Una mueblería en China fue el lugar indicado para que una mujer se mostrara semi desnuda masturbándose en varios sofás y camas de la tienda, y no solo eso, sino que ella misma se encargó de viralizarlo en Internet. Las imágenes tuvieron tan repercusión que la empresa, que es Sueca, emitió un comunicado para tratar de tapar el gravísimo error que tuvieron al no darse cuenta que la mujer había realizado un espectáculo erótico en sus tiendas:
LA EMPRESA LA QUIERE PRESA
Una mujer se desnudó y masturbó en una famosa mueblería y ahora es furor en redes
La famosa cadena de muebles IKEA (de Suecia) pero con sede en China y varios lugares del mundo, ha sido noticia por un episodio bochornoso. Resulta que una mujer ingresó a la tienda -de China- para desnudarse y masturbarse y posteriormente, viralizar su video en internet. Lo más insólito es que ni los clientes, no los trabajadores que estaban dentro del establecimiento se dieron cuenta de lo del hecho y se enteraron a través de Internet. Ahora la cadena de muebles emitió un comunicado e irá contra la mujer, a quien quieren tras las rejas. Mirá las imágenes:
"Nos oponemos y condenamos firmemente este tipo de comportamiento y lo denunciamos de inmediato a la Policía en la ciudad de la tienda sospechosa”, expresó la cadena de muebles Ikea.
Asimismo, la empresa aseguró que tomará “medidas de seguridad y limpieza todavía más cuidadosas”. Y agregó también que los clientes pueden "curiosear por las tiendas de una manera más ordenada y más civilizada”.

De acuerdo a los medios chinos, la tienda en cuestión estaría ubicada en la provincia de Guangdong (Cantón), porque se pueden escuchar a través de los anuncios de megafonía el idioma cantonés, una lengua que se habla en algunas partes del sur de China.
Pese a que el video se encuentra en las redes sociales, aún no se ha develado su identidad ni de la persona que se encontraba grabando. En China, las personas que realizan desnudos públicos se exponen a hasta diez días de detención administrativa. Además de esto, podría ser acusada por alterar el orden público, con una pena de hasta tres años.
Sin embargo, eso no es todo, pues la persona que se encargó de grabar el video podría ser acusada de cómplice, así como la que subió el material a Internet. Por último, todo aquel que haya difundido este contenido obsceno puede ser condenado hasta 15 días de detención y 3.000 yuanes de multa.











