EXPLOSIÓN Y MUERTE

A un mes de la tragedia, Rosario recuerda a sus víctimas

A un mes de la explosión que sacudió a la ciudad de Rosario, que dejó un saldo de 26 víctimas fatales y 62 personas resultaron heridas. Este viernes 06/09, familiares de las víctimas y vecinos damnificados por la explosión del edificio de la calle Salta, en Rosario, marchan hasta la sede de la empresa Litoral Gas, en reclamo de justicia y un mayor nivel de control del servicio. El periodista Raúl Acosta escribió un ensayo acerca de lo que significó para la ciudad esta tragedia.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- A un mes de la explosión que sacudió a la ciudad de Rosario, que dejó un saldo de 26 víctimas fatales y 62 personas resultaron heridas.

Este viernes 06/09, familiares de las víctimas y vecinos damnificados por la explosión del edificio de la calle Salta, en Rosario, marchan hasta la sede de la empresa Litoral Gas, en reclamo de justicia y un mayor nivel de control del servicio.

La caminata comenzó a las 20hs del viernes 06/09, desde la esquina de Salta y Oroño, a metros de donde se encontraba el edificio que se derrumbó.

La columna llegó hasta la puerta de la compañía distribuidora de gas, tal como sucedió semanas atrás durante la primera convocatoria de este tipo, organizada en homenaje a los fallecidos de la torre de Salta 2141.

En la marcha también se juntaron firmas para apoyar la iniciativa de la familia de Maximiliano Fornarse, otra de las víctimas mortales, quien a través de una carta a las autoridades políticas de Rosario pidió que en la zona de la tragedia se construya un parque en homenaje a quienes perdieron la vida en el lugar.

 

Por el momento, la causa judicial, que está a cargo del juez de Instrucción Javier Beltramone, tiene un solo imputado por el delito de estrago doloso agravado, al gasista matriculado Carlos García, de 62 años, quien había sido llamado por el consorcio para cambiar la válvula de gas del edificio.

El juez aseguró que la responsabilidad en la explosión de Litoral Gas, es hoy uno de los puntos centrales del expediente judicial.

Verónica Irizar, secretaria de Hacienda de Rosario, afrmó que el Banco Municipal local informó esta semana que se entregaron 16 créditos a vecinos afectados y tiene otros 50 a punto de ser otorgados.

Los créditos tienen un valor de 50 mil pesos, con 60 meses de plazo máximo de devolución y un interés del 5 por ciento anual.

El gobierno de Santa Fe, hasta el momento, otorgó 213 subsidios de 20 mil pesos para alquileres temporarios y otros 53 de 50 mil pesos para la compra de muebles y enseres.

Un ensayo sobre la tragedia

El periodista Raúl Acosta, en un ensayó explica el valor simbólico de la tragedia que conmovió al país.

El símbolo del símbolo

La clase media tuvo una tragedia que conmovió a la ciudad, a la región y al país.

La clase media se conmovió. Es la clase que moviliza. El fin de semana hubo un acto donde todos los que trabajaron para salvar lo posible se encontraron. Pura emoción.

Los que recibieron un diploma no tenían otra cosa que lo más valioso, la emoción. Con la emoción los símbolos.

Un símbolo no es otra cosa que un punto incandescente. Brilla para siempre. No se explica externamente, se remite a sí mismo. Nunca se termina de conocer.

Hay que buscar muy atrás en la ciudad para encontrar ese valor, de lo simbólico. El capital simbólico de una ciudad y de su gente, obvio. Acaso el Rosariazo. Hoy  todos participaron, todos fueron, todos son esa novela que tuvo como protagonistas solo a algunos y que ha sido relatada por todos hasta la conmoción. Aún hoy conmueve el Rosariazo.  A ese romance pertenece la tragedia de Salta y Oroño, que conmoverá a muchos por muchísimo tiempo. Los que saben leer a la sociedad se dieron cuenta. Hay ejemplos.

María de los Ángeles González ,"la Chiqui", la ministra de Cultura de la provincia redifinió: "No seremos iguales, debemos entrender que nos miramos en la tragedia"... con ese fulgor que a su vida le dio el peronismo entendió lo popular de la risa y el llanto. Vio “lo simbólico” en Salta y Oroño. Lo escribió, lo ejecuta. Todos los actos públicos tienen su programación. Hay en la ciudad y la región una particular mirada sobre "lo popular". Ha comenzado otra realidad. Otro imaginario. Final: el símbolo.

Los hechos trágicos de Salta y Oroño re definieron roles. Asignaron a los actores su posición. La puesta fue de pesadilla y a la vez la mejor resolución. Una escenografía cruel definió el futuro.

Fuera el amarillismo tan al uso en Buenos Aires. Fuera los avivados. Todos cerca. La ciudad mirándose. Tocándose. Abrazos.

El futuro comenzó a definirse, seguirá haciéndolo, por el mapa. " Estuve a cinco cuadras, vivo a trescientos metros en línea recta..." “Oí la explosión desde 27 y el río”.

No hay modo de escapar a "lo simbólico". Desdeñar, menospreciar, reírse de los símbolos no es bueno para los que creen como para los que no creen. Hay antecedentes de esta errata. Queda el mañana. El poder de los símbolos está en esa cuestión del almanaque. Los símbolos atraviesan almanaques.

Una intendenta, Mónica Fein,  que debe entender que es la viuda de una ciudad estremecida.

Una población que asume el trance y lo participa.

Una provincia, sus autoridades, que acompañan (supieron bancar a la "Chiqui") y el relato que ya no se puede frenar.

No es un barrio perdido ni son unas casillas incendiadas, no es la villa marginal, es la ciudad derrumbada tras la posible imprevisión de Litoral Gas, de los controles, de todos.

Una ciudad es como un estado en la  pos modernidad. No se funde ni se rinde, pisa sus llagas y sigue. No se derrumba.

Sobre las ruinas de Salta y Oroño la ciudad, Rosario, se pone de pie y canta su solidaridad. Quedan las discusiones coyunturales. Un empresario chanta que ve la fisura, un artista con remilgos o miedos, otros lanzados, celos, coyunturas. Miserias personales. Fruslerías. Hay aprovechados  y conmocionados. La vida es eso. El momento no se detiene y la flecha (del tiempo) hace lo suyo. Los símbolos, conviene recordarlo, trascienden lo sólido y lo contemporáneo.

Para el Rosariazo fue necesario, tras la valorización, la doble lectura y la posterior revalorización. Otros tiempos, otros medios. Siglo 21. Son " los medios" los que definen, desde la coyuntura, el medio tiempo y la eternidad. Rara cuestión sin manejo científico o racional. Por debajo del manejo una memoria, también simbólica, que nadie desata porque se maneja sola y ya viene desatada.

Mónica Fein no debe dilapidar su luto. Por lo pronto nadie se lo disputará. Es esta la ciudad, la tragedia y es ella la viuda. Creció. No la niegan, se liberó.

Los actores sociales deben mirar el hecho con la generosidad imprescindible. No hay dueños de la tristeza. Acaso culpables. Todos nos subimos al tren de la esperanza. No hay colados.

El siglo 21 tiró su primera señal. Esto no es conmoción y trampa del siglo 20 ni son sus armas ni sus propuestas, mucho menos sus soluciones. Tocó la campana, señores dirigentes, no hay más estampitas de lo viejo, se deben procurar nuevas utopías. La ciudad creció. Se maneja sola y tiene nuevos caminitos. Hay un anuncio muy fuerte. Muy visible.

Socialistas, ojito, cuidado. El símbolo de los símbolos. Se deben cambiar los objetivos. Esta  ciudad ya creció. Exige algo más que  socorristas y bomberos emocionados, muy emocionados. Son ellos y su emoción los que indican. Nos programaron, cumplimos. Hay un futuro que no entiende racionalidades, entiende de abrazos y propuestas. Propuestas al mañana. Después de la muerte viene la vida. Es el ciclo.

La tragedia abrió la puerta al mañana. El que se escondió se embromó. Los dirigentes del siglo 20 deberían entender. El valor de lo simbólico se come, por construcción, a los que niegan la emoción y lo inexplicable.

El símbolo del símbolo está claro. Clarísimo. Si Rosario es otra sus dirigentes deben ser otros o no serán sus dirigentes; apenas un silogismo maltrecho, un símbolo del pensamiento vencido. Otro.