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FRECUENCIA CARDÍACA

Así es cómo los latidos del corazón pueden predecir demencia

Las personas cuya frecuencia cardíaca en reposo era de 80 latidos por minuto, o más, tenían un 55% más de riesgo de desarrollar demencia, según un estudio.

Una nueva investigación señala que las personas de 60 años o más con una frecuencia cardíaca elevada tienen un mayor riesgo de demencia y deterioro cognitivo.

Hasta el momento, una serie de estudios habían asociado el problema del corazón con el síndrome que afecta la memoria, el intelecto y el comportamiento.

Pero lo que aportó la publicación de Karolinska Institutet, de Suecia, es que se comprobó su vínculo en la población de adultos mayores.

Los resultados aparecen en la revista Alzheimer y demencia. Los científicos realizaron un seguimiento a 2.147 participantes que vivían en Estocolmo durante 12 años. Su edad media era de 70,6 años y el 62% eran mujeres.

A los participantes se le midió la frecuencia cardíaca en reposo (RHR, por sus siglas en inglés) a través de un electrocardiograma estándar y evaluaron la función cognitiva global con un examen del estado mental.

También recopilaron información sobre otros factores, incluida la edad, el sexo, el nivel de educación, la actividad física, el tabaquismo, el índice de masa corporal y los niveles de colesterol de los participantes.

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Deterioro cognitivo y corazón

Aunque esta investigación no estableció una relación causal, sí ofreció una explicación plausible del vínculo entre los latidos del corazón y el deterioro cognitivo.

Los individuos cuya frecuencia cardíaca en reposo era de 80 latidos por minuto (lpm) o más, tenían en promedio un 55% más de riesgo de desarrollar demencia que aquellos con RHR de 60 a 69 lpm.

El autor principal, el doctor Yume Imahori , observó que:

Si seguimos cuidadosamente la función cognitiva de estos pacientes e intervenimos temprano, la aparición de la demencia podría retrasarse, lo que puede tener un impacto sustancial en su calidad de vida Si seguimos cuidadosamente la función cognitiva de estos pacientes e intervenimos temprano, la aparición de la demencia podría retrasarse, lo que puede tener un impacto sustancial en su calidad de vida

Existe un fuerte vínculo entre la salud del corazón y la salud del cerebro. Por este motivo la actividad física con ejercicio cardiovascular está recomendada para disminuir los factores de riesgo de deterioro cognitivo.

Para mitigar el riesgo de afecciones, tanto del corazón como del cerebro, se pueden adoptar hábitos de estilo de vida que disminuyen los factores de riesgo. Cuanto antes se inicien, mayor es la cantidad de beneficios:

  • Aumentar el suministro de oxígeno al cerebro a través del ejercicio físico.
  • Proporcionarle suficientes nutrientes al comer alimentos saludables, incluidas frutas y verduras.
  • Reducir la ingesta de alcohol.
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Fuente: Medical News Today