Los expertos explican que las personas que tomaban estos tres tipos de fármacos tienen menos ictus graves, estancias hospitalarias más cortas y un mejor funcionamiento una vez que dejan el hospital en comparación con aquellas que toman uno, dos o ninguno de estos medicamentos.
* ¿Qué es el ictus?
El ictus es una enfermedad cerebrovascular que afecta a los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. También se la conoce como Accidente Cerebro Vascular (ACV), embolia o trombosis. Los dos últimos términos, no obstante, se refieren más a bien a distintas causas del ictus. Ocurre cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se rompe o es taponado por un coágulo u otra partícula. Debido a esta ruptura o bloqueo, parte del cerebro no consigue el flujo de sangre que necesita. La consecuencia es que las células nerviosas del área del cerebro afectada no reciben oxígeno, por lo que no pueden funcionar y mueren transcurridos unos minutos.
Aspirina, fármacos para el colesterol y la tensión reducen la gravedad del ictus
Ahora se descubrió que una terapia triple de aspirina, fármacos para el colesterol y para la presión ayudan a evitar el ictus pero también reduce la gravedad del mismo en caso de producirse. Los datos corresponden a un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard y el Centro Médico Diaconesa Beth Israel en Boston (USA) que se publica en la revista Neurology.
25 de abril de 2006 - 12:44
Muchos de los factores que pueden aumentar las posibilidades de padecer riesgo no se pueden controlar (la edad, la historia clínica familiar, la raza o el sexo). Sin embargo, la mayor parte de los factores que aumentan el riesgo pueden ser cambiados, tratados o modificados.
- Edad avanzada: Pasados los 55 años, cada década vivida dobla el riesgo de padecer un ictus. No obstante, esto no quiere decir que las personas jóvenes no sufran el problema.
- Sexo: Se producen, más o menos la misma cantidad de ictus en los dos sexos. No obstante, más de la mitad de las muertes son en mujeres.
- Herencia familiar y raza: El riesgo de sufrir un ictus es mayor si alguna persona de la familia lo ha padecido. Los negros tienen más riesgo de muerte y de padecer discapacidades más grandes que los blancos, en parte debido a que en esta raza la presión sanguínea elevada tiene más incidencia, y este problema es un factor de riesgo importante en ictus.
- Haber sufrido un ictus actualmente: Una vez sufrido un accidente cerebrovascular las posibilidades de padecer otro aumentan considerablemente.
- Presión sanguínea elevada: Es el factor de riesgo que mejor predice el ictus. De hecho, otros riesgos dependen de éste. Muchos científicos opinan que la mejora en los tratamientos de esta patología es una razón clave para explicar la bajada acelerada del número de muertes por ictus.
- Fumar: En los últimos años los estudios han demostrdao que fugar cigarillos es un factor importante de riesgo. La nicotina y el monóxido de carbono dañan el sistema cardiovascular de varias formas. El uso de anticonceptivos orales sumado a l tabaquismo incrementa en gran medida el riesgo de ictus.
- Diabetes mellitus: La diabetes es un factor de riesgo independiente y esta relacionada en gran medida con la presión sanguínea elevada. Aunque la diabetes se puede tratar, padecerla incrementa elriesgo de ictus. Los diabéticos suelen tener también el colesterol alto y sobrepeso, lo que aumenta todavía más sus riesgos.
- Enfermedad de la arteria carótida. Las arterias carótidas del cuello proveen al corazón de sangre. Una carótida dañada por la aterosclerosis puede bloquear el vaso y provocar un coágulo de sangre, que puede causar un ictus. El diagnóstico de este problema lo realiza el médico escuchando con su estetoscopio en el cuello y detectando un sonido anormal.
- Enfermedad cardiaca: Un corazón enfermo aumenta el riesgo de ictus. De hecho, las personas que padecen problemas cardiacos tienen el doble de posibilidades de padecer este problema. La fibirlación atrial (el latido rápido y descoordinado de las cámaras cardiacas superiores) aumenta particularmente el riesgo de ictus. El ataque al corazón también es una de las causas de muertes más frecuentes en los supervivientes de un ictus.
- Ataques isquémicos transitorios: Se los conoce como mini ictus que producen síntomas similares, pero no daños que perduran.
- Contador de glóbulos rojos alto: Un incremento moderado o importante del número de glóbulos rojos también es un indicador importante de ictus. La razón es que los glóbulos rojos provocan que la sangre se espese, lo que puede provocar coágulos más fácilmente.
- La estación del año y el clima: Las muertes por ictus ocurren con más frecuencia con temperaturas extremadamente frías o calurosas.
- Consumo excesivo de alcohol: El exceso de alcohol puede aumentar la presión sanguínea, aumentar la obesidad, los triglicéricos, el cáncer y otras enferemdad, causar fallos cardíacos y, en consecuencia, provocar un ictus.
- Ciertos tipos de consumo de drogas: Tomar drogas por vía intravenosa aumenta el riesgo de ictus debido a un émbolo cerebral. El uso de cocaína también se ha relacionado fuertemente a ictus, ataques de corazón y varias complicaciones cardiovasculares. Estos problemas se han dado, incluso, cuando se ha consumido por primera vez cocaína.
* Acerca del estudio
El estudio examinó a 179 personas que ingresaron en un hospital durante las 24 horas siguientes a un ictus. Los investigadores analizaron la gravedad de los ictus, el daño cerebral que habían causado y otros factores.
Los participantes fueron divididos en cinco grupos: quienes no habían tomado ninguno de los fármacos (69); aquellos que tomaron sólo aspirina (47); los que tomaron aspirina e inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, o medicamentos para la presión sanguínea; quienes tomaron aspirinas y estatinas, o fármacos reductores del colesterol (14); y personas que tomaron los tres fármacos (20).
El estudio también descubrió que incluso aunque la cantidad de daño cerebral inicial fuera similar, de media, entre los cinco grupos, la cantidad de células cerebrales que permanecían bajo riesgo de daño en el momento del ingreso hospitalario era menor entre quienes tomaban los tres medicamentos.
Los expertos explican que la carencia del flujo sanguíneo normal en las células cerebrales pone en marcha una reacción en cadena. Las células cerebrales en un área cada vez más grande peligran a medida que el flujo sanguíneo se reduce. El tratamiento médico rápido es la mejor opción para salvar esta región de células cerebrales llamada la penumbra.
"Es posible que estos tres fármacos funcionen en colaboración para reducir la cantidad de tejido cerebral dañado en la penumbra al mejorar el flujo sanguíneo", explica Magdy Selim, autor principal del estudio. Estos resultados, señala Selim, necesitan ser confirmados antes de recomendar la triple terapia a todas las personas bajo riesgo de ictus.
Según los científicos, en el momento del alta, el 65% de las personas que tomaron los tres fármacos mostraron una mejoría neurológica desde su ingreso. Esto se comparó con el 45% de aquellos que tomaban aspirina y fármacos para la presión sanguínea, el 43 de los que tomaron aspirina y fármacos anticolesterol, el 38% de los que sólo tomaron aspirina, y el 33% de los que no tomaron ningún fármaco.
Los que tomaron los tres medicamentos permanecieron en el hospital una media de seis días, en comparación con los siete días de los que tomaron sólo aspirina y los nueve días de los que no tomaron ninguno de los fármacos.
- Edad avanzada: Pasados los 55 años, cada década vivida dobla el riesgo de padecer un ictus. No obstante, esto no quiere decir que las personas jóvenes no sufran el problema.
- Sexo: Se producen, más o menos la misma cantidad de ictus en los dos sexos. No obstante, más de la mitad de las muertes son en mujeres.
- Herencia familiar y raza: El riesgo de sufrir un ictus es mayor si alguna persona de la familia lo ha padecido. Los negros tienen más riesgo de muerte y de padecer discapacidades más grandes que los blancos, en parte debido a que en esta raza la presión sanguínea elevada tiene más incidencia, y este problema es un factor de riesgo importante en ictus.
- Haber sufrido un ictus actualmente: Una vez sufrido un accidente cerebrovascular las posibilidades de padecer otro aumentan considerablemente.
- Presión sanguínea elevada: Es el factor de riesgo que mejor predice el ictus. De hecho, otros riesgos dependen de éste. Muchos científicos opinan que la mejora en los tratamientos de esta patología es una razón clave para explicar la bajada acelerada del número de muertes por ictus.
- Fumar: En los últimos años los estudios han demostrdao que fugar cigarillos es un factor importante de riesgo. La nicotina y el monóxido de carbono dañan el sistema cardiovascular de varias formas. El uso de anticonceptivos orales sumado a l tabaquismo incrementa en gran medida el riesgo de ictus.
- Diabetes mellitus: La diabetes es un factor de riesgo independiente y esta relacionada en gran medida con la presión sanguínea elevada. Aunque la diabetes se puede tratar, padecerla incrementa elriesgo de ictus. Los diabéticos suelen tener también el colesterol alto y sobrepeso, lo que aumenta todavía más sus riesgos.
- Enfermedad de la arteria carótida. Las arterias carótidas del cuello proveen al corazón de sangre. Una carótida dañada por la aterosclerosis puede bloquear el vaso y provocar un coágulo de sangre, que puede causar un ictus. El diagnóstico de este problema lo realiza el médico escuchando con su estetoscopio en el cuello y detectando un sonido anormal.
- Enfermedad cardiaca: Un corazón enfermo aumenta el riesgo de ictus. De hecho, las personas que padecen problemas cardiacos tienen el doble de posibilidades de padecer este problema. La fibirlación atrial (el latido rápido y descoordinado de las cámaras cardiacas superiores) aumenta particularmente el riesgo de ictus. El ataque al corazón también es una de las causas de muertes más frecuentes en los supervivientes de un ictus.
- Ataques isquémicos transitorios: Se los conoce como mini ictus que producen síntomas similares, pero no daños que perduran.
- Contador de glóbulos rojos alto: Un incremento moderado o importante del número de glóbulos rojos también es un indicador importante de ictus. La razón es que los glóbulos rojos provocan que la sangre se espese, lo que puede provocar coágulos más fácilmente.
- La estación del año y el clima: Las muertes por ictus ocurren con más frecuencia con temperaturas extremadamente frías o calurosas.
- Consumo excesivo de alcohol: El exceso de alcohol puede aumentar la presión sanguínea, aumentar la obesidad, los triglicéricos, el cáncer y otras enferemdad, causar fallos cardíacos y, en consecuencia, provocar un ictus.
- Ciertos tipos de consumo de drogas: Tomar drogas por vía intravenosa aumenta el riesgo de ictus debido a un émbolo cerebral. El uso de cocaína también se ha relacionado fuertemente a ictus, ataques de corazón y varias complicaciones cardiovasculares. Estos problemas se han dado, incluso, cuando se ha consumido por primera vez cocaína.
* Acerca del estudio
El estudio examinó a 179 personas que ingresaron en un hospital durante las 24 horas siguientes a un ictus. Los investigadores analizaron la gravedad de los ictus, el daño cerebral que habían causado y otros factores.
Los participantes fueron divididos en cinco grupos: quienes no habían tomado ninguno de los fármacos (69); aquellos que tomaron sólo aspirina (47); los que tomaron aspirina e inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, o medicamentos para la presión sanguínea; quienes tomaron aspirinas y estatinas, o fármacos reductores del colesterol (14); y personas que tomaron los tres fármacos (20).
El estudio también descubrió que incluso aunque la cantidad de daño cerebral inicial fuera similar, de media, entre los cinco grupos, la cantidad de células cerebrales que permanecían bajo riesgo de daño en el momento del ingreso hospitalario era menor entre quienes tomaban los tres medicamentos.
Los expertos explican que la carencia del flujo sanguíneo normal en las células cerebrales pone en marcha una reacción en cadena. Las células cerebrales en un área cada vez más grande peligran a medida que el flujo sanguíneo se reduce. El tratamiento médico rápido es la mejor opción para salvar esta región de células cerebrales llamada la penumbra.
"Es posible que estos tres fármacos funcionen en colaboración para reducir la cantidad de tejido cerebral dañado en la penumbra al mejorar el flujo sanguíneo", explica Magdy Selim, autor principal del estudio. Estos resultados, señala Selim, necesitan ser confirmados antes de recomendar la triple terapia a todas las personas bajo riesgo de ictus.
Según los científicos, en el momento del alta, el 65% de las personas que tomaron los tres fármacos mostraron una mejoría neurológica desde su ingreso. Esto se comparó con el 45% de aquellos que tomaban aspirina y fármacos para la presión sanguínea, el 43 de los que tomaron aspirina y fármacos anticolesterol, el 38% de los que sólo tomaron aspirina, y el 33% de los que no tomaron ningún fármaco.
Los que tomaron los tres medicamentos permanecieron en el hospital una media de seis días, en comparación con los siete días de los que tomaron sólo aspirina y los nueve días de los que no tomaron ninguno de los fármacos.






