- Miguel Basteiro, ex volador que ahora preside Astilleros Rio Santiago, y Miguel Tudino, presidente de Tandanor y ex compañero univeresitario de Agustín Rossi, no pueden creer que el viejo 'nac & pop' santafecino haya decidido comprar un rompehielos usado (40 años de uso) a Australia en vez de preguntar a la industria local si podía fabricar algo en tiempo, forma y precio. Es que la acción de Rossi va en contra de lo que ha prometido el presidente Alberto Fernández, y plantea los límites entre lo que se dice y se hace. La legislación de la industria naval dispone la existencia de un comite de seguimiento integrado por funcionarios pùblicos, sindicalistas y empresarios. En la más reciente reunión, el representante de la Armada explicó la necesidad de un buque polar pero en el zoom un representante sindical reclamó la participación local y el marino dijo "Bueno, si se puede hacer acá". Luego Rossi hizo lo que le pareció mejor, dejando planteado el interrogante sobre el futuro para la industria nacional en la pos pandemia.
- Los cientificos en el pesquero no llegaron a conclusiones interesantes. Al parecer, el objetivo es que no ocurran olas -toda una definición, tratándose de un buque- y no han resuelto el gran interrogante: ¿es posible exportar la millonaria carga? En tanto, las cámaras empresarias pesqueras destacaron el acuerdo de corto plazo alcanzado con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
- Hay que recordar una historia antes de este desenlace: A primera hora del lunes 22/06, un llamado telefónico había alertado sobre la internación en la unidad de terapia intensiva del Hospital Militar Central de un subordinado directo de quien fue testigo de la situación, en cierta institución. El ingreso había ocurrido por derivación del paciente desde una clínica privada del barrio de Belgrano a la que había ingresado en grave estado con síntomas compatibles con COVID-19. Comenzó una difícil e inútil búsqueda para alertar a quienes pudieran haber entrado en contacto con el paciente acerca de las precauciones que debían tomar de inmediato. "Gracias a la colaboración de empleados civiles de la institución, horas después logré comunicarme con la empleada doméstica de mi subordinado, quien me reconoció que ella misma lo alentó a ir al médico porque “el señor hace varios días que está con fiebre, pero yo lo cuidaba”. Ante la pregunta obvia acerca de su propio estado de salud, la respuesta fue lapidaria: “Hoy no me siento bien, estoy con fiebre en cama” (...)", fue el relato de la mujer. Finalmente, el enfermo fue confirmado como positivo de COVID-19 aunque por estas horas se recupera. Sin embargo, la empleada doméstica acaba de fallecer, engrosando las estadísticas sobre la pandemia.
- Hay que recordar una historia antes de este desenlace: A primera hora del lunes 22/06, un llamado telefónico había alertado sobre la internación en la unidad de terapia intensiva del Hospital Militar Central de un subordinado directo de quien fue testigo de la situación, en cierta institución. El ingreso había ocurrido por derivación del paciente desde una clínica privada del barrio de Belgrano a la que había ingresado en grave estado con síntomas compatibles con COVID-19. Comenzó una difícil e inútil búsqueda para alertar a quienes pudieran haber entrado en contacto con el paciente acerca de las precauciones que debían tomar de inmediato. "Gracias a la colaboración de empleados civiles de la institución, horas después logré comunicarme con la empleada doméstica de mi subordinado, quien me reconoció que ella misma lo alentó a ir al médico porque “el señor hace varios días que está con fiebre, pero yo lo cuidaba”. Ante la pregunta obvia acerca de su propio estado de salud, la respuesta fue lapidaria: “Hoy no me siento bien, estoy con fiebre en cama” (...)", fue el relato de la mujer. Finalmente, el enfermo fue confirmado como positivo de COVID-19 aunque por estas horas se recupera. Sin embargo, la empleada doméstica acaba de fallecer, engrosando las estadísticas sobre la pandemia.
- "Al momento de escribir esta columna, el reloj marca las 11:43 horas del viernes 26 de junio. Pasaron 5 días de la internación de quien trabaja normalmente a mis órdenes y aún el Hospital Militar Central no cuenta con el resultado del hisopado (ese que a los políticos y mediáticos les resulta tan sencillo y rápido de hacer) “Esta todo colapsado no damos abasto y el Malbrán tarda cada vez más” me informaron en mi última comunicación": terrible testimonio de Fernando Morales. Aquí la nota completa:
- Días atrás amarró uno de los buques que atiende en forma regular el comercio bilateral con Brasil y, al regresar, ya tenia a 14 de sus 20 tripulantes con covid-19 declarado. La tripulación salió de Brasil ya infectada y, entonces, ocurrió un impacto adicional: el práctico argentino que subió al buque para su conducción al muelle, fue contagiado. Pero antes de confirmar el positivo, él subió a 2 buques más a cumplir con su labor. Un desastre todo. Desde el lunes 25/05 comienza a regir uno de los tantos protocolos que armaron para que no vuelva a suceder pero que, de tan estricto, es impracticable. Y siempre puede ocurrir algo peor: no integra ningún acuerdo entre Cancillerías: no es de cumplimiento obligatorio. Los armadores brasileros enfilaron hacia la ruta más directa: si se complica, no viajan a los puertos argentinos. Entre el transporte marítimo pendiente se encuentran los vehículos que argentinos presurosos decidieron comprar para aprovechar las ofertas de las automotrices y concesionarios.
- Al parecer, las donaciones chinas cuestan carísimo. Por ejemplo, mirar para otro lado cuando sus embarcaciones cometen pesca ilegal en el desprotegido Mar Argentino. No es algo reciente. No sucede sólo en la Administración Fernández porque en verdad ocurre desde el final de la Guerra de Malvinas, cuando la Argentina discontinuó el patrullaje, lo que vuelve hipócrita toda la reivindicación territorial. Lo grave es que siga ocurriendo.
- El miércoles 22/04 hubo una reunión entre navieros y sindicatos, porque YPF amenazaría con cortar los contratos de transporte marítimo y fluvial: unos 1.000 marinos a la calle, el inicio de problemas que van más allá del dramático hecho formal.
- El miércoles 22/04 hubo una reunión entre navieros y sindicatos, porque YPF amenazaría con cortar los contratos de transporte marítimo y fluvial: unos 1.000 marinos a la calle, el inicio de problemas que van más allá del dramático hecho formal.
- La antropóloga Sabina Frederic es la ministro de Seguridad de la Nación. Su abordaje de la problemática tan intensa en el siglo 21 es polémico, y va en contra de las tendencias anteriores ya que tanto Sergio Berni (no fue ministro de Cristina Fernández de Kirchner pero se comportó tal como si lo fuese) y Patricia Bullrich, tuvieron enfoques totalmente distintos. La innovación que decidió Frederic coincide con la percepción que tiene el presidente Alberto Fernández -se ignora si es otra concesión a CFK o si es lo que piensa en la intimidad el jefe de Estado- pero con la cuestión de género el asunto se vuelve muy complicado y confuso. De esto trata el siguiente comentario:










