En la noche del martes 14/6, la Luna se verá inusualmente llena y brillante, ya que estará en el punto de su órbita más próximo a la Tierra. La Luna llena de junio es conocida como Luna de fresa (frutilla) y marca el inicio del verano en el hemisferio norte y el inicio del invierno en el hemisferio sur.
La súper Luna de fresa podrá verse desde la madrugada de este martes 14 de junio, explica el diario los Andes. Durante la madrugada de ese día se verá en su máximo esplendor; sin embargo, a lo largo de las dos noches siguientes también podremos disfrutar de su imponente presencia.
Dependiendo de las condiciones atmosféricas de cada noche, podría adquirir una coloración rojiza o cobre. El nombre "Luna de fresa", sin embargo, no tiene que ver con el tono que la Luna adquiere en estos días.
La cara visible entrará en fase de Luna llena el 14 de junio a las 9.52 de Argentina, pero podrá verse más grande y brillante a las 20.21. Será visible desde cualquier punto del planeta. Podrá observarse a simple vista, ya que por su espectacular tamaño, no será necesario utilizar binoculares, filtros ni telescopios. Sí vale aclarar que cuanto menos contaminación lumínica haya, mejor se verá, apunta Los Andes.
La súper Luna de Fresa se podrá apreciar durante tres días en el cielo nocturno, según indica la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés). De todos modos, ya desde el miércoles 15, irá perdiendo intensidad hasta volver a su tamaño habitual.
El nombre "Luna de fresa" proviene de los algonquinos, un conjunto de pueblos nativos que actualmente viven en la región central y oriental de Canadá y nororiental de Estados Unidos de América. El nombre refiere a la temporada de recoger frutillas (no al color de la Luna).
Muchas tribus nativas americanas tradicionalmente contaban el tiempo observando las estaciones y los meses lunares, explica el sitio Eastern Trail Alliance.
Existían grandes variaciones entre cada tribu sobre la forma de contar, sin embargo: para algunas tribus, el año contenía 4 estaciones y comenzaba en una estación específica, tal como la primavera o el otoño; otras contaban 5 estaciones al año; algunas tribus definían el año a través de 12 lunas, otras le asignaban 13; algunas tribus que utilizaban el calendario lunar agregaban una luna extra cada tantos años, para mantener la sincronicidad con las estaciones.
Cada tribu que nombraba las lunas llenas (y/o los meses lunares) utilizaba sus propias referencias. Algunos utilizaban 12 nombres por año mientras que otros utilizaban 5, 6, 7 o o incluso los nombres podían cambar de año en año. El nombre utilizado por una tribu para llamar a una luna llena podía diferir del usado por otra tribu en el mismo período, o podía ser el mismo nombre pero representar un período de tiempo diferente. Los nombres en sí solían ser descripciones de actividades/eventos particulares que usualmente ocurrían durante ese tiempo en su locación.
Cuando llegaron los colonizadores a América, explica el sitio, adoptaron algunos de los nombres de las lunas llenas que utilizaban los nativos americanos y los insertaron en sus propios sistemas de calendarios (principalmente, el juliano ,y luego el gregoriano). De allí que la luna llena de junio recibió el nombre de Luna de fresa.













