MAYO COMPLICADO, JUNIO PEOR

Síndrome “K” ante un gobierno sin rumbo (el temido regreso)

El Mundo M levanta como último muro de contención la consigna: "¿Quieren que vuelvan los K?", pregunta que en su propia base de electores ya no provoca igual reacción que en el pasado, vale la pena aclarar. Sucede que los errores propios son muchos, no hay autocrítica ni luto sino fundamentación y sonrisa pueril. Acerca de esto escribió Luis Rizzi:

Cuando vuelvan los KK ¿estarás contento? ¿Tus hijos también?
Todo lo que hace Cambiemos lo criticas… ¿por que no criticabas a los KK que fueron los mayores ladrones de nuestra historia?”.
Mail que me fue remitido por uno de mis lectores
(Hubo otros en tonos similares).


Me pareció oportuno transcribir ese e-mail, pese a que no acostumbro a generalizar a partir de hechos personales o dicho de otro modo de meras anécdotas.

Sin embargo ese sintético y hasta diría dolido e-mail expresa una orientación existente en la sociedad que consiste en sentirse a la deriva, carente de proyecto, como explicaba Ortega al definir al “hombre-masa”, y por tanto descargan esa frustración en el gobierno anterior que fue elegido tres veces. En todo caso, los fracasados fuimos los electores.

En esa situación, las personas vivimos con miedo, lo que implica desconfianza y hasta diría genera una suerte de agnosia que nos lleva a confundir lo simple con lo complejo, lo verdadero con lo falso o dicho de otro modo, a romper esa intima relación que existe entre los opuestos.

Precisamente vivimos con miedo porque sabemos que no tenemos rumbos ni vientos favorables.

Terminamos convirtiendo el sentido crítico, que en definitiva es un juicio de valor sobre un hecho, una cosa o una opinión, en un juego del vigilante y el ladrón (sin saber quien persigue a quien).

La negación del juicio ponderativo nos convierte en “obstruccioncitas” y, como dice Pierre Rosanvallon, la actitud moral militante cedió su lugar a un espíritu sectorial estrecho. Esto es consecuencia de la levedad política de los gobiernos.

Esto es un tema genérico y como muestra miren a Italia cuya medida parecen ser Matteo Salvini y Luigi di Maio

Esto quiere decir que valoramos por contraste y perdimos ese fiel que explicó Santo Tomas, que nos muestra que el mal en boca del bueno, es un mal; y el bien en boca del impío (el malo) sigue siendo un bien.

La sociedad argentina como tal se comporta por contrastes, lo que significa eliminar el sentido crítico del hombre, una de sus virtudes mas preciadas, lo que es asimismo una degradación.

Nuestro comportamiento es maniqueo, cayendo en el pecado de identificar o personalizar el bien y el mal en personas o ideas. De ese modo, lo que hace y dice fulano está bien y lo que hace y dice mengano está mal. Es una forma de lo que Giovanni Sartori llamó “cultura del epíteto”.

Por otra parte no se debe caer en la simpleza y vulgaridad de creer que un juicio crítico negativo tiene como intención ponderar o desear lo contrario.

En síntesis, el gobierno de Mauricio Macri no es un buen gobierno, pero por decir esto no estoy diciendo “regresen los K, los peronistas o los militares, los boy scout o quien sea”, y menos que los gobiernos anteriores fueron mejores.

No es un buen gobierno porque el 10/12/2015 no explicó cómo estaba el Estado y la Argentina. No explicó porque las cosas estaban mal y el daño que causaron decisiones políticas del gobierno saliente, como el cepo, la intervención del INdEC (falsificación de datos), escasez de reservas, el arbitrario y discriminatorio uso de las DJAI, tarifas subsidiadas de todos los servicios públicos, déficit fiscal, inflación, presión impositiva insoportable, pobreza escondida, rutas y caminos en pésimo estado, inauguración de obras sin terminar o apenas iniciadas etc, etc, etc, todo esto por creer mas en el marketing político que en la acción política.

El Gobierno debe cargar con ese error y asumir las consecuencias que hoy ya son propias.

Ahora es tarde para blanquear el pasado y más tarde aun para justificar sus groseros errores y su incomprensible soberbia.

El ministro Guillermo Dietrich, uno de los favoritos (sic) dijo que en Misiones dan las gracias por la devaluación, cuando siempre toda devaluación esconde errores pasados, como es nuestro caso. Es como si también aplaudiera la inflación. Ello sin desconocer que podría haber causas externas que, de todos modos, en los otros países de la región apenas se notaron.

'Cambiemos' no expuso al comienzo de la gestión, un programa y su modo de aplicación en el tiempo y como se financiaría, explicando a la vez la imposibilidad de continuar con emisión monetaria sin límites. No expuso los costos que insumirían ese programa de recuperación ni los medios para amortiguar ese costo en la población más débil.

No supo gerenciar la política monetaria y no tuvo en cuenta los perjuicios del “carry trade”, pese a varias experiencias, lo que se podrían haber amortiguado con un impuesto a la renta financiera de inversores extranjeros decreciente hasta llegar a 0 si alcanzaba una permanencia mínima de 18/24 meses. Ese impuesto se creó a fin de de 2017 y de mala manera, por falta de profesionalidad en el gobierno y demagogia obsoleta en la oposición.

Las personas como las que me mandaron el mail que sirve de copete, me podrán decir que escribiendo estas cosas, regresarán los K y los peronistas en patota.

Por cierto, les doy la razón porque asi es la reacción de la gente, fenómeno que por otra parte comienza a ser visualizado en las encuestas.

Tenemos que tener en cuenta que hoy la soberanía popular es negativa y obstruccionista y el gobierno sigue con el timbreo. “Muchachos” eso ya pasó, cambien…

A los que me mandaron mail: Tanto me entristece un eventual regreso de los K y afines, como este gobierno que convirtió la oportunidad en peligro; y el iceberg K/peronismo/K que nos espera sin entender cómo se les está facilitando el regreso, a tal punto que quizás logren esquivar al orgulloso y fastuoso Titanic…