Tal como había prometido durante su campaña, el Presidente brasileño, Jair Bolsonaro, firmó este martes 15/1 el decreto que flexibiliza la posesión de armas.
BRASIL VIOLENTO
Bolsonaro firmó decreto que flexibiliza la posesión de armas
El Presidente brasileño definió las armas como "objetos inertes que pueden ser usados para matar o salva vidas", y destacó que en países como USA, Alemania, Noruega o Suiza "hay armas de fuego en casi todas las casas" e índices de violencia menores que en Brasil. La oposición cree que incrementará la violencia.
"El pueblo decidió que quería comprar armas y municiones. No podemos negar el derecho a la legítima defensa", indicó el mandatario.
Bolsonaro, electo bajo promesas de mano dura, cree que así "la violencia va a caer", según dijo la semana pasada en entrevista.
La oposición, en cambio, cree que la medida incrementará la violencia en el país.
El decreto entra en vigor apenas salga publicado en el Diario Oficial de la Unión, sin necesidad de pasar por el Congreso.
El acto de la firma contó con la presencia de ministros e integrantes de la "Bancada de la Bala", el lobby de la seguridad. Así como también estará presente el ministro de Justicia y exjuez anticorrupción, Sergio Moro.
En líneas generales, la medida busca flexibilizar el 'Estatuto sobre el desarme' de 2003, que restringía el acceso a las armas y creaba varias trabas administrativas para habilitar su posesión, fijando menos requisitos para que el Estado autorice la tenencia de armas a los ciudadanos sin antecedentes penales. Por ejemplo, se amplía de 5 a 10 años el período de valiez del permiso para posesión.
Según la ley vigente hasta ahora, eran necesarias algunas condiciones para que un ciudadano tenga un arma en casa, como por ejemplo ser mayor a 25 años, tener una ocupación lícita, poder comprobar la capacidad técnica y psicológica para su uso y justificar su necesidad. La aprobación recae sobre la Policía Federal.
Según el texto nuevo, se mantiene el límite de compra de 4 armas, a menos que el interesado demuestre que necesita más.
El decreto se limita a la posesión de armas y no al porte fuera de domicilio, como en anteriores ocasiones había manifestado Bolsonaro que deseaba que fuese. El porte de armas sigue entonces reservado principalmente a militares, policías y peronal de seguridad.
También se considerarán algunos factores para autorizar la tenencia, como es el caso de los productores rurales cuyas fincas estén bajo amenaza o los vecinos de zonas urbanas asoladas por el crimen organizado, explica la agencia AnsaLatina.
Entre otras medidas para satisfacer las expectativas de su electorado, Bolsonaro entregó la responsabilidad de la demarcación de tierras indígenas al ministerio de Agricultura, lo que significa mayores ventajas para la agroindustria y la minería, puso a una pastora evangélica y ferviente antiabortista al frente de un nuevo ministerio de Familia, Mujer y Derechos Humanos, y, a la espera de que su ministro de Economía, Paulo Guedes, dé con una fórmula para conseguir que se apruebe una reforma del régimen de pensiones y defina un programa de privatizaciones, autorizó la fusión de Embraer con el gigante de la aeronáutica estadounidense, Boeing, explica el diario El Espectador.
Brasil es uno de los países más violentos del mundo, con un récord de 63.880 homicidios en 2017, un promedio de 175 por día y una tasa de 30,8 por cada 100.000 habitantes.
Según un sondeo reciente de Fatafolha, el 61% de los brasileños cree que la posesión de armas debe estar prohibica, pero en 2005, casi el 64% de los brasileños rechazó por referéndum una ley que pretendía establecer una prohibición total a la venta de armas en Brasil.








