Los cuidados prenatales que una mujer tiene cuando está gestando son de gran importancia en el desarrollo, no solo dentro del vientre, del feto. Si hoy estás leyendo esto y no tienes ningún tipo de afección producto de excesos durante el embarazo agradécele a tu madre.
UN INFIERNO QUE PUDO SER EVITABLE
Síndrome del espectro alcohólico fetal: "Soy diferente porque mi madre cometió un error"
Rachel, de 16 años, dejó de crecer cuando tenía 10. Andy tiene problemas graves de memoria que le dificultan el día a día. Ambos sufren el síndrome del espectro alcohólico fetal, un grupo de desórdenes debidos a que sus madres bebieron grandes cantidades de alcohol cuando estaban embarazadas. Fueron condenados desde la concepción a sufrir defectos físico, problemas cerebrales y del sistema nervioso central por "un error" de su madre biológica. "Tengo que luchar cada día con unos síntomas sabiendo que eran totalmente evitables", narró Andy a la BBC.
Sin embargo, el nivel de consciencia y las situaciones en las que se recibe la noticia de la llegada de un nuevo miembro a la familia no son las mismas para todos, incluso para algunos no son buenas noticias.
De esto último saben Andy y Rachel, quienes sufren el síndrome del espectro alcohólico fetal, un grupo de desórdenes debido a que sus madres bebieron grandes cantidades de alcohol cuando estaban embarazadas. Sobretodo saben del calvario que es vivir con ello.
Sharon y su marido, Paul, adoptaron a cinco hijos, entre los cuales estaban Andy y Rachel.
Cuando era muy chico, Andy sufría de ataques de pánico cuando estaba en lugares muy concurridos; además, tenía dificultades para hacer actividades cotidianas, lavarse los dientes era un reto diario, producto dela falta de concentración.
Aunque cuando fue adoptado ya le habían diagnosticado el síndrome, su madre asegura que los servicios sociales no le dieron mucha importancia.
Sumado a los problemas pedagógicos, el hecho de que su madre biológica bebiera mientras estaba embarazada también le provocó problemas físicos. La mandíbula inferior se le desarrolló correctamente, pero la superior no le creció y se le quedó como cuando era pequeño, por lo que a los 17 años tuvieron que operarlo.
Para su hermana adoptiva Rachel las cosas no fueron muy distintas; mover sus articulaciones y caminar grandes distancias fueron solo alguno de los problemas en la infancia. Mientras que al cumplir los 10, la chica que hoy tiene 16 años, dejó de crecer.
Luego de 10 años de ser diagnosticada, entre otras cosas, sufre trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
Tal y como reseña la BBC, no existen registros de cuántos niños están afectados por este síndrome, y es que suele ser difícil de diagnosticar, lo que justifica, en parte, la falta de documentación.
Los defectos provocados por este síndrome son irreversibles, según destaca en su página web la Clínica Mayo. Defectos físico, problemas cerebrales y del sistema nervioso central, entre otros, suele ser los obstáculos que tienen que enfrentar las personas que logran pasar la etapa neonatal.
Síntomas del síndrome alcohólico fetal
- Cabeza más pequeña que la media
- Crecimiento deficiente
- Problemas de movimiento y coordinación
- Dificultades de aprendizaje
- Problemas de comportamiento y de atención
- Problemas en el hígado, los riñones, el corazón u otros órganos
- Problemas de audición y visión
Testimonios: sentimientos encontrados
"Hay que ayudar a diagnosticar a todos los niños que lo sufren y ayudarlos para evitar que padezcan trastornos derivados, como problemas de salud mental. El síndrome alcohólico fetal es un daño cerebral permanente, pero no una condena de por vida. Con ayuda, pueden vivir una vida plena", explica Sharon, la madre adoptiva.
Mientras que un estudio del Centro de Adicción y Salud Mental de Canadá estima que cada año nacen en el mundo unos 119.000 niños con síndrome alcohólico fetal.
Por su parte, tanto Andy como Rachel tienen sentimientos encontrados cuando piensan en sus madres biológicas y la pregunta siempre será: "¿Será que no le importaba?"
"Tengo que luchar cada día con unos síntomas sabiendo que eran totalmente evitables. Es muy duro, pero a veces pienso que no sé cuál era la situación de mi madre biológica ni cuáles eran sus circunstancias", aseguró Andy a la BBC.
No obstante, Rachel asegura que sus sentimientos se encuentran divididos: "Me siento frustrada y triste, pero intento ser comprensiva porque puede que mi madre biológica no supiera las consecuencias de lo que hacía. De todas maneras, yo tengo que vivir cada día sabiendo que soy diferente porque una persona cometió un error".










