BENDITO LIBRECOMERCIO

Final del 'shogunato', el 'Vivir con lo Nuestro' de Japón

El librecomercio fue el tema de las invasiones inglesas al Río de la Plata y luego los bloqueos franceses e ingleses en tiempos de la Confederación: las potencias forzaban la baja de aranceles con el poder de los cañones. También lo padeció China (la Guerra del Opio), y Japón, a manos de USA, mucho antes de las 2 bombas atómicas. En aquella ocasió ocurrió un cambio muy importante en la organización institucional y político-económica de Japón:

 

Japón es uno de los países más antiguos del mundo, y uno de los más ricos en historia. Fue fundado en el 660 aC y desde un primer momento fue gobernado por emperadores, comenzando por Jinmu Tennō.

Sin embargo, el verdadero poder no lo concentraba él, sino las cortes de los nobles, los regentes o 'Shōgun'.

El término 'Shōgun' era un rango militar que se otorgaba a los generales que comandaban el ejército enviado a combatir a los 'emishi', nativos del norte, conquistando tierras a los 'salvajes' e imponiendo la autoridad real.

Sin embargo a partir del siglo 12, y hasta 1868,​ el 'Shōgun' se constituyó como el gobernante 'de facto' en diferentes regiones del país.

Comparado con un cargo similar a "generalísimo" o "dictador", a medida que ellos ganaban más confianza y poder, el emperador fue obligado a delegar poco a poco su poder hasta, finalmente, ceder cualquier atribución o autoridad civil, militar, diplomática y judicial.

El 1ro. de los 'shogunatos' fue el Kamakura, del clan Minamoto, fundado por Minamoto Yoritomo, quien asumió el título de 'sei-i dai Shōgun', que significa "gran general conquistador de bárbaros". Sus poderes eran ilimitados, y a partir de entonces los 'shogunes' gobernaron Japón como dictadores militares hasta fines del siglo XIX.

El 2do. de los 3 shogunatos fue fundado por Ashikaga Takauji, en 1338, y fue derrocado por Oda Nobunaga en 1573. Dando paso así al último de los shogunatos, fundado por Tokugawa Ieyasu, de quien casualmente se cumplen 475 años de su nacimiento.

El shogunato Tokugawa gobernó desde la batalla de Sekigahara, en 1600, hasta la Restauración Meiji, en 1868.

Shogun - Documental

Tokugawa Ieyasu. La dinastia de los Sogunes

El clan Tokugawa se mantuvo por más de 200 años en el poder y se caracterizó por su retorno al feudalismo, con costumbres conservadoras y restrictivas. Durante el tiempo de este último shogunato el país adoptó una política de cierre, conocida como "sakoku".

Durante 200 años, nadie, fuera extranjero o japonés, podía entrar al país, o salir de él, bajo pena de muerte. Estuvo en vigencia desde 1639, cuando fueron expulsados de Japón todos los extranjeros europeos, particularmente los comerciantes y misioneros católicos provenientes de España y Portugal que habían llegado a las islas japonesas en gran número durante la 2da. mitad del siglo XVI.

La instauración del 'sakoku' significaba reducir el nivel de relación con el mundo y cerrarlo directamente con el mundo, principalmente Occidente.

Sin embargo, durante la época de Tokugawa, el país también atravesó un período de notable desarrollo cultural e institucional.

Los únicos contactos de Japón con los extranjeros durante la vigencia del 'sakoku' eran mantenidos con el reino de Chosen (actual Corea), en la isla de Tsushima; con la Dinastía Ming de China, mediante las Islas Ryukyu -dependientes del Clan Shimazu-; y con las Provincias Unidas de los Países Bajos u Holanda.

Luego de 2 siglos de aislamiento, USA decidió tomar cartas en el asunto, con la intención de forzar al 'shogún' a un acuerdo comercial que permitiera el comercio estadounidense en los puertos japoneses.

Memorias de un Imperio

El presidente Millard Fillmore envió a un marino habilidoso y experimentado: el comodoro Matthew C. Perry, de la US Navy, quien ingresó al puerto de Yokohama en 1853 con una intimidante flota de buques de guerra de vapor, con el objetivo de obligar a Japón a abrir el mercado.

Sin ataques ni amenazas, fue la intimidante presencia de las bestias negras lo que tanto miedo causó al pueblo japonés. Un miedo que llevó a firmar sin muchas más vueltas el Tratado de Kanagawa entre Perry y las autoridades de Japón, en el puerto japonés de Shimoda.

Este tratado terminó con 251 años de aislamiento de Japón y a la vez, con su política de exclusión ('sakoku'), abriendo así los puertos japoneses de Shimoda y Hakodate al comercio con USA, garantizando la seguridad de náufragos estadounidenses y estableciendo un cónsul permanente.

El miedo y la debilidad japonesa ante la presencia estadounidense, dejó en evidencia lo atrasado que había quedado el país nipón, que no solo no podía competir con las potencias, sino que lo intimidaba. Esta debilidad despertó el descontento de diversos sectores y dio inicio al período denominado "Bakumatsu no Dōran" (fin del régimen Tokugawa).

El 'Bakumatsu' es la suma de los sucesos que comprenden los últimos años del periodo Edo de la historia de Japón, cuando el shogunato Tokugawa llegaba a su fin. Esta etapa está delimitada por los grandes acontecimientos ocurridos entre los años 1853 y 1867, cuando terminó el 'sakoku', y se produjo la transición del feudalismo al período Meiji.​

Los Samurais

El ultimo Samurai

La mayor parte de la aristocracia comprendió la necesidad de modernizar Japón para competir en igualdad de condiciones frente a las potencias occidentales aunque eso resultara en una renuncia a sus derechos. Así, 13 miembros decidieron unirse en una nueva organización denominada 'Shinsengumi'.

El grupo estaba dividido en 3 facciones, que tenían 3 jefes: Kondō Isami, Serizawa Kamo, y Tomouchi Yoshio.

Pese a la presión que aumentaba, Yoshinobu Tokugawa se resistía a dejar el poder en manos de los 'imperialistas', y en 1868 comenzaron las denominadas Guerras Boshin, una guerra civil entre el 'shogunato' y la corte Imperial, que consistió en 5 batallas: Monte Ueno, Nagoaka, Aizu, Hakodate y Toba-Fushimi.

Reunión de samurais.Guerreros del Shogunato.

El 27/01/1869 comenzó la última de las batallas: Toba-Fushimi.

Ambas fuerzas se jugaron a todo o nada. El bando imperial estaba encabezado por Meiji, Mutsuhito, un gobernante que pretendía modernizar al Japón y convertirlo en un país abierto al mundo, mientras que el otro era liderado por el 'Shōgun' Tokugawa Yoshinobu.

Alrededor de 120.000 soldados fueron movilizados durante el conflicto, de los cuales cerca de 3.500 fallecieron en combate. Al final, la victoriosa facción imperial abandonó su objetivo de expulsar a los extranjeros de Japón y en su lugar adoptó una política de continua modernización con el objetivo de eventualmente renegociar con las potencias occidentales los tratados desiguales.

Finalmente, la revolución triunfó y el 'shogún' se rindió, proclamándose emperador Meiki a Mutushito, el 03/02/1869.

Hay que reiterarlo: esta revolución tuvo una particularidad: gran parte de la clase dominante (la aristocracia) fue la que comprendió la necesidad de cambio y de renunciar a sus derechos especiales. Por eso estaban divididos en 2 bandos: los 'Ishin shishi' vs. los partidarios del 'shogunato'.

Los terratenientes ('daimyō'), que estaban en contra del 'shogunato' lideraron el 'Ishin shishi'.