CEO DE LVMH

Bernard Arnault divide a Francia

El presidente francés, François Hollande, anunció en una entrevista concedida a la televisión pública TF1 en horario de máxima audiencia, que habrá un duro impuesto a los más ricos: todos aquellos que ganan más de 1 millón de euros anuales, 3.000 personas en el país, tendrán que tributar el 75% de sus ganancias, si bien lo harán sólo durante 2 años. Con este impuesto, Hollande pretende recaudar para el Estado un total de 2.250 millones de euros.

 

La República francesa enfrenta una rebelión fiscal del hombre más rico del país, Bernard Arnault, N°1 del grupo de empresas del lujo LVMH. Entre las marcas del grupo LVMH están Louis Vuitton, Hermes y Givenchy; Moët & Chandon y Dom Pérignon; Hublot, Bulgari y Donna Karan; y Parfums Christian Dior, Fendi Perfumes, Kenzo, Sephora y Terrazas de los Andes.
 
Anault anunció durante el fin de semana que ha solicitado la doble nacionalidad belga, en pleno debate en Francia sobre el incremento de la presión fiscal a las grandes fortunas. 
 
El presidente francés, François Hollande, confirmó que aprobará una tasa del 75% a las ganancias para los ingresos superiores a 1 millón de euros, aunque por 2 años solamente.
 
Arnault respondió a la revelación hecha en la prensa belga, respecto a la presentación de su petición de nacionalidad en el país vecino, y precisó que seguirá siendo residente fiscal en Francia.
 
La prensa de izquierda lo atacó: el diario Liberation abrió su edición del lunes 10/09 con una foto de Arnault a toda página y un titular muy claro: "¡Vete a la mierda, rico imbécil! (Casse-toi rich con!)".
 
El diario añadió: "Incluso si se defiende su exilio por razones fiscales, la petición de nacionalidad belga por parte de Bernard Arnault parece un símbolo del egoismo de los más ricos".
 
En un comunicado del grupo que preside Arnault se confirmó la presentación de la solicitud del multimillonario, cuya fortuna se estimó en 2011 en US$ 41.000 millones, y se aclaró que él tiene un domicilio en Bruselas pero pretende continuar con sus negocios en Francia.
 
"La eventual obtención de una doble nacionalidad franco-belga no cambia nada en esa situación (la residencia fiscal) ni en su determinación de continuar con el desarrollo del grupo LVMH y las creaciones de empleo que son consecuencia de ello en Francia", indicó.
 
Georges Dallemagne, presidente de la comisión de nacionalizaciones de Bélgica, afirmó que el asunto recibirá la tramitación correspondiente, que se sigue actualmente en relación con otras 47.000 demandas presentadas. 
 
Dallemagne recordó que para obtener la nacionalidad belga es necesario haber residido en el país 3 años o demostrar "conexiones verdaderas" con Bélgica.
 
Qué pasó
 
El presidente del grupo de lujo francés LVMH, Bernard Arnault, y el hombre más rico de Francia, dijo a finales del pasado año, y antes de las pasadas elecciones presidenciales, al alcalde de una elegante ciudad de Bélgica que quería instalarse y establecerse allí por la política fiscal de su país que le supondría pagar más impuestos de lo que ingresa.
 
"Es cierto que el señor Arnault vino a verme a finales del pasado año deseando instalar su domicilio en Uccle", dijo Armand De Decker, alcalde de la ciudad de centro-derecha al sur de Bruselas, a la cadena de televisión RTBF.
 
"Es cierto que está resentido por la política de su país que considera hostil para un negocio y la actividad empresarial", añadió De Decker. "Explicó entonces que si determinadas medidas fiscales fueran tomadas supondría que los impuestos que tendría que pagar excederían a sus ingresos".
 
Bernard Arnault "viene regularmente" a Bruselas, "creo que cada semana desde hace mucho tiempo", añadió el alcalde.
 
'La Libre Belgique'informó en su edición del lunes que el dueño de LVMH se puso en contacto con Armand De Decker "en noviembre de 2011" para comprar una casa. "Bernard Arnault lleva domiciliado en Uccle desde hace varios meses (...) Él ya ha pagado el impuesto de bienes inmuebles", declaró el alcalde al diario belga.
 
Situada en las proximidades del vasto bosque de Soignes, Uccle es una ciudad residencial, tranquila y muy verde. "Uccle cuanta con más de un 10% de franceses y por el momento no son más los que se han venido a vivir", precisó el alcalde.
 
Arnault precisó, tras solicitar la nacionalidad belga, que no tiene intención de dejar de ser francés y que seguirá pagando impuestos en Francia, tras la profusión de comentarios sobre su supuesta intención de exiliarse fiscalmente en Bélgica.
 
En un comunicado del grupo empresarial, tras la polémica desatada por su solicitud de nacionalidad a Bélgica, se precisaba que "la eventual obtención de una doble nacionalidad franco-belga no cambia en nada esa situación (la residencia fiscal) ni en su determinación de continuar con el desarrollo del grupo LVMH y la creación de empleo en Francia".