EL FORO DE LA CONFIANZA

Una visión del Nuevo Mundo donde la Argentina falta

Es curioso: antes Barack Obama y ahora Donald Trump declaran sanciones económicas y financieras contra Rusia pero más de 143 países enviaron representantes al XXII Foro Económico Internacional. También ocurrieron sanciones de la Unión Europea (de mala gana porque tanto Alemania como Francia mantienen negocios importantísimos con Vladimir Putin) y el Reino Unido (devenido en peón de Washington DC, en especial ahora que no pueden frenar su suicidio llamado Brexit) pero muchos de los 17.000 participantes eran hombres de negocios de esos países. La delegación estadounidense fue de 550 personas. El siglo 21 es bien diferente a todo lo conocido, y esta nota profundiza la idea.

En marzo de 1999 el entonces primer ministro ruso Evguenii Primakov volaba a Nueva York en visita oficial. A mitad del océano se enteró de que la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) bombardeaba Yugoslavia. Ordenó dar vuelta y el avión regresó a Moscú. Nadie le había anticipado a Rusia semejante ataque cuando todavía el Kremlin mantenía negociaciones con las ya antagónicas divisiones del antiguo país. El Kremlin era un ente marginal para la “gran política”.

Primakov, antiguo corresponsal del diario “Pravda” en Medio Oriente, ex jefe del servicio de inteligencia ruso, estrecho amigo del egipcio Anwar Saddat, del libio Muamar Gaddaffi, del iraquí Sadam Hussein, con un libre dominio del árabe, podía prever cuál sería la siguiente jugada en un tablero que recién comenzaba a estructurarse como mundo multipolar. A la declarada intención de la OTAN de expandirse hacia Europa Oriental, le advirtió que Rusia también se expandiría hacia Oriente: China, India, las ex repúblicas soviéticas del Asia Central, Irán, Irak…

Pocos meses después, un experimentado coronel del servicio de inteligencia, hasta ese momento a cargo de la administración presidencial, desplazaba al desgastado presidente Borís Ieltsin y asumía el máximo cargo del país. Vladímir Vladímirovich Putin comenzaba así un liderazgo que ya alcanza los 18 años y, tras la resonante victoria en las recientes elecciones presidenciales, continuará por seis años más.

El anciano Primakov no alcanzó a ver el renacimiento de su país y la reinstalación de Rusia como una de las grandes potencias mundiales. Tampoco vio cómo su anuncio de apertura hacia Oriente culminaba con la formación de una poderosa alianza: la Organización de Cooperación de Shanghai, y la conjunción de las economías emergentes más importantes del mundo: Brasil, Rusia, India, China y luego Sudáfrica, en un organismo, los BRICS, llamado a afirmarse como uno de los grandes polos económicos y políticos alternativos al viejo mundo unipolar anglosajón.

El pasado viernes 26 de mayo culminó en San Petersburgo el XXII Foro Económico Internacional (FEISP). Sus indicadores batieron todos los récords y se convirtieron en potente evidencia del quiebre de la política de aislamiento del Kremlin, promovida por Washington DC. Más de 17.000 representantes de 143 países tomaron parte en sus numerosos programas de trabajo. No fue un simposio más, ni una sucesión de discursos soporíferos.

El Foro siempre se caracterizó por ser una gran feria, donde en cada stand y en las “plazas de negocio”, como las llaman, se han firmado en esta oportunidad 550 contratos con una suma superior a los US$ 40.000 millones, fundamentalmente en el ámbito de las tecnologías IT. Estamos hablando de las operaciones abiertas, las que no constituyen un secreto comercial.

Un dato muy sugestivo: la mayor delegación fue la de los Estados Unidos: más de 550 personas. Jim Rogers, el excéntrico presidente de Rogers Holding Company, se manifestó muy satisfecho con el Foro y afirmó: “el que no arriesga, pierde. Siempre hay posibilidad de comerciar e invertir. No recuerdo algún momento en que Rusia no haya estado bajo sanciones. El viejo Armand Hammer (primer presidente de la Occidental Petroleum Corporation y decidido partner comercial de Rusia) decía que los rusos aman a quienes vienen en tiempos difíciles”.

Luego se posicionaron las delegaciones de Japón y Francia.

Estuvo presente el embajador argentino en Rusia, Ricardo Lagorio. También asistieron el primer ministro japonés Shinzō Abe, el presidente francés Emmanuel Makron y la titular del FMI, Christine Lagarde, el vicepresidente chino Wang Qishan, entre otros…

El inglés Richard John Micklethwait, editor en jefe de la agencia Bloomberg y moderador de la reunión plenaria del FEISP, presidida por Putin, abrió así la asamblea: “¡Esta es una impresionante reunión de líderes! Aquí está representada una cuarta parte del planeta. Es inútil intentar encontrar un grupo semejante de expertos, que pueda incluir tantos líderes mundiales. Esto también puede ser una señal de que Donald Trump ostenta la exclusiva capacidad de reunir gente sin él”…

Una de las tácitas posturas del Foro fue el rechazo tanto en la reunión plenaria como en las diferentes comisiones, de la controvertida línea política internacional de Washington.

En especial sus “explosiones” proteccionistas. Putin advirtió algo que sin duda nos toca en un futuro inmediato, cuando aquí se reúna el G-20: “Hasta hace poco prácticamente cada reunión de los líderes del G-20 culminaba con una declaración conjunta sobre el rechazo a nuevas barreras proteccionistas. Estas declaraciones en parte tenían, por supuesto, un carácter declarativo. Las nuevas barreras, lamentablemente, seguían surgiendo. Pero al día de hoy no se han podido incluso acordar estos pasos simbólicos”…

Se refirió también a los acuerdos de libre comercio alcanzados en la OMC, “si en 2010 se notificaron más de 30 acuerdos de este tipo, el año pasado sólo fueron diez. Existe la sensación de que su número seguirá cayendo”.

La jefa del FMI, por su parte, colocó algunas cifras optimistas: “Hemos pasado décadas de pesadas crisis y ahora la economía se siente bien: el 3,8% el año pasado, el 3,9% posiblemente este año y el 3,9% el que viene. Esto es bastante bueno tomando en cuenta que unos 120 países, que representan las tres cuartas partes del PIB mundial, son los que generan este crecimiento”.

Lagarde, sin embargo, advirtió que: “el nivel y la carga del endeudamiento, que pesa sobre los hombros de los estados soberanos e incluso las corporaciones ahora rondan en los US$ 162 billones, lo que representa casi el 225% del PIB mundial. Es muchísimo más que nunca antes, incluyendo la época posterior a la 2da. Guerra Mundial”.

Una de las preocupaciones fundamentales que expresaron los líderes mundiales en este Foro, organizado bajo el lema de “en busca de confianza”, ha sido la seguridad y la preservación de la paz mundial. En las conversaciones entre Putin y Makron, este tema se colocó en primera fila, condicionando estas premisas todo el arco de la política internacional, en primer lugar las diferencias con respecto al acuerdo nuclear con Irán.

En este sentido, Putin comentó: “Emmanuel me dijo que Europa depende de los Estados Unidos en materia de seguridad. Pero no hay que preocuparse por esto, nosotros les ayudaremos, les garantizaremos la seguridad. En todo caso haremos todo lo que de nosotros dependa para que no surja ninguna nueva amenaza”…

Makron, imbuido en su rol de “noveau Bonaparte”, presentó un sistema de seguridad sólo europeo y afirmó que no se inquieta por la seguridad ya que Francia tiene “un gran ejército”.

Putin se puso serio y mostró los verdaderos puntos que calza tras definir que en primer lugar el problema reside en Washington: “debemos acordar con nuestros socios norteamericanos ciertas normas de conducta. Es excepcionalmente importante porque es lo que en definitiva subyace en la base de nuestra discusión de hoy: confianza. Ella está o no. Si no está, entonces nada bueno resultará. Entonces realmente, como ya dije, en los asuntos internacionales no quedará otra cosa que el elemento de fuerza y esto puede conducir a la tragedia, al fin y al cabo”.

El desprecio por las normas existentes y la ruptura de acuerdos “implican las consecuencias más negativas y destructivas”. Esta conjunción de factores “es capaz de conducir a una crisis sistémica, a la que el mundo nunca se había enfrentado”.

Makron se arrogó el papel de “representante” de la Unión Europea para superar el aislamiento de Rusia en el continente, tras la dura acción diplomática británica por el confuso episodio del envenenamiento del ex espía Sérguei Skripal. Motiva esta posición del galo, fundamentalmente, los proyectos conjuntos que en materia de hidrocarburos mantiene la empresa Total con la empresa Rosneft en el Ártico y la necesidad que esa misma empresa tiene del respaldo ruso en sus acciones en Irán.

Unos días antes esa misma función la cumplió en Sochi, el hermoso balneario ruso del Mar Negro, la canciller alemana Ángela Merkel. Putin la recibió con un sorprendente ramo de flores que conmovió a su interlocutora, y provocó su agradecimiento en ruso, idioma que domina desde su origen en Alemania Oriental, y que Putin conoce por su desempeño en la inteligencia soviética en aquel expaís. En aquella reunión se resolvió la construcción del gasoducto “Torrente Norteño-2”. Makron acaba de unirse a este proyecto en desarrollo. Algo que provoca las iras de Washington, que así ve mermada su capacidad de competencia en el mercado europeo, inclinado fundamentalmente al producto ruso, mucho más barato y confiable.

Las reservas certificadas rusas de petróleo y gas alcanzan hasta 50 años. Los yacimientos de petróleo convencional suman cerca de 14.000 millones de toneladas, uno de los más elevados índices mundiales.

En un encuentro con los directivos de las principales agencias noticiosas internacionales, durante el Foro, Putin aseguró que “Rusia se siente confortable con un barril a US$ 40” y que lo mismo ocurre con Arabia Saudita. Ambos países fijan, hoy, en la práctica, el volumen de extracción anual de la OPEP, con lo que garantizan la estabilidad del precio. El presidente ruso calificó de “reverbero” el actual precio del barril Brent, US$ 76 a US$ 80, en tanto que el costo ruso del crudo no supera los US$ 15. Esto marca, además de una importante capacidad de maniobra en el mercado mundial, un fuerte aumento en el nivel de reservas, imprescindibles para el fuerte juego internacional del Kremlin.

En especial esto se manifestó en las negociaciones tanto con Abe como con Wang. Se firmaron importantes contratos para la transferencia tecnológica, la explotación conjunta del Ártico, el desarrollo del transporte ferroviario, incluyendo un proyecto de puente entre la ciudad rusa de Najodka y la isla japonesa de Hokkaidō, así como la explotación conjunta de las Kuriles, un archipiélago al norte de Japón, que pasó a Rusia luego de la 2da. Guerra y cuya pertenencia es la piedra de toque que impide hasta ahora la firma del tratado de paz entre ambos países.

“¿Cómo será el mundo –se preguntó Abe- cuando entre Japón y Rusia se conforme una permanente estabilidad? Vamos a ser el pilar de la paz entre el Norte y el Oriente. Las islas que fueron la causa del enfrentamiento se transformarán en símbolo de la cooperación japonesa-rusa, abriendo nuevas perspectivas en calidad de punto de respaldo logístico… El GNL ruso desde el Océano Glacial Ártico, gracias a la acción conjunta con Japón, podrá convertirse en un enorme factor estabilizador para el mercado mundial”.

Aunque India completa su importación de petróleo en un 85% de los países OPEP, con récords permanentes desde Irak, acaba de firmar con Rusia un acuerdo para la realización de proyectos conjuntos en los enormes yacimientos marítimos del Ártico. Según los petroleros rusos en el Foro, “India es el socio más natural a diferencia de Noruega o USA, que no se alegran por la presencia india en el Ártico. Con nosotros es más fácil acordar”, afirmaron.

En especial, se analizaron inversiones indias en los proyectos árticos. “India puede aportar financiación para la realización de proyectos conjuntos como ‘Artika GNL-2”, en la península de Gydan”, adelantaron los voceros rusos.

Otro tema de discusión fue la posibilidad de suministros de GNL de Rusia a la India. Para ello, inversores indios y japoneses están aportando a la construcción de grandes tanques en los nuevos astilleros de Sajalín.

En el Foro, la India siempre ha estado presente, además, como gran proveedora de tecnologías IT.

Por su parte el vicepresidente chino Wang dejó preparado, en sus reuniones con Putin, el programa de la visita que el mandatario ruso efectuará a China el 9 y 10 de junio, con ocasión de la cumbre de la OCSh. (1)

El vicepresidente chino resumió el estado de las relaciones con Rusia de este modo: “La cooperación económica se torna cada vez más saturada: el giro comercial entre nuestros países ya llega a los US$ 100.000 millones y la suma de los 73 proyectos de cooperación ya supera esta cifra”.

En el Foro se analizaron proyectos tan espectaculares, que integran el programa chino “una franja, un camino”, como la nueva traza ferroviaria de hiper-velocidad que unirá Beijing con Europa Occidental.

En los últimos diez años los suministros anuales de petróleo y derivados de Rusia a China aumentaron en 20 veces, hasta 36 millones de toneladas, con un crecimiento potencial hacia 2020 de 50 millones de toneladas.

Algo similar ocurrió con Turquía. Durante el Foro se firmaron acuerdos entre Gazprom y la turca Botas para terminar, con un costo final superior a los US$ 25.000 millones, el tendido de las dos líneas del gasoducto “Torrente Turco”, a través del Mar Negro, que permitirá proveer además de Turquía, a Israel y, por tendido territorial, a Grecia y Bulgaria, convirtiendo así a Turquía en un hub gasífero para todo el sur y centro de Europa, incluyendo Italia.

Este año, curiosamente, no se cumplió ninguna acción especial dedicada a “promover” América Latina en el Foro. En las anteriores ediciones del FEISP se organizaron seminarios y mesas redondas tendientes a fomentar los negocios con nuestra región. Los organizadores, en esta ocasión, afirmaron que la participación de empresarios latinoamericanos ya estaba integrada a la del resto de los intervinientes en el Foro, por lo que no hubo necesidad de acciones de promoción especial.

Hasta el momento, no se cuenta con un detalle de los eventuales acuerdos firmados entre los empresarios latinoamericanos y rusos. En especial, entre empresarios argentinos y rusos. Es posible que estos datos existan ya en la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería argentina.

Últimos datos: este año la famosa sección culinaria del Foro agasajó gratuitamente a todos los participantes con comidas dietéticas, preparadas con una cantidad mínima de sal: pescado al vapor, guliash de cordero, ensaladas de ternera o pavo con arroz y fideos. De postre se servía helado, masas y torta “Napoleón” con frambuesa.

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(1) La cumbre de la OCSh (Organización de Cooperación de Shanghai) reúne a China, India, Kazajstán, Kirguizia, Pakistán, Rusia, Tadzhikistán y Uzbekistán y como observadores Afganistán, Armenia, Azerbaidzhán, Belarús, Cambodgia, Irán, Mongolia, Nepal, Shri Lanka y Turquía.