Días pasados en “Animales sueltos”, Jorge Asis decía que en una entrevista periodística, el entrevistador tiene la obligación de obtener lo mejor del entrevistado, no lo peor.
UN DEBATE
¿Tiene sentido entrevistar a CFK?
Más allá de los 12 años de diferencia de Urgente24 con los Kirchner, es evidente que CFK tiene una capacidad de retórica, una gimnasia actoral y una determinación en 'su verdad' como casi ningún otro político argentino. Probablemente María Eugenia Vidal resulte el ejemplo más cercano, aunque con una enorme proyección de futuro. CFK sabe cómo manipular una entrevista, eludir la pregunta o responder a su antojo, y un periodista no es un militante político por lo tanto no cabe la agresión al entrevistado. Sí, CFK es un problema para entrevistar y requiere de gran paciencia y preparación del reportaje. Urgente24 aborrece a los periodistas militantes, de cualquier bando. Es estúpido plantear que Luis Novaresio debía agredir a CFK. Concluidas estas apreciaciones profesionales, aquí una columna de presenta un interesante punto de vista sobre las limitaciones de toda entrevista a CFK:
La cuestión giraba en torno a la posibilidad de Alejandro Fantino para entrevistar a la ex presidente.
En esa línea de pensamiento que me parece correcta corresponde pensar sobre la conveniencia de entrevistar y debatir con Kristina.
Con relación a la entrevista que realizó Luis Novaresio en el portal “Infobae” ya se escucharon críticas pero, en general, dirigidas a las cosas que Novaresio le dejó pasar, sin retrucar.
No viene al caso analizar las respuestas o el discurso, si se prefiere, de Kristina, ya que sabemos de su hipocresía y cinismo lo que le quita todo valor a sus dichos, pero allí están.
Luis Novaresio y Cristina Fernández de Kirchner
Pienso que la función del periodista es la de preguntar y en su caso repreguntar, cuando la respuesta fuere incompleta o confusa.
Por otra parte la respuesta debe ponderarse sobre pautas objetivas, siendo imposible hacerlo sobre subjetividades.
En la cuestión de la Dra. Alejandra Gils Carbó, las críticas se dirigieron al hecho de no haberle preguntado por el despido del Dr. Esteban Righi, pero lo cierto es que hubiera respondido que el ex Procurador había renunciado, lo que es cierto, renuncia que seguramente nunca presentará la actual procuradora.
Cuando ella, más que responder dice: “Perdón Luis, en mi gobierno también vi carteles pintados de puta, yegua o montonera. También vi en las movilizaciones a Plaza de Mayo que me mostraban colgada, ahorcada ¿Y escuchaste que alguna vez se reprimiera a alguien? En mi gobierno en las redes sociales me insultaba, me agraviaban y me amenazaban ¿Escuchaste alguien que fuera preso como ahora cuando alguien dice algo del presidente si no le gusta lo meten preso?”.
Ella no miente.
En la primera parte es cierto no recuerdo que haya habido periodistas presos por sus opiniones. Es cierto hubo despidos, escraches, ¿pero se puede probar que ella los ordenó? O esos despidos fueran obra y gracia de la obsecuencia que ella toleraba y quizás fomentó.
En cuanto a la última parte, en verdad Novaresio debió haber repreguntado porque su afirmación es grave ya que ahora habría gente presa por criticar al Presidente.
Jacques Maritain decía que la sofistica es una enfermedad del alma, incurable agrego yo. Kristina es una sofista, por tanto en cierto modo es una enferma, lo que quedó de manifiesto en la entrevista ya que ella usa la verdad de modo sesgado, para que sus mentiras no se puedan probar.
Podría ser cierto que no recordara que Aníbal Fernandez, dijo que en Alemania había más pobres que en el país, ya que en todo caso no fue ella la autora de la respuesta, por tanto no tenía sentido recordárselo.
Luego dice que ahora hay más desempleo, pobreza e inflación que cuando ella gobernaba, lo que formalmente es cierto a tal punto que Novaresio fue a otro tema.
Estos temas demostrarían que llegado a un punto, el periodista quizás debería haber dado por terminada la entrevista, pero en ese caso hubiera dado una muestra de intolerancia.
Reconozco que muchos periodistas tienen interés en entrevistar a Kristina, para destruirla, imputarla o descalificarla, pero en ese caso también se le concedería un rol protagónico de víctima asediada, cuando aun no tiene condena alguna que sería su mejor y única defensa.
Hay una suerte de periodismo líquido que consiste en lograr producir hechos impactantes y que aunque sea por un momento se conviertan en “agenda”.
Hubo programas periodísticos que mostraron hechos que el propio periodismo calificó de “delitos de corrupción” (exacciones ilegales y cohecho), pero lo cierto que el delito existe a partir de una sentencia firme. Podrían tener el valor de la denuncia, pero nada más.
En nuestro sistema debemos tener cuidado con la llamada “condena social”. Los procesos a los que está sometida Kristina y varios de sus funcionarios o “empresarios amigos”, son difíciles y de difícil pronóstico.
Imaginemos que fueran absueltos, el periodismo que los condenó socialmente, ¿Cómo reaccionaría?
Por ejemplo dudo que haya condena en el caso de los contratos de futuros, ya que se los mantuvo vigentes y se cumplieron. El Banco central no declaró su nulidad, como, en mi opinión, lo debió hacer. Tampoco el Poder Judicial suspendió, aunque más no fuere cautelarmente, su ejecución.
Agustín Salvia decía en Infobae.com/ analizando a vuelo de pájaro lo que llamaría la calidad de nuestra estructura social: “Vamos teniendo varias capas de pobres y excluidos al mismo tiempo que vamos teniendo una clase media que efectivamente prospera. Y esa clase media próspera es muy egoísta. Mira su ombligo. Más allá de cómo vote en cada elección no tiene ideología, compra espejitos de colores. Desde la dictadura, con Alfonsín, con el menemismo, con el kirchnerismo, con Cambiemos. Siempre comprando espejitos de colores, políticas de corto plazo, coyunturas favorables. Y no tiene compromiso de proyectar un país con un horizonte distinto. Nos falta una clase media con condiciones, con compromiso, con perspectiva de mediano y largo plazo”.
Entrevistar a Kristina es ofrecerle publicidad gratis para que comercialice sus espejitos de colores, como dijo Salvia y debemos reconocer que sus compradores exceden a la población de la tercera sección de la provincia de Buenos Aires.
A esta clase media que nosotros conformamos, ¿realmente le interesa construir un horizonte distinto…?
Martin Caparros dijo que no vio el reportaje a Kristina porque tenía cosas más útiles para hacer, además dijo que no tenía sentido alguna la entrevista.
Comparto su opinión.
Quedó en evidencia que Kristina tiene el efecto de la adicción, ¿estaremos tan enfermos como ella?









