capturó al capo de la droga mexicano Javier Arellano Félix. Se le considera el líder de un violento cartel que lleva su nombre, responsable de infiltrar drogas a territorio estadounidense por túneles.
16 de agosto de 2006 - 00:00









