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Las 17 cosas que las azafatas "detestan" de los pasajeros
"Soy asistente de vuelo y hay algunas cosas que mi tripulación y yo queremos que los pasajeros dejen de hacer". La lista con 17 cosas que las azafatas detestan.
10 de septiembre de 2021 - 16:41
"Soy asistente de vuelo y hay algunas cosas que mi tripulación y yo queremos que los pasajeros dejen de hacer", declaró. Entre ellas, figuran quitarse los zapatos, hablar con auriculares puestos y no saludar a la tripulación al subir al avión.
Aquí, la lista de las 17 cosas que más detestan y que los pasajeros deberían dejar de hacer:
- Ignorar a la tripulación en la puerta de embarque es de mala educación. “Apreciamos mucho cuando nos saludan. Se sorprenderían si supieran cuántas personas suben a bordo y ni siquiera hacen contacto visual con nosotros, pero aún así intentarán entregarnos su basura en su camino sin decir una palabra”, aseguró Caroline a Insider. La joven explicó que si los asistentes de vuelo son capaces de decir “Buenos días” a 200 personas, los pasajeros debería poder hacerlo a una, al menos.
- Preguntar a los asistentes si van a llegar a realizar una conexión, cuando se aterrizó a tiempo. Para Caroline, los pasajeros deberían dejar de comprar pasajes para hacer conexión entre aviones en los aeropuertos, si los tiempos no son suficientes. “Si te dan menos de una hora entre vuelos, lo estás forzando”, advierte la experta.
- Por favor, dejen de tocarnos para llamar nuestra atención. “No se por qué la gente piensa que empujar o agarrar a alguien está bien en un avión”, se pregunta Caroline, quien aclara que eso no sucede en ningún otro lugar donde hay personal de servicio, como mozos en restaurantes. Asimismo, en las aeronaves existe la opción del botón de llamada para pedir ayuda o incluso, se puede levantar la mano, como en cualquier lugar de comidas.
- Sacarse los zapatos en el avión es "asqueroso". Esta es una de las actitudes que más rechazo genera, en especial porque no se tiene en cuenta la opinión del resto de los viajantes.
- Trate de no pedirnos una manta, por lo general no tenemos un montón de extras. Caroline advierte que tanto los aeropuertos como el interior de los aviones son lugares conocidos por ser fríos, por lo que siempre hay que tener abrigo, o usar capas de ropa para “tener opciones”.
- No nos gusta cuando tocas el timbre para darnos basura. La especialista aclara que es parte de su trabajo caminar entre los asientos luego del servicio de comida, para recoger la basura, y que incluso es una tarea que hacen durante el vuelo, por lo que se torna “frustrante” cuando algún pasajero utiliza el botón de llamada para recoger basura. “Probablemente hayamos pasado por ahí antes, pero [cuando tocan el timbre] no tengamos guantes o una bolsa de basura con nosotros”, observa Caroline, quien sugiere que los viajantes utilicen la bolsa de “vómito” como depósito de basura personal durante todo el trayecto y que recién cuando termine el vuelo lo entreguen a la tripulación.
- Cuando te dejas los auriculares puestos mientras nos hablas, nos resulta más difícil comunicarnos. Incluso si no tienen música reproduciéndose, Caroline advierte que suele ser complicado entenderlos, porque los viajeros no se dan cuenta de que están hablando bajo.
- No es una buena idea usar el baño en cuanto uno sube al avión o cuando la aeronave está despegando. El motivo es simple. Durante el embarque suele aglomerarse un grupo de gente que desea utilizar el baño, lo que hace que el proceso de embarque sea más lento. Lo mismo sucede inmediatamente luego del despegue, cuando la luz del cinturón de seguridad se apaga. Además, Caroline encuentra dificultoso cuando los aeromozos están por entregar la comida con los carritos y hay una fila para ir al baño. “Así es difícil iniciar el servicio. Lo mejor es usar el baño en el aeropuerto o esperar a que terminemos de brindar la comida”, señala la asistente de vuelo.
- No podemos permitirle reproducir música o videos en voz alta a todo volumen. Como sucede en cualquier tipo de transporte, es necesario que los clientes utilicen auriculares si quieren oír videos o música en sus equipos.
- No hay que discutir la política de los tapabocas. Más allá de la opinión personal de cada pasajero, los asistentes de vuelo deben hacer cumplir las normas de utilizar mascarillas en el avión, porque así lo exigen las autoridades de aviación.
- Hay que dejar de usar la cocina como si fuera un estudio de yoga personal. Suele suceder que durante los vuelos, los pasajeros desean un momento para “estirar las piernas” y desperezarse, y para ello se ubican en la cocina o en las áreas delanteras o traseras de un avión, que son los lugares donde están los carritos de comida y donde se sienta la tripulación. “No solo es frustrante, sino que además es una regla del ente regulador de aviación: no podemos tener pasajeros aglomerados en esas áreas”, sostiene Caroline.
- Decirme lo que hacen otras aerolíneas no cambiará nada: el hecho de que otra aerolínea haga algo no significa que el vuelo en el que usted viaja también lo haga. Cada aerolínea es diferente. "No irías a un McDonald's esperando ver un menú de Popeyes; las aerolíneas funcionan de la misma manera".
- Despertar a tu vecino de asiento para darle un bocadillo o una bebida no es tan educado como crees. La azafata aclara que si tu vecino es un extraño y está durmiendo, no debes despertarlo porque es probable que no quiera la comida de avión. Y si se despierta más tarde y quiere algo de beber o comer, pueden usar su luz de llamada.
- Puedes preguntar por dónde volamos, pero probablemente no lo sepamos. "Contrariamente a la creencia popular, la mayoría de los asistentes de vuelo no tienen una ruta establecida, por lo que probablemente esta no sea la mía. Probablemente no tenga ni idea de sobre qué estamos volando. ¡Ojalá pudiera decírselo!"
- Levantarse durante las turbulencias lo pone a usted y a quienes lo rodean en riesgo. "Parece que en el segundo que se pone ridículamente lleno de baches, todo el mundo se pone de pie. Creo que a veces la gente olvida que estás a 30.000 pies sobre el suelo en un tubo de metal y que el clima no es predecible". Y agrega que si puede, el pasajero debe esperar hasta que se apague el letrero del cinturón de seguridad para usar el baño o levantarse de su asiento. Esto también significa que no debe hacer sonar la luz de llamada a menos que haya una emergencia; ya que la tripulación de vuelo tampoco quiere arriesgar su propio bienestar.
- No vigilar a sus hijos puede ser peligroso e injusto para los demás pasajeros y la tripulación. "Amo a los niños y estoy feliz de poder ayudarlo si lo necesita, pero el hecho de que sea asistente de vuelo no significa que sea automáticamente niñera", advierte con ironía. Y aclara que el avión sigue siendo un espacio público, y el hecho de que los niños no puedan bajarse del avión en pleno vuelo no significa que sea el entorno más seguro.
- Trate de no descargar sus frustraciones con nosotros. "Soy consciente de que los asistentes de vuelo representan a la aerolínea, pero que la gente nos grite por cosas que están fuera de nuestro control es agotador", expresa esta azafata. "Entiendo que muchas veces la gente solo necesita alguien con quien desahogarse, pero también debes entender que tus asistentes de vuelo son solo los empleados que ves. Hay una gran empresa detrás de nosotros compuesta por personas que simplemente hacen todo lo posible para hacer su trabajo. Amo mi trabajo y hago todo lo posible para ayudar a los clientes, pero la mayoría de las veces no puedo hacer todo lo que desearía. A veces, lo mejor que puedo hacer es dirigirlo a un número de servicio al cliente para llamar después de aterrizar".














