Santiago de Chile: Calles y monumentos en honor a Pinochet

La sociedad chilena continúa dividida y se debate llamar a la calle donde vive la mandataria Michelle Bachelet, Augusto Pinochet. A ello se suma que legisladores de la oposición quieren que se hagan monumentos en las principales ciudades lo que generó críticas del oficialismo.

SANTIAGO DE CHILE (Especial para Urgente24). Mientras algunos partidarios lo llegaron a calificar fervientemente como "un santo" los legisladores de partidos de la derecha buscan ahora que el nombre de Augusto Pinochet quede un poco más marcado en los chilenos luego de haber muerto y pese a los cuestionamientos de organismos de derechos humanos quieren que el ex dictador tenga monumentos en las principales ciudades, lo que se sumará a una calle a la que le pondrán su nombre en el mismo barrio donde vive la Presidenta Michelle Bachelet.
"En cualquier lugar, pero en la calle Burgos, no". Esa fue la declaración a la que tuvo que someterse un grupo de concejales de la derecha cuando ayer decidieron que en el barrio de Las Condes una calle lleve el nombre de Pinochet ¿Cuál era el motivo de negar que sea Burgos la calle a renombrar? Es que en esa arteria de la comuna de Santiago vive la Presidenta Bachelet.
Con enfrentamientos y críticas de todos lados los ediles consiguieron que sea en el mismo barrio donde la mandataria tiene su casa que se Pinochet sea una calle.
Ahora un grupo de diputados de las derechistas Unión Demócrata Independiente (UDI) y de Renovación Nacional (RN) selló un acuerdo para hacer presión para que el ex militar tenga tres monumentos en Chile.
Los parlamentarios dicen que se trata de un "asunto de justicia" que se hagan estatuas que representen a Pinochet en las ciudades de Iquique, Valparaíso y la Plaza de la Ciudadanía, frente a La Moneda en Santiago.
El diputado Iván Moreira -quien pretende financiar las obras con colectas públicas, donaciones y otros aportes privados- aseveró que "si Salvador Allende tiene un monumento, con mayor razón lo debe tener el general Pinochet".
Pero en el oficialismo la noticia no fue bien vista, como era de esperar y fue el diputado socialista Carlos Montes quien encabezó los cuestionamientos diciendo que el que hayan ido 50.000 personas al funeral de Pinochet dejó a la Alianza "pasada de revoluciones. Por eso les sugeriría que lo reflexionaran más. Para nosotros sería imposible un homenaje a una persona que asesinó a mucha gente, y mucha gente que no tiene homenaje, que no se sabe siquiera dónde está todavía.