A medida que avanza la cosecha de soja y maíz, sería lógico que se aceleren los envíos al exterior pero en esta campaña la sequía impone un ritmo cansino. En el caso del maíz, el tonelaje a embarcar se encuentra 16% por debajo del registrado a igual fecha 1 año atrás, y todavía hay incertidumbre respecto a la calidad del grano cosechado. En el caso de la soja, a igual fecha el año pasado, el volumen de embarques programados casi cuadruplicaba el actual. El rinde promedio obtenido es de 24 quintales por hectárea, una caída del 32,6% respecto de la campaña pasada. En el caso del maíz, las expectativas se mantienen bajas. En el caso del sur de la provincia de Buenos Aires, la falta de precipitaciones y las heladas registradas durante el final del llenado de granos mantienen las expectativas de rinde por debajo de los recolectados las últimas 5 campañas. De pronto, aparece la dicotomía: hacia adelante, ¿es mejor volcarse a la soja o al maíz? Y otro interrogante más de corto plazo: ¿qué sembrar en la campaña próxima?