ELECCIONES 2017

El karma de Kristina

"En vez de persuadir, el gobierno buscó polarizar. En vez de proponer ideas, cayó en el juego de la calificación: “bueno” contra “malo” o aquello de “volver al pasado” como si hubiéramos salido de él… ", advierte el autor, luego de observar los aprestos para las PASO.

Karma. En algunas creencias, fuerza espiritual.

 

Salvo para los “K”, que crearon la fantasía de la “dékada ganada”, lo cierto es que la Argentina arrastra 70 u 80 años de fracasos y atrasos.

En concreto, somos un país decadente.

Un solo dato en 1910 teníamos el 5to. lugar en las estadísticas de PBI por habitante y hoy estamos en el lugar cincuenta y pico.

Un 30% largo de nuestros habitantes está sumido en la pobreza y un porcentaje de ese 30%, en un nivel indigno de pobreza. Me refiero a aquellos que carecen de agua potable, cloacas, asfalto, educación y mínimos servicios de salud.

Según el INdEC, tomando el ingreso per capita familiar los deciles 9 y 10 de la Población se apropian del 48,9% del ingreso. Si nos vamos a la escala de ingreso individual, los deciles 9 y 10 se apropian del 47,7 del ingreso total.

La pobreza, el “conurbano infinito”, son hechos de los últimos 30/40 años de los que el peronismo en todas sus formas posibles gobernó prácticamente desde 1987, cuando Antonio Cafiero ganó la provincia de Buenos Aires, con el apoyo del diario “Clarín”, vale la pena recordarlo, como paso previo para llegar a la Presidencia de la Nación y ponerle fin a la maldición que se le atribuye a “la Tolosana” y que narra Claudia Piñeiro en su novela “Las Maldiciones”, por medio de su personaje “la China”.

Sin embargo y a pesar de Clarín, la maldición funcionó y fue Carlos Menem, quien ganó la interna, tal como lo había adelantado, contra la mayoría de los pronósticos, 'el Tata' Juan Bautista Yofre, luego de haber recorrido la caravana del conurbano en el 1er. “Menenmóvil”, como parte de la campaña interna del Justicialismo.

Menem asumió la Presidencia de la Nación en 1989, cumpliendo una vieja promesa cuando en una cena allá por el año 1975, en la sede del gremio de los pilotos, propuso brindar por el próximo Presidente de la Nación y, ante el asombro de los presentes, se señaló el pecho para despejar toda duda.

La breve Presidencia del Dr. Fernando De la Rua diría que no interrumpió la saga peronista ya que mantuvo la simbólica “Convertibilidad”, que obviamente solo podría romper otro gobierno peronista para que en nombre del peronismo se convirtiera al gobierno peronista de la década del '90 en un irreversible pecado.

Sin embargo el kirchnerismo, expresión acabada de la decadencia argentina en su más amplio sentido, comenzó a vaciar al peronismo y Kristina consumó como una real “Lady Macbeth” lo que Néstor no se animó, terminar con el peronismo.

Es probable que “ella” haya pensado como Lady Macbeth, que “para ir por todo”, tenía que eliminar al peronismo, lo había intentado con Aníbal F & J.C. Zannini, pero luego entendió que solo ella podía “ir por todo”, no se puede confiar ni en los mas “obsecuentes”, porque en definitiva son mercenarios.

“Para engañar al mundo, toma del mundo la apariencia; pon una bienvenida en tu mirada y en tus manos y lengua; procúrate el inocente aspecto de la flor pero sé tú la víbora que oculta. Habremos de atender al que ha de venir y tendrás que dejar que sea yo quien se ocupe esta noche de nuestro gran proyecto que dará a nuestros días venideros y a todas nuestras noches absoluto dominio soberano, y el poder”.

Su objetivo será la 3ra. Sección Electoral y, en particular, La Matanza, que cuenta con poco mas de 1 millón de electores; y Lomas de Zamora, con alrededor de 450.000. Según dicen algunos de sus allegados, en esos 2 municipios debería recolectar el 60% a 65% de los votos, o más.

Según cuentan algunos bien informados en el núcleo duro de “¿Cambiemos?”, después de celebrar la división del peronismo en 3 opciones diferentes, como una garantía de éxito electoral, ahora comenzó a preocupar el resultado de algunas encuestas ya que parecería ser que los “engañados” por “Ella”, son más de lo imaginado cuando se planteó la elección como una suerte de alternativa fatal “Ella o Nosotros”, bajo el eslogan “El pasado vs. el futuro”.

Fue un grave error porque el gobierno se desgastó y “ella” cosechó ese desgaste. Fortaleció su “karma”.

"¿Cambiemos?" lo hizo, aunque parezca un oximoron.

El increíble batifondo armado por el restablecimiento del servicio de trenes entre Buenos Aires y Mar del Plata, fue una prueba de ese desconcierto y hasta un ministro viajó en ese tren y la propia Maria Eugenia hizo lo propio subiendo en una estación cercana a Mar del Plata, para darle un suerte de contenido épico a un servicio que antaño recorría esos 400 Km en 4 horas y un ratito pero ahora demandará casi 7 horas y, luego de 19 meses de gobierno, la obra de las vías continua inconclusa.

No se advirtió que el pretérito descalificaba el presente.

Recuerdo que Aldo Ferrer, cuando fue ministro del gobierno del general Roberto Marcelo Levingston, presentó la obra del puente ferrovial Zárate-Brazo Largo, que se presentaba como algo excepcional y, en un reportaje radial, dijo, con sensatez, más o menos esto: “Esa obra es el 3% del Presupuesto Nacional. No debemos agrandar las obras porque así achicamos el país”.

Me pregunto qué pensarán de nosotros cuando le presentamos al mundo como un éxito un tren que circulará, en promedio, a menos de 60 Km por hora.

A las sociedades se las ve en proceso de crecimiento o decadencia, como todos los procesos tienen sus claroscuros, nada es lineal en la vida.

La Argentina sigue en decadencia: lo del tren a Mar del Plata es un símbolo de la impotencia y de querer mostrar que el gobierno de los CEO es eficiente.

Por ahora “¿Cambiemos?", es otra versión del proceso de decadencia, si se quiere más ingenua, más amortiguada, pero decadencia al fin.

Revertir la decadencia no es sólo tener por un tiempo menor inflación, poder dominar el déficit fiscal o conseguir créditos a 100 años. Es otra cosa. Revertir la decadencia no es rebotar algunos índices…

Es disposición a afrontar lo cruento, tener claridad de ideas para proponer, persuadir y consensuar objetivos de largo aliento. En definitiva, es asumir el desafío de reconstruir el país y para ello deben proponerse como tarea común hacer cambios que serán tan gravosos como imprescindibles.

La cuestión pendiente no es tanto el peronismo, sino el “kristinismo”, pero me parece apropiada lo que responde Alberto Benegas Lynch a su pregunta "¿Qué se puede hacer entonces con el peronismo?".

"Absolutamente nada más que intentar persuadirlos del error y de los serios problemas que generan sus ideas para todos, y muy especialmente, en relación a los más pobres que aumentan su pobreza cada vez que aquellas propuestas se ejecutan. Tal como he consignado con anterioridad, todas las ideas deben competir en el debate y en las urnas por más estrafalarias que resulten”.

El gobierno hizo lo contrario: en vez de persuadir, buscó polarizar. En vez de proponer ideas, cayó en el juego de la calificación: “bueno” contra “malo” o aquello de “volver al pasado” como si hubiéramos salido de él…

Mal que le pese al gobierno, el “karma” de Kristina está en el conurbano y en especial, en la 3ra. Sección de la Provincia… de allí su perturbación.

Perturbar: Inmutar, trastornar el orden y concierto, o la quietud y el sosiego de algo o de alguien. Impedir el orden del discurso a quien va hablando.