Desde el Instituto Pasteur informaron que se detectaron casos de murciélagos con rabia en la Ciudad de Buenos Aires, en el barrio de San Nicolás. Pero aclaran que la situación no es alarmante. De todos modos, iniciaron una campaña de prevención para evitar el contagio de esta enfermedad viral, aguda y potencialmente mortal.
QUÉ HAY QUE HACER
Alerta por murciélagos con rabia en la Ciudad
Desde el Instituto Pasteur informaron que se detectaron casos de murciélagos con rabia en el barrio porteño de San Nicolás. Si bien aclaran que la situación no es alarmante, explicaron qué tenemos que hacer si nos encontramos con este animal en nuestras casas.
18 de enero de 2019 - 15:16
El director del Instituto, Oscar Lencinas, dialogó con TN y explicó que los murciélagos no son una plaga, sino que habitan en la Ciudad desde su fundación, aunque antes tenían sus predadores naturales (como las lechuzas) que ya no habitan la zona. La población de estos mamíferos suele vivir en lugares oscuros, como galpones y edificios (por ejemplo, en los taparrollos a partir de un sexto piso). Su función en la actualidad es controlar el crecimiento de las poblaciones de mosquitos y demás insectos, ya que de eso se alimentan (los de la Ciudad son insectívoros).
Lencinas explicó que no todos los murciélagos tienen rabia. Para que el virus se “active” en los murciélagos, necesitan estar sometidos a alguna condición de estrés que baje sus defensas. Ejemplos de esto pueden ser que se los saque de su hábitat, que tengan alguna infección parasitaria o que sea la época de pelea entre machos por las hembras (que sucede en verano).
“Desde el Pasteur lo que decimos es que la rabia está controlada, no erradicada: desde 1976 no hay humanos con la enfermedad contraída en el ciclo terrestre –de perro o gato a humano– pero ejercemos tareas de vigilancia epidemiológica en la vía aérea, como es este caso que detectamos”, añadió.
“La rabia afecta el sistema nervioso, por lo que un murciélago enfermo tiene problemas con su sistema de orientación –que es como un sonar de avión– y con sus alas. Por esto, pierden la capacidad de volar y caen al suelo o quedan quietos en una pared”, puntualizó el Director del Pasteur.
En caso de encontrarnos con un murciélago, el especialista dejó en claro que no hay que tocarlo porque nos morderá para defenderse. Lo primero que hay que hacer es taparlo con un balde, una caja o algo oscuro que lo haga sentir protegido para que no se escape.
Luego, podemos agarrarlo con una pinza, colocarlo dentro de un recipiente y llevarlo hasta el instituto de zoonosis más cercano. La otra opción, para los más temerosos o impresionables, es dejarlo tapado y llamar a zoonosis para que lo retiren del domicilio.
“En el Pasteur analizamos al murciélago para confirmar si tiene efectivamente rabia”, continuó el médico. En caso de que sea positivo, se evalúa si el animal mordió a una persona, y en ese caso el Instituto la deriva automáticamente al Hospital Durand para que se aplique las vacunas correspondientes.
En caso de que alguna mascota hubiese jugado con él, si estaba vacunada se medirán los anticuerpos en su sangre para determinar el grado de protección; si no, se lo internará y será decisión del Pasteur su destino.
Luego, podemos agarrarlo con una pinza, colocarlo dentro de un recipiente y llevarlo hasta el instituto de zoonosis más cercano. La otra opción, para los más temerosos o impresionables, es dejarlo tapado y llamar a zoonosis para que lo retiren del domicilio.
“En el Pasteur analizamos al murciélago para confirmar si tiene efectivamente rabia”, continuó el médico. En caso de que sea positivo, se evalúa si el animal mordió a una persona, y en ese caso el Instituto la deriva automáticamente al Hospital Durand para que se aplique las vacunas correspondientes.
En caso de que alguna mascota hubiese jugado con él, si estaba vacunada se medirán los anticuerpos en su sangre para determinar el grado de protección; si no, se lo internará y será decisión del Pasteur su destino.










