A los 86, Di Stefano quiere casarse otra vez
Alfredo Di Stefano, goleador impresionante tanto en River Plate como el Real Madrid, fue hace poco noticia porque estaba en el hospital, aunque luego pudo marcharse del nosocomio, estabilizado en su salud. Él ya tiene 86 años. La novedad es que a quien en España conocen como "la Saeta Rubia", quiere volver a casarse. La elegida es una portorriqueña de 36 años.
05 de mayo de 2013 - 10:14
"Porque quiero y ya llevo ocho años viudo. Estoy enamorado", le explicó Alfredo Di Stefano al diario El Mundo, de Madrid, acerca de su deseo de pedir al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, que sea el padrino de la boda con su novia costarricense, Gina González.
Di Stefano, presidente de honor del Real Madrid, no quiere esperar más: "Cuanto antes mejor, no quiero esperar más. En 15 días, un mes", afirma el icono del club blanco, que el 12/04 se sometió a una revisión de sus problemas cardíacos en un hospital valenciano, en el que en el 2005 le habían puesto 4 "by-passes" coronarios.
Di Stefano supone (correctamente) que su decisión no le hará mucha gracia a sus hijos. "¡Que van a decir!, pues deben de estar en contra. Pero a mi eso no me importa. A mi me importa mi vida y nada más. Meterse conmigo se van a meter, pero yo me lo tomo con sinceridad", afirmó.
Di Stefano es 1 de los 4 magníficos en la historia del fútbol mundial: Pelé, Cruyf y Maradona completan la nómina, por ahora...
"Tengo 86 años pero el corazón joven", dijo Di Stefano, quien conoció a Gina cuando él preparaba su libro autobiográfico: ella se encargaba de ayudar a Luis Miguel González a escribirlo.
En 2005, él enviudó: falleció Sara Freites, la madre de sus 6 hijos.
Di Stefano afirma que inicialmente se enojaba mucho con Gina, porque ella escribía "boludeces": Gina debía transcribir una serie de entrevistas para la biografía de Di Stefano, quien enojado le pidió al Real Madrid que la despidiera.
Sin embargo, "cuando acabamos el libro ya no nos queríamos separar", explicó Don Alfredo. Desde entonces Gina ha trabajado para él como secretaria, manager y representante, y se ha tatuado "la saeta rubia" en un brazo pese al rechazo inicial de su futuro marido. "Yo antes decía que los tatuajes eran de delincuentes pero ella se lo hizo sin decirme nada. Cuando lo vi casi me muero del disgusto", asegura Di Stefano, que agrega "una señorita con eso no puede ser".
Sin embargo, él ahora presume del tatuaje de Gina y de su ferviente madridismo. "Es una fanática del Real Madrid, si hubiera sido del Barcelona, entonces no sé". Ambos compartirán palco en el estadio Santiago Bernabéu en la final de la Copa del Rey entre Real Madrid y Atlético de Madrid el 17/05.











