SALUD

IMPORTANTE HALLAZGO

El anticuerpo 47d11 derrotó en laboratorio al COVID-19

En los Países Bajos, un equipo creó un anticuerpo monoclonal que impide el ingreso del nuevo coronavirus en las células. Se llama proteína 47d11 y lo que hace es neutralizar las "espigas" del virus que le dieron su nombre, las mismas que le permiten "prenderse" de las células humanas. Es un importante hallazgo en el camino al tratamiento y prevención del COVID-19, pero recién un primer paso, ya que se trató de ensayos in vitro. El paso siguiente será probarlo en animales, un modelo más natural que el que supone una célula aislada.

Investigadores de los Países Bajos han hallado un anticuerpo monoclonal que logra neutralizar el coronavirus SARS-CoV-2.

Se trata de la proteína 47d11.

Monoclonal quiere decir que se puede unir a sustancias del cuerpo. Un anticuerpo monoclonal se elabora para unirse a una sola sustancia. Algunos anticuerpos monoclonales se usan para tratar algunos tipos de cáncer.

El hallazgo es importatísimo por su potencial para la prevención y tratamiento del Covid-19, publicaron los autores en la revista Nature Communications.

En los ensayos, la proteína 47d11 fue capaz de anular el virus en células.

Los investigadores dicen que si se inyecta el anticuerpo a los humanos, esto podría alterar el curso de la infección o proteger a la persona de ella.

El trabajo fue realizado por un equipo de expertos liderado por Berend-Jan Bosh, de la Universidad de Utrecht, y por Frank Grosveld, del Centro Médico de la Universidad Erasmus de Rotterdam.

Los resultados del estudio fueron publicados el 4/5 en la mencionada revista.

Para su investigación, los científicos tuvieron en cuenta las similitudes entre el SARS-CoV-2 y el SARS-CoV (que se extendió en Asia entre 2002 y 2003): ambos tienen la proteína espiga que le da el nombre al nuevo coronavirus y le permite ingresar en las célular humanas.

El equipo identificó el anticuerpo de entre 51 líneas celulares de ratones que habían sido modificadas genéticamente para contener genes humanos.  

Las pruebas demostraron que la proteína 47d11 ataca la famosa y peligrosa "proteína espiga" del virus, y le impide "agarrarse" a las células. Es decir, lo neutraliza.

La modificación genética de los roedores permitía que las proteínas sintetizadas resultaran lo más similares posible a las de las personas para evitar que al ser introducidas dentro de un organismo, el propio sistema inmune las rechace, explicó José Ordovás Montañés, director de un laboratorio en el Children’s Hospital de Boston donde investigan sobre coronavirus y profesor adjunto de inmunología en la Escuela de Medicina de Harvard, al diario La Vanguardia.

Los anticuerpos monoclonales son proteínas creadas en el laboratorio que se parecen a las versiones naturales que el cuerpo desarrolla para combatir bacterias y virus.

Son altamente potentes y se dirigen a una parte específica de un virus.

"Los anticuerpos monoclonales dirigidos a sitios vulnerables en las proteínas de la superficie viral se reconocen cada vez más como una clase prometedora de medicamentos contra enfermedades infecciosas y han demostrado eficacia terapéutica para varios virus", señala la investigación.

"Cuatro de los 51 sobrenadantes de hibridoma de SARS-S mostraron reactividad cruzada ELISA (una técnica de inmunoensayo en la cual un antígeno inmovilizado se detecta mediante un anticuerpo) con la subunidad SARS2-S1, de los cuales uno (47d11) exhibió actividad de neutralización", concluyeron los investigadores.

Tras el hallazgo, el siguiente paso es someter la proteína a ensayos clínicos en modelos no aislados, y para ello buscarán una compañía farmacéutica.

"Los investigadores en este estudio han desarrollado un anticuerpo que se adhiere a la espiga y bloquea la entrada del virus a las células", explicó el Dr. Simon Clarke, profesor de Microbiología Celular en la Universidad de Reading (no fue parte del estudio), al Daily Mail.

"Los anticuerpos como estos pueden ser diseñados en el laboratorio en lugar de obtenidos de la sangre de la gente, y podrían ser utilizados como tratamiento de la enfermedad, pero esto aún no ha sido demostrado. Mientras que es un desarrollo interesante, inyectar anticuerpos a la gente conlleva riesgo y necesitaría someterse a los ensayos clínicos adecuados."

Orvovás aclaró a La Vanguardia que, si bien los resultados resultan prometedores, por el momento se trata de ensayos in vitro. La siguiente fase sería probarlo en modelos animales “para saber si neutraliza dentro de un modelo más natural” que el que supone una célula aislada.

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