Los médicos bajo la lupa (2): El notable caso de la diplomacia sanitaria cubana

Ningún otro país aparte de Cuba ha desarrollado médicos como artículo de exportación. La Argentina exporta médicos, por ejemplo a España, pero es diferente al caso de Cuba, donde adquiere el rango de geopolítica nacional. El siguiente artículo no fue publicado por un periódico pro-castrista como 'Granma' sino por la prestigiosa revista estadounidense 'Foreign Affairs' y parte de ella reproducida tiempo atrás por EDICIÓN i.

CIUDAD DE BUENOS AIRES ( EDICIÓN i). Vivir en un vecindario hostil hizo que Fidel Castro buscara aliados en otros lugares. Parte de este proceso contempló la conducción de la diplomacia médica, que es la colaboración entre países para mejorar las relaciones y producir simultáneamente beneficios de salud.  
 La diplomacia médica se ha vuelto la piedra angular de la política exterior cubana y de la ayuda exterior desde poco después del triunfo de la revolución de 1959. Pese a las propias dificultades económicas de Cuba y el éxodo de la mitad de sus médicos, Cuba empezó a conducir la diplomacia médica en 1960 con el envío de un grupo de médicos a Chile para proporcionar ayuda y alivio contra desastres después de un terremoto.
 
 Tres años después, y ya con el embargo estadounidense instalado, Cuba lanzó su primera iniciativa de diplomacia médica de largo plazo, al enviar un grupo de 56 doctores y otros trabajadores de la salud para ayudar en Argelia en una misión de 14 meses. Desde entonces Cuba ha ofrecido asistencia médica a muchos países en desarrollo en todo el mundo, tanto en funciones de largo plazo como en emergencias de corto plazo.
 
 Y ahora, con una pequeña ayuda de su amigo Hugo Chávez, que está rebosante de riquezas petroleras, Fidel está amenazando con prestar cantidades masivas de ayuda médica para mejorar la salud de los latinoamericanos pobres. Estos médicos sirven a los pobres en áreas donde no trabajaría ningún doctor local, hace visitas regulares a los hogares como parte de su trabajo, se encuentran disponibles las 24 horas los siete días de la semana sin cobrar [a los pacientes], y mejoran la naturaleza de las relaciones médico-paciente.
 
 A finales de 2005, había personal médico cubano colaborando en 68 países en todo el mundo. En consecuencia, la ayuda médica cubana ha tenido efectos en las vidas de millones de personas en países en desarrollo cada año. Y para hacer más sustentable este esfuerzo, durante años miles de trabajadores médicos en los países en desarrollo han recibido educación e instrucción gratuitas ya sea en Cuba o ha habido cubanos que han ofrecido cursos en el sitio de trabajo o en las facultades de medicina en los propios países de aquellos. Hoy, más de 10.000 becarios de países en desarrollo están estudiando en escuelas de medicina cubanas.
 
 EL CONTEXTO SIMBÓLICO
 
 Como consecuencia de su diplomacia médica, Cuba ha acumulado un considerable capital simbólico (buena voluntad, prestigio, influencia, crédito y poder).
 
 La creación de capital simbólico requiere una inversión inicial de capital material y de tiempo en un proyecto, como los esfuerzos antes mencionados. El capital simbólico resultante puede ser acumulado, invertido y gastado igual que el capital material. A la larga puede convertirse en capital material, que en el caso de Cuba se ha traducido tanto en ayuda bilateral y multilateral como en comercio, créditos e inversiones.
 
 Más que comparar los indicadores de salud cubanos con los de otros países en un nivel similar de desarrollo, Castro empezó a compararlos con los de USA. Esto es especialmente cierto en los casos de la tasa de mortalidad infantil y la esperanza de vida al nacer. Ambas son consideradas indicadores de alta representación del desarrollo socioeconómico porque en sus datos se incluyen otros indicadores, entre los más importantes: sanidad, nutrición, servicios médicos, educación, vivienda, empleo, distribución equitativa de los recursos y crecimiento económico. Por tanto, desde una perspectiva simbólica es importante para Cuba compararse favorablemente con USA al tratar de mostrar lo que Fidel considera la superioridad moral de las políticas de desarrollo social de Cuba.
 
 En el discurso anual del 26 de julio de 2005, Fidel mencionó la tasa de mortalidad de infantes de Cuba de 5.6 por 1.000 nacidos vivos, cifra menor que la de USA, que fue de 7.0 por 1.000 nacidos vivos según los datos más recientes publicados (NCHS: National Center for Health Statistics, 2005, los datos son de 2002). La esperanza de vida al nacer en Cuba hoy es igual que la de USA, 77 años.
 
 En los últimos 35 años Cuba ha triplicado el número de sus trabajadores dedicados al cuidado de la salud. Más asombroso es el cambio en la proporción de médicos sobre la población, que pasó de 1 cada 1.393 personas en 1970 a 1 por cada 159 personas en 2005, como parte del ‘Plan del Médico Familiar’ de 1984 para que hubiera un médico en cada manzana habitacional.
 
 También hay un desarrollo simultáneo de medicina de alta tecnología y de biotecnología. Como la investigación es también parte importante de la operación del sistema de salud, tan sólo en el campo de la salud médica y pública Cuba publica 54 revistas profesionales
 
 Ya desde 1982, USA reconoció el éxito de Cuba en la esfera de la salud en un informe que aseveró que el sistema de salud cubano era superior al de otros países en desarrollo y competía con el de muchos países desarrollados. Pese a las penurias económicas durante la década de 1990, tras la disolución de la Unión Soviética y la subsecuente pérdida de relaciones económicas privilegiadas, y con la intensificación del embargo estadounidense que ya llevaba tres décadas, Cuba ha incrementado su gasto interno en salud como porcentaje del egreso total gubernamental a fin de proteger a la población más vulnerable contra los peores efectos de la crisis.
 Fue así como el deterioro inicial en la situación de la salud de la población fue de corto plazo y los indicadores de salud pronto mejoraron.
 
 EJEMPLOS DE LA DIPLOMACIA MÉDICA
 
 Incluso durante las décadas de ´70 y ´80, Cuba puso en marcha un programa de ayuda civil (en especial la diplomacia médica) desproporcionadamente mayor que los de sus socios comerciales más desarrollados: la Unión Soviética, los países de Europa del Este y China.
 
 Con ello, Cuba pronto se atrajo un considerable capital simbólico que se tradujo en respaldo político en las Naciones Unidas, así como en el comercio, y en los casos de Angola, Irak y otros países que podrían permitirse pagar, en honorarios por servicios profesionales prestados, aunque éstos fueran considerablemente inferiores a las tasas del mercado.
 
 El éxito precoz con la diplomacia médica y la acumulación del capital simbólico, así como con la capacidad de convertirlo en capital material, hicieron que Fidel anunciara en 1984 que Cuba capacitaría a 10.000 nuevos médicos para elevar la oferta de ayuda médica internacional.
 
 Ningún otro país aparte de Cuba ha desarrollado médicos como artículo de exportación.
 
 De hecho, es una ironía que en 1959 Fidel tratara, sin éxito, de obtener apoyo y petróleo del presidente venezolano Rómulo Betancourt. Habrían de pasar 40 años antes de que otro presidente venezolano, Hugo Chávez, ofreciera el comercio, los créditos, la ayuda y la inversión privilegiados que tan desesperadamente necesitaba la economía cubana.
 
 Esta sociedad forma parte de la Alternativa Bolivariana por las Américas (alba) [de cara a USA]. Por mucho, el mayor programa de cooperación médica cubana de siempre es con la Venezuela de Hugo Chávez. Los réditos simbólicos y materiales para Cuba quedan bien ilustrados, por ejemplo, en los acuerdos de intercambio de ‘petróleo por doctores’ entre Cuba y Venezuela.
 
 Los tratos permiten precios preferentes por las exportaciones de servicios profesionales de Cuba ‘vis-à-vis’ un abasto continuo de petróleo venezolano, inversiones conjuntas en sectores de importancia estratégica para ambos países y la provisión de créditos.
 
 A cambio, Cuba no sólo ofrece servicios médicos a comunidades no atendidas o atendidas de manera insuficiente en Venezuela (30.000 profesionales médicos, 600 clínicas de salud de orientación integral, 600 centros de rehabilitación y terapia física y 35 centros de diagnóstico de alta tecnología, 100.000 gabinetes oftalmológicos, etc.), sino que también presta servicios médicos similares en Bolivia, a una escala menor, a expensas de Venezuela.
 
 Y para contribuir a la sustentabilidad de estos programas de salud, Cuba formará a 40.000 doctores y 5.000 trabajadores encargados del cuidado de la salud en Venezuela y ofrecerá becas médicas completas en escuelas de medicina cubanas para 10.000 estudiantes venezolanos de medicina y enfermería.
 
 Otro acuerdo reciente contempla la expansión del programa oftalmológico de alcance regional para América Latina y el Caribe (Misión Milagro) para realizar 600.000 operaciones oculares en 10 años.
 
 Los principales programas de ayuda médica son la provisión de servicios de salud integrales en toda Venezuela mediante los programas ‘Misión Barrio Adentro’ (Barrio Adentro I y Barrio Adentro II). Para el 25 de marzo de 2006, había un total de 31.390 personas en el ámbito médico (casi todos médicos) que ofrecían servicios a través de ‘Barrio Adentro I’, el programa integral de cuidados primarios. De esa cifra, 23.382 eran cubanos y 8.008 venezolanos.
 
 Estos ‘diplomáticos médicos’ cubanos habían conducido 171,7 millones de consultas médicas, de las cuales 67,9 millones se realizaron en las comunidades (escuelas, sitios de trabajo y hogares). Visitaron en su hogar a 24,1 millones de familias, algo hasta entonces insólito a tal escala y en esas localidades. Además, ese personal también ofreció 103,1 millones de actividades educativas en salud.
 
 Durante el mismo periodo, con ‘Barrio Adentro II’, que proporciona diagnósticos médicos y terapia y rehabilitación física, se efectuaron 10.856 exámenes histológicos, 84,4 millones de exámenes de laboratorio clínicos y 808.153 escaneos CAT, así como 47.454 exámenes de resonancia magnética nuclear, entre otros. Los recién establecidos Centros de Diagnóstico Integral (CDI) han realizado 886.609 visitas en salas de emergencia y practicado 7,2 millones de exámenes de diagnóstico; las Salas de Rehabilitación Integral, también establecidas por Barrio Adentro II, llevaron a cabo 52.0401 consultas de rehabilitación y aplicaron 1,6 millón de tratamientos de rehabilitación.
 
 El 2do. programa más grande de cooperación médica es con Bolivia donde, en junio de 2006, 1.100 doctores cubanos ofrecían atención gratuita a la salud, en especial en áreas rurales en 188 municipios, sobre todo en los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca.
 
 Cuba ya ha proporcionado al Instituto Oftalmológico Nacional, en la Paz, equipo moderno y personal especializado que, junto con médicos bolivianos y estudiantes recién egresados de la Escuela Latinoamericana Médica (ELAM), han tratado a más de 1.500 pacientes de forma gratuita.
 
 Hay nuevos acuerdos que estipulan la apertura de dos centros oftalmológicos adicionales, uno en Cochabamba y otro en Santa Cruz. Cada uno tendrá la capacidad de tratar a 50 pacientes al día, y el centro La Paz permitirá a los médicos atender a 100 pacientes al día. Bolivia estará en posibilidades de efectuar operaciones oftalmológicas a un mínimo de 50.000 personas al año.
 
 Fuentes cubanas señalan que para finales de julio su equipo médico ya había atendido sin ningún costo (para el paciente) a un millón de bolivianos y había practicado 23.000 operaciones oftalmológicas.
 
 Además, Cuba ofreció 5.000 becas completas para instruir a doctores y especialistas y otro tipo de personal de la salud en la ELAM en La Habana. En la actualidad hay unos 500 jóvenes bolivianos que estudian en esa escuela y otros 2.000 que han iniciado el curso premédico.
 
 Durante la ceremonia de graduación del primer grupo de egresados de la ELAM en agosto pasado, el presidente venezolano Hugo Chávez anunció que su país fundará una segunda ELAM, a fin de que, en cooperación con Cuba, ambos países puedan ofrecer capacitación médica gratuita para, al menos, 100.000 médicos de países en vías de desarrollo en los próximos 10 años.
 
 OTROS EJEMPLOS
 
 En la década de 1970 hubo grupos médicos que trabajaban en Guyana y Nicaragua, y en 2005 ponían en marcha su Programa Integral de Salud en Belice, Bolivia, Dominica, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua y Paraguay.
 
 Sin embargo, con el tiempo, Cuba dio atención médica gratuita en sus hospitales de toda América latina, y no sólo a la izquierda latinoamericana.
 
 Durante la presidencia de René Préval en Haití, Cuba inició su cooperación médica en 1998. En la actualidad, hay 400 profesionales médicos cubanos que trabajan en ese país en periodos de dos años en 110 de los 164 municipios de toda la isla.
 
 El programa cuesta al gobierno haitiano US$ 1,8 millón al año, lo que promedia un costo de US$ 375 por mes por cada profesional médico, más alojamiento y alimentación, transporte y exención del impuesto de salida del aeropuerto. Como el dinero es intercambiable, no es evidente qué donante desembolsa el financiamiento. Aunque de bajo costo para los estándares internacionales, este programa es gravoso para el gobierno haitiano, corto de recursos, y lo será más si se expande como se dijo hace poco.
 
 Como Cuba ha tenido éxito en llevar adelante programas de salud en el plano interno y ha proporcionado ayuda médica en el exterior en circunstancias difíciles, algunos países donantes están dispuestos a brindar apoyo financiero para la asistencia médica cubana en terceros países, en lo que se llama ‘cooperación triangular’.
 
 Alemania ha brindado financiamiento a Cuba para emprender programas de salud en Níger y Honduras.
 
 Francia otorgó financiamiento para llevar a cabo un programa de salud en Haití. Japón ofreció dos millones de dosis de vacunas para 800.000 niños en Haití y US$ 57 millones para equipar un hospital en Honduras, donde trabaja una brigada médica cubana.
 
 Hay agencias multilaterales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que también financian los servicios médicos que Cuba proporciona a terceros países. Ambas organizaciones otorgan fondos para las iniciativas de la educación médica cubana.
 
 Por último, el Plan Integral de Salud de Cuba, que se exporta a diversos países, está respaldado por 85 ONGs y, mediante la cooperación triangular con gobiernos y ONG, ha recibido US$ 2.97 millones en apoyo. Aunque algunos de los montos son pequeños, está claro que los donantes encuentran que el respaldo a la diplomacia médica de Cuba tiene sentido.
 
 DIPLOMACIA DEL HEMISFERIO
 
 En África, Cuba tenía programas civiles de ayuda extensos para complementar su respaldo militar en Angola y el ‘Cuerno de África’ en la década de 1970 y parte de la siguiente.
 
 Con el retiro de sus tropas y los posteriores cambios geopolíticos y económicos de finales de los ‘80 y principios de los ‘90, el programa cubano se redujo en proporción, pero persistió. Tras padecer una fuga de cerebros post-apartheid en 1996, Sudáfrica empezó a importar médicos cubanos. En 1998 ya había 400 médicos que practicaban la medicina en ayuntamientos y áreas rurales. Para 2004, había 1.200 médicos cubanos trabajando en países africanos, como Angola, Botswana, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Mozambique, Namibia, Seychelles, Zambia, Zimbabwe y áreas del Sahara.
 
 En el continente africano, Sudáfrica es el país que financia algunas de las misiones médicas cubanas en terceros países.
 
 En 2004 se concluyeron conversaciones sobre la extensión de la ayuda médica cubana al resto del continente africano y un acuerdo trilateral para desplegar más de 100 médicos en Malí, con financiamiento sudafricano de US$ 1 millón.
 
 Rwanda será el siguiente en tener un acuerdo similar. Cuba también ha enviado 400 doctores médicos a Gambia. Hacia diciembre de 2005, Cuba ponía en marcha su Programa Integral de Salud en Botswana, Burkina Faso, Burundi, Chad, Eritrea, Gabón, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Guinea Conakry, Guinea Ecuatorial, Malí, Namibia, Níger, Rwanda, Sierra Leona, Suazilandia y Zimbabwe.
 Asimismo, desde 2004, grupos médicos cubanos han trabajado en Timor Oriental para crear un sistema de salud sustentable. En la actualidad, 182 profesionales médicos prestan una variedad de servicios de acuerdo con el Programa Integral de Salud de Cuba. Al mismo tiempo, Cuba ofreció becas completas de estudios médicos a 800 estudiantes de Timor Oriental para empezar a trabajar en la sustentabilidad de su programa.
 
 Las recientes misiones médicas cubanas de alivio ante desastres aún prestan asistencia en la Indonesia posterior al tsunami y el Pakistán posterior al terremoto. Muy poco después del tsunami, Cuba envió un grupo de médicos y equipo para proporcionar alivio tras el desastre. El grupo realiza más de 150 consultas diarias en un hospital militar de campo y una policlínica.
 
 Menos de una semana después del devastador terremoto de octubre de 2005 en Pakistán, Cuba envió un grupo de especialistas con mucha experiencia, que consistió en 2.300 médicos, enfermeros y técnicos médicos. Parte del grupo trabaja en campamentos de refugiados y hospitales paquistaníes. El resto trabaja en 30 hospitales de campo ubicados por toda la zona golpeada por el terremoto. El grupo llevó todo lo necesario para establecer, equipar y manejar esos hospitales. El costo para Cuba no es poca cosa. Dos de los hospitales tienen un costo de US$ 500.000 cada uno. Hace muy poco (mayo de 2006), Cuba también envió 54 generadores eléctricos de emergencia.
 
 En el pasado, Cuba también otorgó ayuda a Armenia, Irán, Turquía, Rusia y la mayor parte de los países latinoamericanos que han sufrido desastres naturales o causados por el hombre.
 
 POR LA SUSTENTABILIDAD
 
 La educación y la formación consisten en capacitación en el puesto de trabajo, seminarios, cursos y educación médica completa. Ya desde la década de 1970, profesores de medicina cubanos establecían escuelas médicas o enseñaban en cuerpos docentes médicos en Angola, Etiopía, Guinea Bissau, Nicaragua y Yemen.
 
 Durante mucho tiempo Cuba ha concedido becas completas a estudiantes de otros países en desarrollo para estudiar cualquier grado, desde la escuela secundaria (técnicos médicos) hasta estudios de posgrado. De 1961 a 2001, casi 40.000 becarios extranjeros se habían graduado en ramos médicos en escuelas cubanas. De ellos, 16.472 se recibieron en instituciones de educación superior. Estas cifras llegaron a su máximo nivel en los ‘80, antes de la caída de la Unión Soviética. Ahora, con un acuerdo de ‘petróleo por servicios’ con Venezuela, Cuba está incrementando en forma considerable sus ofertas de becas.
 
 La ELAM fue fundada en 1998 con el fin específico de formar estudiantes de comunidades pobres de países latinoamericanos y africanos. A cambio de estas becas completas, estos estudiantes deben estar dispuestos a volver a sus países y practicar la medicina en comunidades pobres durante, al menos, cinco años.
 
 Tras reunirse con miembros del grupo legislativo estadounidense de defensa de los derechos de los negros hace unos años, Fidel anunció un plan simbólicamente sorprendente de diplomacia médica con USA: 500 becas completas en la ELAM, en Cuba, para estudiantes de las minorías estadounidenses. Hasta la fecha muy pocos estadounidenses han aceptado el ofrecimiento.
 
 Durante el ciclo académico 2005-2006, había un total de 10.661 estudiantes extranjeros de medicina procedentes de 27 países que estudiaban en la ELAM en Cuba. De este total, 10.084 estaban matriculados en medicina, 67 en estomatología, 134 en licenciatura en enfermería y 376 en licenciatura en tecnología de la salud. Esto es tres veces el número de estudiantes de medicina matriculados en 2002.
 
 Para la formación de africanos y haitianos francófonos, el gobierno cubano fundó la Facultad Caribeña de Medicina en Santiago de Cuba, donde había 254 haitianos y 51 malineses estudiando en 2002.
 
 Una vez que han cubierto su programa, los graduados de estas escuelas médicas se someten a los Exámenes Finales Nacionales Cubanos, y luego se dedican a la práctica de un servicio de internos en sus países de origen.
 
 Después, como lo hace cualquier otro estudiante que desea obtener su licencia para la práctica médica, deben presentar el examen de calificación de sus países. Según informes de Chile, que cuenta con uno de los sistemas de salud de mayor excelencia en América latina y un sistema universitario y requerimientos de licencias médicas rigurosos, los primeros siete estudiantes chilenos de medicina que obtuvieron su título por la ELAM y regresaron a Chile, recibieron la validación de sus grados por parte de la Universidad de Chile, como es exigido, y se han insertado con éxito en el sistema de salud pública chileno. Esto demuestra que la calidad de la educación que ofrece la ELAM.
 
 RESULTADOS AMBIVALENTES
 
 No todos se emocionan por tener médicos cubanos en su ciudad.
 En particular, las asociaciones médicas locales y doctores individuales han criticado con dureza la presencia de los cubanos debido a la competencia por empleos que implican, su manera diferente de trabajar y tratar a los pacientes, y debido a los beneficios diferenciales que reciben (sobre todo, alimentación y alojamiento gratuitos).
 
 En algunos casos, como en Bolivia y Venezuela, estas asociaciones médicas se han ido a la huelga para protestar por la presencia cubana. En estos y algunos otros casos, como en Sudáfrica y Haití, han llevado sus quejas a la prensa. A pesar de las protestas (y huelgas), en numerosos informes de prensa y de otro tipo de diversos países se elogian los beneficios a los pacientes, muchos de los cuales nunca habían visto un doctor, sobre todo que viviera y trabajara en su propio vecindario.
 
 La titulación médica es una práctica regular en todos los países, pero puede ser utilizada, y lo es, por parte de algunos que se sienten amenazados por la competencia de los médicos cubanos dispuestos a servir en áreas a donde ellos no irían, y menos a trabajar. Por otro lado, las normas son importantes, e idealmente debería ser la OMS u otro organismo independiente de acreditación el que pudiera establecer criterios para validar licencias y grados médicos o establecer equivalencias para, a final de cuentas, permitir la movilidad de trabajo global.
 
 Sin embargo, esto será en extremo difícil de negociar y no es probable que ocurra en las próximas décadas. Por tanto, los ministerios de Salud o, en algunos casos, las asociaciones médicas se convierten en los cancerberos que permiten o no la entrada en la profesión. Esto es muy difícil cuando hay intereses creados en cuanto al proceso de otorgamiento de licencias o acreditación o cuando éstos tienen la fuerza política suficiente para bloquearlo.
 
 En 2003, la Federación Médica de Venezuela, opuesta ideológicamente al gobierno de Chávez y al programa médico ‘Barrio Adentro’, presentó un litigio para prohibir la práctica en el país a los médicos cubanos. El tribunal falló en favor de la Federación Médica, pero el gobierno venezolano no dio un paso atrás.
 
 Algo similar pasó cuando el Colegio Médico de Bolivia y la asociación de doctores desempleados se fueron a la huelga para protestar por la presencia de los doctores cubanos.
 
 El presidente Evo Morales afirmó en público que los cubanos se quedarían mientras él estuviera en su cargo. También exhortó al Colegio Médico a cambiar su actitud y a ‘cubrir’ con servicios profesionales su educación médica gratuita en universidades públicas pagadas por los contribuyentes bolivianos. Como en el caso de Venezuela, los beneficios para el gobierno rebasaron por mucho los costos para la profesión médica local, que en estos dos casos son opositores ideológicos del gobierno.
 
 A instancias de la asociación médica haitiana, el gobierno anterior solicitó una revisión del acuerdo de cooperación para que el Ministerio de Salud incluyera un mejor control de la composición y la calidad del personal médico enviado, así como de su trabajo en el campo. Sin embargo, aún no ha tenido lugar dicha revisión.
 
 RECOMPENSAS
 
 Lo que es más importante, la diplomacia médica cubana contribuye a las opiniones positivas de otros gobiernos cuando se traducen en patrones de voto en las Naciones Unidas sobre temas de especial importancia para Cuba, como el levantamiento del embargo de USA y los derechos humanos. Cabe destacar la elección de Cuba para formar parte del Consejo de Derechos Humanos de la ONU por votación secreta, en la cual los Estados miembros se eligieron en forma individual y no por bloques.
 
 En una conferencia de prensa cubierta por el diario ‘Última Hora’, el presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos explicaba por qué su país se abstendría y no votaría a favor de la resolución contra Cuba patrocinada por USA en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, a pesar de la petición que George W. Bush le hiciera en abril de 2004 en ese sentido. La razón: un acuerdo de cooperación con Cuba que databa de hacía seis años y por el cual médicos cubanos ofrecían asistencia médica en Paraguay, y jóvenes paraguayos de familias muy pobres estaban estudiando, becados, en Cuba. En ese tiempo, la cifra de estudiantes llegaba a 600.
 
 Con respecto al embargo a Cuba, los propios datos del Departamento de Estado estadounidense muestran que, en la votación de 2005 de la Asamblea General, sólo Israel, las Islas Marshall y Palau apoyaron la postura de USA. Ésa fue la 14ta. ocasión consecutiva en que se rechazó la postura estadounidense, pero no arrojó ningún beneficio material a Cuba, ya que desde hace mucho tiempo USA ha estado actuando de manera unilateral.
 
 Entre los socios comerciales y de ayuda de Cuba, la coincidencia de votos con USA sólo se alcanzó entre 6 y 22% en 2005. El promedio de coincidencia general de todos los países fue de sólo 25%; el de América latina y el Caribe fue de 19.7%; el grupo asiático promedió 18.7%; el grupo africano, 13.5%; el grupo de Europa del Este, 40.4%, y el de Europa Occidental y otros (Australia, Nueva Zelanda), 46.7%. La diplomacia médica de Cuba contribuye a este patrón. Más que aislar a Cuba, es USA el que está aislado en este tema.
 
 Lejos de aislarse en el terreno diplomático, Cuba sigue siendo un miembro importante del Movimiento de países No Alineados (MNA), y una vez más será anfitrión de la cumbre de jefes de Estado y de gobierno cuando esté de nuevo a la cabeza del MNA. (Cuba ya había sido anfitrión y conducido el MNA en 1979.)
 
 Algo más importante desde un punto de vista inmediato son las ganancias en exportaciones de la diplomacia médica. Siempre ha sido difícil encontrar datos sobre las cantidades pagadas para las diversas actividades involucradas en la diplomacia médica cubana. Los honorarios pagados a los doctores van desde cero, cuando el país no podía pagar, hasta una tasa bastante inferior a la del mercado.
 
 La Economist Intelligence Unit estima que el incremento en exportación de servicios no turísticos entre 2003 y 2005 fue de alrededor de US$ 1.200 millones para un total de US$ 2.400 millones, cifras que colocan a los servicios no turísticos por encima de las utilidades brutas del sector (de US$ 2.300 millones de dólares) en 2005. La mayor parte de esas cifras corresponde a los servicios médicos.
 
 Los datos oficiales de utilidades por exportación de productos médicos (medicamentos y equipo) las ubican por debajo de 100 millones de dólares estadounidenses en 2004, pero ha habido informes de prensa que hablan de US$ 300 millones por tales productos. Cuba exporta productos de biotecnología médica a 40 países, pero no se dispone de datos de ventas.
 
 Dos importantes fuentes de ganancias no incluidas en los datos de exportaciones son las patentes de manufactura de medicamentos cubanos en otros países y las instalaciones de producción de empresa colectiva en el extranjero.
 
 Cuba tiene algunos acuerdos de patentes, entre ellos uno en USA para medicamentos contra el cáncer, e incluso instalaciones de producción de empresa colectiva en China. Además, se están construyendo instalaciones de tratamiento en otros países, en especial de tipo oftalmológico por acuerdo con Venezuela.
 
 El acuerdo de ‘petróleo por médicos’ es muy lucrativo para Cuba debido a la fijación de precios preferentes por la exportación de servicios profesionales cubanos y debido a que Venezuela absorbe las pérdidas por alzas de los precios del petróleo, cosa que ha ocurrido en un grado considerable a últimas fechas.
 
 El tráfico comercial entre Venezuela y Cuba sobrepasó los US$ 2.400 millones en 2005 y los US$ 1200 millones en el primer trimestre de 2006. Además, por el lado de la ayuda entre 2002 y 2006, Cuba ha recibido alrededor de US$ 50 millones por una variedad de programas de desarrollo físico del Fondo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.
 
 En un intento de romper el compromiso de petróleo por doctores, que apoya a la economía cubana y crea una fuga de cerebros médicos, la administración Bush anunció (el 7 de agosto) un posible cambio en su política hacia Cuba para facilitar la inmigración de médicos cubanos que participan en los programas médicos cubanos en el extranjero.
 
 La tentación de obtener ingresos altos, fácil acceso a la tecnología y una mayor calidad de vida puede hacer que médicos nacidos, criados y formados en la Cuba revolucionaria socialista dejen de ayudar a quienes están necesitados en los países en desarrollo y se vayan en masa. Si esto sucede, es improbable que con ello se rompan los lazos que unen a Fidel y Chávez. Las cosas se complicarán, pero sus intercambios económicos no se interrumpirán.
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 Julie M. Feinsilver es autora de ‘Healing the Masses: Cuban Health Politics at Home and Abroad’ (University of California Press, Berkeley, 1993), profesora-investigadora del Consejo sobre Asuntos Hemisféricos con sede en Washington, D.C., y funcionaria civil internacional.
 
 Una versión más extensa de este ensayo fue publicada en ‘Foreign Affairs’.