Es muy cierta la frase que pronuncia continuamente Carlos Salvador de Bilardo “que las eliminatorias son difíciles” recordando aquella definición de 1985 cuando Argentina empató sobre la hora ante Perú en el Monumental que la clasificó al Mundial de México ’86. Seguro que son difíciles, recordando el repechaje del equipo de Alfio Basile frente a Australia que clasificó a Argentina a Estados Unidos ‘94 y a la selección dirigida por Maradona ante Perú y Uruguay para Sudáfrica 2010.
ELIMINATORIAS RUSIA 2018
La Selección Argentina volvió a decepcionar y camina sin rumbo
A lo largo de estas 16 fechas disputadas de estas Eliminatorias, Argentina sigue sin encontrar el rumbo en la que computa pobres actuaciones y lo confirmó ante una Venezuela considerada rival ganable por no tener posibilidades para clasificar, que festejó el empate como una victoria (empate que se hizo a sí mismo con un gol en contra).
En este tortuoso proceso, el seleccionado argentino sufrió los coletazos de la crisis desatada en la AFA por la pesada herencia que dejó Julio Humberto Grondona tras sus 35 años de gestión y este paso de tres entrenadores (Gerardo Martino, Edgardo Bauza y el actual Jorge Sampaoli).
Es cierto que Argentina perdió tres finales y que tiene figuras de sobra pero las figuras del mercado europeo no rinden. Tampoco es fácil y no es inmediata la renovación que pretende Sampaoli aunque los históricos integrantes merecen respeto y resultan irreemplazables a veces. No hay tiempo tampoco, hay que clasificar.
Sin embargo, el seleccionado, desde la última Copa del Mundo, no ha podido corregir el sector defensivo, una deuda pendiente que no encuentra salida. Tampoco, la delantera porque Messi se siente solo y no tiene acompañamiento, su talento no es la solución integral en un partido. La Pulga necesita a-com-pa-ña-mien-to. ¡Eso!, todo un equipo que lo empuje y lo lleve al ataque final y no al revés.
Con Messi en cancha ¿se solucionan todos los problemas?; ¿acaso es el jugador salvador?
No, porque hay desorganización en el equipo. Hay falta de identidad de juego, de estilo y protagonistas que lo puedan plasmar.
De ahora en más, Jorge Sampaoli tendrá un mes, tiempo muy corto, para analizar y corregir urgente esta situación de repechaje cuando enfrente a Perú en octubre, rival siempre complicado para Argentina históricamente. Este compromiso, marcará el futuro de la albiceleste en estas Eliminatorias, ya que dependerá de sí mismo para poder ubicarse en los puestos de clasificación directa, sin importar lo que suceda en otros partidos.
La última jornada, que se desarrollará el 10 de octubre, tendrá un difícil compromiso: Argentina visitará a Ecuador en la altura de Quito. Las estadísticas esa fecha quedarán asociado a lo que suceda en la jornada previa.
Habrá que tener en cuenta que la Selección irá al campo de la Tri para enfrentar a un rival que podría estar jugándose sus posibilidades o ya sin pelear por nada, dependiendo los resultados en la fecha previa.









