Especial Richard Branson, el millonario que apunta al Northern Rock

Richard Branson, fundador de Virgin Group, dejó por un instante su pelea con Rupert Murdoch, a quien enfrentará con un canal de televisión privado en Gran Bretaña, para anunciar su interés por el banco Northern Rock que hace un mes está en crisis. Si bien hay quienes desconfían de sus buenas intenciones, él es un empresario admirado y está dispuesto a invertir en nuevos negocios aprovechando cualquier descuido de las grandes empresas.

CIUDAD DE BUENOS AIRES ( edición i), Según la propuesta, un consorcio liderado por Virgin  y que integran inversores estadounidenses y asiáticos, que incluyen a la aseguradora norteamericana AIG y a la firma inversora de Hong-Kong First Eastern Investment, inyectaría nuevo capital sustancial en el Northern, que sería además rebautizado como Virgin Money para que con nuevo nombre pueda reparar sus franquicias y la confianza de los accionistas.
Según el diario británico The Times, Virgin podría estar reuniendo una suma de capital a la que también contribuiría Citigroup, entidad estadounidense que ofreció al Northern Rock un crédito de 10.000 millones de libras (unos € 14.500 millones) para mantener la entidad independiente. Las aproximaciones de Virgin coinciden con la decisión del Banco de Inglaterra de prestar otros 2.300 millones de libras al Northern Rock, con lo que el dinero inyectado en la entidad desde que en septiembre le concediera un primer crédito de emergencia alcanzaría los 13.000 millones de libras.
Apuesta mediática
La posible compra del banco británico no es el único negocio que por estos días ocupa a Branson, sino que su otra batalla es contra Rupert Murdoch, principal accionista de News Corp, el conglomerado de medios que controla la cadena de televisión de pago británica BSkyB y que la Comisión de Competencia podría obligar a desinvertir por presiones de la propia Virgin.
Las autoridades de competencia del Reino Unido han dado provisionalmente la razón a Virgin Media en la disputa que mantiene con BSkyB desde el pasado mes de noviembre, cuando la compañía de Murdoch compró un 17,9% de la cadena de televisión ITV, después de que Virgin Media, entonces todavía NTL, desvelara sus planes de lanzar una opa.  
La Comisión aseguró que la inversión en ITV, que convirtió a BSkyB en su principal accionista, puede dañar la competencia en el mercado, ya que la compañía de Murdoch tiene capacidad de influir en la estrategia corporativa de la cadena.
Justamente es la lucha contra los monopolios una de las actitudes que ha caracterizado desde siempre a Branson, y por la cual se enfrentó directamente a Murdoch acusándolo de "amenaza para la democracia" por su influencia en el panorama mediático británico, donde el multimillonario australiano controla el 39% de BSkyB y los periódicos The Times y The Sun.
El tema es que NTL, el principal rival de BSkyB en la televisión de pago británica, ya había anunciado su acuerdo para adquirir Virgin Mobile y operar bajo la marca Virgin, además de su intención de comprar ITV. Con ello, los analistas aseguraban que NTL, por fin, podría hacer algo de sombra a Sky. Pero el movimiento de Murdoch impidió la operación y la compra quedó en el aire.
La respuesta de Branson fue lanzar un canal de TV llamado Virgin 1, su primer canal de televisión que pretende ser competencia directa de Sky One, de Rupert Murdoch.
Virgin Media, con televisión por cable, telefonía fija y móvil y banda ancha, compite directamente con BSkyB. La realidad es que esta unidad de negocio de Branson dejó de ofrecer hace unos meses algunos de los canales estrella propiedad de BSkyB, como Sky One y el canal de solo noticias Sky News, debido al incremento del precio solicitado por el clan Murdoch.
Hasta 40.000 clientes de Virgin Media se han dado de baja al no poder ver esos canales en el paquete al que están suscritos y se han pasado a la plataforma de BSkyB. La amenaza de nuevos abandonos llevó a Branson a impulsar un sustitutivo de Sky One, principal canal de televisión de Murdoch en el Reino Unido, con el lanzamiento de Virgin 1.
El siguiente paso de Virgin Media en la rivalidad con Murdoch es intentar competir en los derechos para retransmisiones deportivas. La posición dominante de Sky Sports podría verse cuestionada si Branson llega a un acuerdo con Setanta, una empresa de capital irlandés que ha comenzado a hacerse con los derechos de algunos partidos de fútbol. Esta guerra todavía no se ha librado.
El mundo aéreo
 
En el terreno de las líneas aéreas también Branson tiene una guerra contra las grandes compañías del sector y es por eso que apostó por las aerolíneas de bajo costo, que surgieron como alternativa a las nacionales consolidadas y en muchos mercados monopólicas.
Anthony Ryan, primer fundador de la aerolínea de vuelos económicos, Ryanair, es considerado como una de las figuras más influyentes de la historia de la aviación irlandesa y tanto él como Branson son reconocidos por poner fin al monopolio sobre el pasaje, por animar la afluencia de viajeros e incrementar el número de trabajadores en nómina en los aeropuertos.
El éxito de estas pequeñas compañías aéreas ha alertado a los departamentos de promoción y marketing de las grandes que, en muchas ocasiones, sugieren avances con las referencias de sus rivales directos.
Perfil del creador del imperio
Richard Charles Nicholas Branson nació el 18 de julio de 1950 en Shamley Green, Surrey. Fue el hijo mayor de un ex oficial de caballería y abogado llamado Ted, nieto de un juez del Tribunal Supremo. Su madre, Eva, era piloto de aviones sin motor y fue azafata de vuelo, quien más influyó en él y de quien heredó el placer por volar.
Desde muy pequeño contaba con una de las mayores fortunas del mundo aunque tuvo que enfrentarse a algunos problemas ya que padece de dislexia, y por eso tuvo algunos problemas en su vida. Empezó la escuela recién a los 13 años en Scaitcliffe School (actualmente Bishopsgate School). Más tarde cambió a Stowe School, para abandonar los estudios a los 16 años.
Entonces se mudó a Londres donde logró su primer éxito empresarial creando una revista juvenil, Student, cuyo primer número se publicó en 1968 y aunque resultó ser un negocio caótico, Branson se las ingenió para rodearse de algunos nombres increíbles como colaboradores. Una de sus primeras entrevistas se la hizo a Vanessa Redgrave y, detrás de ella, Mick Jagger, RD Laing y John Lennon. Este último se comprometió a componer una canción para la revista que Branson pensaba grabar en un disco flexible para luego pegarlo en la portada. Cuando ya parecía que Lennon no iba a entregar la canción, Branson, con 18 años, en una muestra de su incipiente carácter, amenazó al cantante con presentar una querella por incumplimiento de palabra. Días más tarde fue convocado a una reunión con Lennon y Yoko Ono para escuchar el tema que proponían: se trataba de los latidos del corazón de su hijo nonato, que acababa de morir.
A los 20 años Branson fundó la compañía Virgin y al poco tiempo ya había abierto una tienda de discos en Londres. Virgin era una compañía de venta de discos, hasta que Branson se creó su propia discográfica. En medio de sus éxitos discográficos se casó y se divorció de su primera mujer, una rubia norteamericana llamada Kristen Tomassi, y conoció a la segunda de Glasgow, llamada Joan Templeman que por aquellas fechas estaba casada y trabajaba en una tienda de antigüedades. Empezaron a salir juntos en 1975, decidieron casarse 15 años más tarde y tuvieron tres hijos.
Desde joven Branson mostró su afición hacia los globos aerostáticos y hacia los aviones, que lo llevaron en 1984 a la creación de su propia aerolínea, Virgin Atlantic Airlines, una compañía aérea que fue concebida con la finalidad de ser competente en el sector, de ofrecer una gran primera clase en vuelo y al mismo tiempo ofrecer servicios y vuelos baratos. Esta parte de la compañía Virgin logró el premio a la mejor compañía aérea del año durante tres años consecutivos. El grupo Virgin también fundó Virgin Express para operar en Europa y Virgin Blue para hacerlo en Oceanía.
La expansión de sus negocios fue tomando un rumbo impredecible y de a poco la marca Virgin se fue sellando en diferentes industrias. El grupo esta formado también por Virgin Express y Victory (de ropa y cosméticos).
Branson todavía tiene energía para seguir creando, siempre con metas muy claras. Su motivación no fue nunca ser un hombre de negocios, quería, simplemente, crear algo que le interesara profundamente y de lo que sentirse orgulloso. Los negocios vinieron como consecuencia de ello y durante los primeros años la única palabra que le importó fue sobrevivir, conseguir fondos para pagar las facturas mes a mes.
Tiene una visión definida sobre los empleados y sobre el cliente. Considera que el factor más importante que debe demostrar un candidato a formar parte de sus empresas es que se preocupe por las personas. Cree que las compañías que cuidan a su gente son las que luego obtienen buenos resultados. Es por eso que organiza anualmente una fiesta para sus empleados y sus familias. Casi 70.000 personas se juntan a lo largo de 6 días.
El contacto con el cliente es, para Branson, fundamental ya que da un conocimiento del negocio que no se puede tener, de ninguna forma, sentado tras una mesa. Por lo tanto, dedica la mayor parte de su tiempo experimentando por sí sus negocios, y compartiendo con sus clientes sus opiniones.
Este perfil tan particular es el responsable de la creación del gran imperio multifacético, que ha demostrado que no hay límites para la imaginación y que cualquier proyecto puede ponerse en marcha cuando hay ganas. También cumplió con sus propias pasiones y caprichos: se atrevió a iniciar una vuelta al mundo en globo aerostático, se compró una isla paradisíaca para descansar y fue protagonista de un desnudo, todo para no ser menos que otro fundador de un imperio: el dueño de Benetton.