ANSES Y EMPLEO PÚBLICO, EL AGUJERO NEGRO
A Dujovne comienzan a llamarlo Sr. Mongo Aurelio
La principal pregunta que se hace el empresariado argentino, según la consultora Economía & Regiones, es: ¿será negocio invertir en lo que resta de la presidencia de Macri? En el 1er año de gestión, usó el blanqueo de capitales para cerrar las cuentas fiscales. En este 2do, trasladará pagos al próximo ejercicio para cumplir con la meta. De ahora en adelante, en el mejor de los casos, el logro será terminar el mandato con un gasto primario igual al heredado del kirchnerismo en 2015. El problema sigue siendo quién lo paga y qué margen deja para crecer, porque la tasa ahorro/PBI de Argentina, que está en +14%, es muy inferior al +22% promedio de la región. Se refleja tanto en una exigua inversión privada, como en un consecuente crecimiento macroeconómico, muy inferiores al resto del vecindario. Lo dice clarito E&R: no queda otro remedio que bajar el gasto público. La mayor parte está por lejos en seguridad social; y luego en la nómina salarial del empleo público. En un año sin campaña electoral como 2018 y sin el fortalecimiento de la oposición, sobre todo de la “pianta-inversiones”, tal vez la oportunidad hubiera sido sentarse a discutir con la sociedad las bases de un modelo de país, pero el proyecto de Presupuesto que entra el viernes al Congreso preanuncia una negociación con los que tienen mandos territoriales para repartir los frutos de la exacción fiscal, mientras la City bicicletea alegremente con las Lebacs la política de endeudamiento con que se financia el déficit consolidado.
N. de la R.: Mongo Aurelio es un personajes imaginario que nació a principios de los años '40 en el ambiente universitario porteño. Lo inventó un estudiante llamado Ricardo Mosquera Eastman, cuando estaban de moda "Las aventuras de Flash Gordon" en el planeta Mongo, donde reinaba el cruel Ming. El lunfardo ya conocía 2 palabras que singnifican "nunca", "nada de nada" y "a mí qué me importa":
> el andalucismo "mongo", de significado despectivo, cuando no grosero; y
> "minga", de origen italiano de la zona de Milán.
Por algún motivo a Mosquera Eastman se le mezcló con el emperador romano Marco Aurelio y así nació una frase mitad culta, mitad callejera: Mongo Aurelio.
Un manual de lugares comunes y frases célebres alberga la Casa Rosada, cualesquiera sean sus ocupantes. Letras de canciones como la de Joan Manuel Serrat: “Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”; o la más reciente de Divididos: “¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves? Cuando la mentira es la verdad”. Y si no, apotegmas que empleaba Juan Domingo Perón: "La única verdad es la realidad", o: “Mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar”. Títulos de filmes: “Mentiras Verdaderas”, “Mentiras Piadosas”, "Lie to Me".
El proyecto de Presupuesto 2018 que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, llevará dentro del plazo legal, el viernes próximo a las 13, a la Cámara de Diputados transparenta la interacción entre la realidad política imperante en el país desde hace bastante tiempo y la sistemática transgresión de las cartas de intención de las dirigencias de turno.
En el 3er año de gestión que viene, que no debería contemplar ninguna campaña preelectoral porque las presidenciales son recién en 2019, la propuesta en resumidas cuentas consistiría estructuralmente en que:
-no baja gasto público,
-ni impuestos
-ni inflación.
En todo caso, la estrategia oficial pasa por discutir el reparto de las cargas y que para ello sean tratadas en los hemiciclos que surjan del resultado de los comicios de medio término de octubre, o sea, en el período de sesiones extraordinarias al que sería convocado luego de tratar el paquete, por línea privada, como dicen en las radios, entre la Administración de Mauricio Macri y los colegas mandatarios territoriales.
En algo de eso ha estado trabajando el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, tras las bambalinas de la dialéctica discursiva del marketing exclusivamente consagrado a las urnas.
De ahí que el Presupuesto forme un combo a tratar junto a otros proyectos que ingresarán también en las próximas semanas y que inciden en la discusión por los recursos, que son:
-las prórrogas de la ley de Emergencia Económica y del Impuesto al Cheque;
-la Responsabilidad Fiscal acordada con los gobernadores; y
-el Fondo del Conurbano, que varias provincias quieren que vaya por el Congreso y no por la Corte Suprema.
El marco general de estos prolegómenos el proyecto de Presupuesto 2018 prevé:
-un crecimiento económico de 3,5% para cada uno de los próximos 3 años;
-un alza del 14,5% en la inversión, donde las exportaciones suben 6,3% y las importaciones, 7,7%.
-una mejora del consumo general del 2,5% y del privado del 3,3% con caída del -1,4% en el público.
-una inflación promedio de 15,7% el año que viene;
-un tipo de cambio promedio de $ 19,3 por dólar.
Aunque todos los ítems lleven el signo +, cuando se los compara respecto de qué, en términos económicos, quedan a la vista metas más que modestas en cuanto al consumo, la inflación, la carga impositiva y el atraso cambiario, todas de directa percepción ciudadana. A la que también se agrega un bosquejo sobre a quiénes tocará pagar la cuenta. Queda claro, por caso, que los subsidios económicos se van transfiriendo a los usuarios.
Mejor que prometer es realizar
Lo cierto (verdadero) se encuentra en que el gasto público primario fue a contramano de lo que prometió Cambiemos en la campaña 2015 y de 52 puntos del PBI que ocupaban seguridad social y salarios (más universidades) en 2016 salta a 76 puntos en 2018, es decir 14 puntos más de gasto fijo que en 2016. El detalle:
-La seguridad social (ANSeS y PAMI), que ocupa el 59% del gasto primario y es el mayor del Estado Nacional, aumentó de 9,1% (2016) a 9,8% (2017) del PBI, o sea, 12 p.p. respecto de 2016, que había sido del 47%.
-El pago de salarios públicos pasa de 15% del PBI en 2016 a 17% en 2018 y su incidencia avanza 14 puntos, con la particularidad de que la planta de empleados públicos nacionales disminuyó un -5,3% cuando se compara el 1er trimestre de 2016 (437.000) con el mismo período de 2017 (414.000).
En una palabra, una de las conclusiones que surgen del análisis realizado por Economía & Regiones en su semanario 288 del 8 de setiembre de 2017 sería: en la ANSeS las erogaciones subieron más que la recaudación y, por más que haya menos empleados públicos, ganan más.
Los últimos números “cerrados” del ANSeS muestran que en 2016 el sistema previsional tuvo ingresos totales equivalentes a 6,5% del PBI, sumando Contribuciones Patronales (3,9%) y Aportes Personales (2,6%), contra erogaciones por 9,1%, lo cual generó un déficit de 2,6% del PBI.
En la mochila de ANSES no entran sólo las jubilaciones, sino que se torna elástica con exóticas contribuciones afectadas a su cuenta, como resarcimientos extraordinarios, o políticas sociales que se distribuyen a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que en 2016 gastó $158.085 millones financiando el PRO.CRE.AR, préstamos a beneficiarios del SIPA, préstamos a provincias y déficit fiscal, lo cual equivale casi al 30% de las jubilaciones ($572.659 millones) y es un +47% superior al pago de Asignaciones familiares y AUH ($107.628 millones).
Para completar el año, en busca del voto jubilado, ANSeS acaba de aumentar un 13,32% los haberes previsionales de más de 8 millones de jubilaciones y pensiones, en el marco de la Ley de Movilidad Jubilatoria Nº 26.417, un mes antes de las elecciones, además de impactar también en las Asignaciones Familiares, con lo que viéndolo del lado del consumo, volcó $55.000 millones hasta fin de año.
Economía & Regiones advierte: “Sin cambios en el régimen previsional, el déficit del ANSES nos condena a tener altos niveles de gasto y de impuestos, y bajos niveles de inversión y crecimiento”.
Y a partir del diagnóstico de estanflación de oferta por asfixia estatal sin un claro alivio en los impuestos ni en el déficit fiscal, los grandes interrogantes que, plantea, se estaría haciendo el empresariado argentino serían: “¿Será negocio invertir en la 2da mitad de la presidencia de Macri?”. “¿Habrá de discutirse cuánto y dónde se van a achicar al Estado y su gasto público?”.
En la práctica, las negociaciones políticas, por el momento bajo cuerda, pasan por el lado de la cobranza. Hasta ahora, el Estado Nacional vino bajando los subsidios económicos, que perdieron peso relativo en el gasto primario del Presupuesto, retrocediendo de 16% (2016) a 7% (2018).
Sin embargo, esa reducción implica que el ajuste lo está haciendo el sector privado, que es el que ahorra, invierte y también consume.
Salvo en la energía, el recorte de los subsidios energéticos no provoca boom de inversión privada que gatille crecimiento y empleo.
Por el lado de la política monetaria, la contribución privada a financiar el déficit recibe una recompensa en la tasa de interés de corto plazo con que “afecta” las expectativas de inflación, ya que “solamente si los agentes económicos (no) creen que la inflación vaya a bajar, entonces, la inflación (no) baja”, señala la consultora fundada por Frigerio.
Fue lo que sucedió este año, cuando el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) nunca creyó la pauta antiinflacionaria del 17%, sino arriba del 26% que fue el nivel fijado por el BCRA a las LEBACS, pases o venta de dólares.
Para partir las diferencia de percepciones, 2017 apunta a cerrar con una inflación interanual en torno al +23% y, según el proyecto de presupuesto, debería arrancar 2018 en torno del 15%.
La lectura que hace E&R es que, como no cabe esperar ni una significativa reducción del déficit fiscal ni de los impuestos, ni tampoco que sean elevadas las tasas de crecimiento, “lo más oportuno sería encarar planes de negocios conservadores con niveles de inversión moderados, lo cual retroalimenta el círculo de bajo crecimiento (empleo)”.
Como la estrategia del gobierno se sigue apoyando en que la meta de déficit fiscal primario (+4,2% del PBI) se cumpla en 2017 a fuerza de un aumento del stock de la deuda flotante más los respectivos intereses, infiere el informe que muy probablemente se trasladarán pagos de un ejercicio a otro.
En este marco, si todo sale bien, el gobierno de Macri habrá completado en su mandato en 2019 cerrando un déficit fiscal financiero (después de intereses) similar al heredado en 2015 (+5,8% del PBI), más de la mitad del cual lo explica el déficit operativo del ANSES, que nada se hizo para abordarlo.
Economía & Regiones destaca que “constituye un grave obstáculo para crecer a buen ritmo y en forma sostenida porque atenta contra el ahorro, la inversión y la formación de capital, obstaculizando la productividad, la creación de puestos de trabajo y la mejora del salario”.










