La serie "Matrioshki" que termina el domingo por Movie City puso en eje del debate un tema muy sensible para las sociedades más pobres, en este caso de Europa Oriental: El reclutamiento de mujeres para ejercer la prostitución.
No es ficción: El tráfico de mujeres para la prostitución, un negocio rentable y poco penalizado
Movie City presenta este domingo el último capítulo de "Matrioshki", una serie policial de origen belga que puso en eje del debate un tema muy sensible para las sociedades más pobres, en este caso de Europa Oriental: El reclutamiento de jóvenes para ejercer la prostitución. Mujeres y niños nativos de un país de extrema pobreza y sin perspectivas de progreso a corto plazo son trasladados a otro más rico mediante engaños y constantes abusos. Sin embargo, los tratantes de blancas –así se los llama a los traficantes- son rara vez detenidos y casi nunca procesados. Lo cierto es que está en juego el destino de millones de personas en todo el mundo que son víctimas, como en "Matrioshki" de una poderosa red donde delincuentes y policías son la misma cosa. Nada más acertado que la trillada frase: "La realidad supera a la ficción".
La primera entrega de Matrioshki –que consta de diez capítulos escritos por Marc Punt- demostró que para un tema difícil, violento, espinoso, era necesario una guión y una puesta en escena de igual tenor.
Desde los primeros minutos de la entrega se planteó la convivencia de escenas crudas con diálogos triviales. Hasta los asesinos más profesionales son capaces de llorar por un dolor de muelas y eso lo demostró Matrioshki. Un mafioso a punto de tener sexo con una jovencita engañada, minutos antes habla por teléfono cariñosamente con su familia.
Quienes tienen acceso a Movie City –uno de los canales que ofrece el cable previo pago – podrán ver el próximo domingo a las 21:00 el último capítulo de esta serie policial de origen belga a la que la asociación Amnesty Internacional pidió autorización para utilizar fragmentos para campañas para prevenir a las adolescentes sobre el tema prostitución.
El tema de la serie, la trata de personas, es un fenómeno que afecta a todas las regiones y a la mayoría de los países del mundo aunque las rutas de los delincuentes cambian constantemente.
Sin embargo hay un dato que permanece invariable y tiene relación con el origen y el destino de las mujeres ya que en su mayoría se trata del traslado de personas de un país pobre y sin perspectivas de progreso a corto plazo a otro más rico.
La desintegración de la ex Unión Soviética y como consecuencia la gran inestabilidad económica y política condujeron a un aumento sideral en el número de mujeres de Europa central y oriental que caen en manos de los tratantes, y esto es lo que muestra Matrioshki.
En la ficción un grupo mafioso recluta a jóvenes en Lituania para prometerles un futuro relacionado con el baile en lugares como Bélgica, Holanda o Alemania. Las chicas se sienten agobiadas por un presente de miseria y con nulas perspectivas de progreso y se presentan al casting con el afán de un futuro mejor.
En la realidad, la instauración del capitalismo se tradujo en un retroceso para todos los países de Europa del Este. Un informe de las Naciones Unidas declara: "El paso de una economía planificada a la economía de mercado ha sido acompañada de grandes cambios en la repartición de la riqueza nacional y del bienestar. Las cifras muestran que son los cambios más rápidos jamás registrados. Esto es dramático y ha acarreado un costo humano elevado."
De esta manera queda en evidencia que los principales impulsores de esta denigración de la persona son las drásticas condiciones económicas que acarrean la desintegración familiar y que lleva a las niñas jóvenes a ofertarse a la prostitución, la mayoría de ellas ha sido abusada por sus padres o hermanos.
El alto desempleo en la antigua república Soviética también actuó como un factor promotor tanto del crecimiento de las mafias criminales como del incremento del tráfico de mujeres.
Un informe señala que las mafias que trafican con mujeres de Ucrania y Rusia, altamente valoradas en el mercado del sexo, ganan entre US$500 a US$1000 por mujer entregada. La expectativa de servicio de esas mujeres es en promedio 15 clientes por día, y cada una puede entregar alrededor de US$ 215,000 por mes por mafia (IOM 1996).
Otro estudio indica que tras la caída del muro de Berlín "cada año, alrededor de medio millón de mujeres de la región son literalmente exportadas hacia Europa occidental."
En la ficción de la serie el "modus operandi" de estos hombres es a través del engaño. Las chicas deben firmar un contrato escrito en griego y comprometerse a pagar una excesiva suma de dinero si no cumplen con lo pactado en ese papel que ni siquiera llegan a comprender. Son amedrentadas física y psicológicamente y privadas de sus documentos.
No muy alejado de lo que sucede allí es lo que acontece en la realidad. Los tratantes utilizan diversos métodos para reclutar a sus víctimas, que van desde el rapto liso y llano a la compra de la persona de manos de su propia familia. También a través de castings como sucede en "Matrioshki" donde se les promete que trabajaran en el extranjero o con promesas de casamiento.
La constante sigue siendo la ilusión de un futuro más prometedor del actual, algo así como emigrar a la "tierra prometida".
Aunque algunas son concientes de que se las busca para la industria del sexo, e incluso que serán obligadas a trabajar para devolver lo mucho que ha costado su reclutamiento y transporte, son engañadas acerca de sus condiciones de trabajo.
De esta manera se teje así una compleja red de dependencia en la cual los tratantes generalmente intentan adueñarse de la identidad jurídica de la víctima, confiscando su pasaporte o sus documentos.
Con frecuencia los tratantes recurren a la coerción física y a actos de violencia e intimidación.
Cabe señalar que la existencia de distintas redes de tráfico facilita la circulación de mujeres entre terceros países.
Los traficantes pueden trasladar mujeres desde Birmania, Laos, Vietnam y China a Tailandia, mientras las mujeres tailandesas pueden ser llevadas a Japón y los Estados Unidos.
En números, informes indican que entre el 10% y el 30% de las reclutadas son menores. De Albania solamente el 80% de las traficadas en países extranjeros son jóvenes menores de 18 años.
Los delincuentes rara vez son detenidos y casi nunca procesados. Además, las penas son relativamente leves cuando se las compara con el contrabando de drogas o de armas.
Esto sucede porque existe una escaso número de casos documentados. Se trata en su mayoría de casos en que las víctimas también son consideradas delincuentes por las autoridades del Estado receptor y, a menudo, son detenidas, procesadas y deportadas.
Además, la ignorancia de sus derechos y protecciones legales, los obstáculos culturales y lingüísticos y la ausencia de mecanismos de apoyo hacen que las mujeres se sientan aún más aisladas e impiden que busquen justicia o que reciban respuesta de las autoridades judiciales.
Un caso puntual sobre estas prácticas fue reportado el año pasado en Barcelona, España, cuando cuatro personas fueron detenidas en Mataró responsables de introducir en España a mujeres de Rusia y Ucrania para la prostitución
Los detenidos enviaban dinero a las chicas desde Barcelona para que pagaran sus pasajes y de este modo introducirlas en el país con una cierta cantidad que acreditara su condición de turista. Posteriormente, estas chicas eran acompañadas a un hotel de Barcelona y se les pedía unos 2.000 euros para poder prorrogar su permiso de estancia y pagar los gastos del viaje.
Habitualmente las chicas contraían una deuda con el proxeneta que tenían que liquidar una vez que se pusieran a trabajar. Así eran trasladadas a diferentes clubes de prostitución donde tenían que trabajar para pagar la deuda a su "jefe".
En la ficción de "Matrioshki" donde abundan las escenas de sexo y violencia, la policía está ciega y es un ex miembro de la mafia y ahora periodista quien hace de nexo entre dos intrigas: La del reclutamiento de las mujeres y el modo de operar de los delincuentes y la de los arrepentidos que están dispuestos a develar la verdad.
En la realidad existen los pakhan –nombre con el que en Rusia se denomina a los jefes de las organizaciones criminales dedicadas a la industria sexual– que tienen fuertes vinculaciones con el poder, sean funcionarios o policías locales.
Son las organizaciones internacionales las encargadas de advertir sobre este creciente peligro y velar por los derechos de las mujeres y los menores, a veces con escasísima respuesta gubernamental.
Varias de estas entidades han informado de que cada vez es mayor la trata de personas que tiene por origen y destino Kosovo y otras zonas de la ex Yugoslavia debido, al parecer, a una mayor demanda de prostitución por parte de trabajadores extranjeros adinerados, entre ellos los funcionarios de las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
Lamentablemente el tráfico internacional de mujeres para la industria sexual ha crecido de forma considerada durante la última década ya que se trata de una industria altamente rentable.
Algunos datos: "Un reporte del Parlamento Israelí describe la manera en que las mujeres son vendidas en remates públicos por 10 mil dólares y forzadas a trabajar 18 horas diarias." Fuente: BBC
"Sólo un 1,2% de las mujeres sometidas a explotación sexual en España denunciaron su situación. El 98% de las casi veinte mil explotadas son rusas, rumanas y colombianas." La Vanguardia (España).
"El 80% de las prostitutas que trabajan en los prostíbulos y saunas de Londres proceden de Europa Oriental y el sudeste asiático. Algunas deben pagar deudas de hasta 70 mil dólares para ganar su libertad." The Guardian (Inglaterra)
"Las mafias traen mujeres a España, les quitan los documentos para que no se escapen…las obligan a firmar un contrato y si no cumplen, tienen `derecho´ a matar al inmigrante y a su familia." El Mundo (España)
"Para la Organización Internacional de la Migración, son al menos 500 mil las mujeres vendidas todos los años a los mercados de prostitución europeos." Página/12 (Argentina)
Cabe señalar que la Argentina no esta exenta de este delito ya que se han detectado casos de trata de blancas en las provincias de: La Rioja, Misiones, Santa Fe, La Pampa, Tucumán, Entre Ríos, Córdoba, Mendoza, Buenos Aires, Salta.
Se trata de un tema muy complejo y delicado y su magnitud requiere la adopción de medidas inmediatas.
La Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Mary Robinson, considera que para combatir el fenómeno serán necesarios enfoques integrales, interdisciplinarios y a largo plazo que permitan abordar todos los aspectos del ciclo de la trata y reconocer explícitamente las relaciones entre la trata de personas, la migración, el racismo y la discriminación racial.
Está en juego el destino de millones de mujeres y niños en todo el mundo que son abusados y engañados por su necesidad de progresar y también de escapar. "Matrioshki" destapó en la ficción una poderosa red donde delincuentes y policías son la misma cosa. Suele decirse que "la realidad supera a la ficción" y esto sucede con uno de los delitos más comunes, mas violentos, más organizados pero lamentablemente menos difundidos e investigados del mundo.
Más información en:
http://www.lukor.com/not-soc/sucesos/0406/23141227.htm
http://www.quehacer.com.uy/otro_mundo/15_anios_despues_de_la_caida_%20del_muro.htm
http://www.eniacsoluciones.com.ar/terragni/doctrina/abusoinfantil.htm
http://www.dlh.lahora.com.ec/paginas/debate/paginas/debate1255.htm
http://www.un.org/spanish/CMCR/issues.htm











