OCIO Franco Colapinto > Lando Norris > Fórmula 1

MARCHA ATRÁS

Lando Norris se disculpa con Franco Colapinto tras ser funado por los argentinos

El británico retrocedió después de pedir una suspensión y cuestionar el lugar de Franco en la F1. El Kun Agüero encabezó la reacción en redes.

Lando Norris dio marcha atrás después de quedar en el centro de una ofensiva argentina que desbordó sus redes sociales. El campeón mundial se disculpó con Franco Colapinto por las declaraciones realizadas tras el accidente de Bakú, cuando pidió suspenderlo durante una carrera y afirmó que una conducción semejante no merecía permanecer en la Fórmula 1.

La rectificación llegó mediante una historia de Instagram, luego de dos jornadas marcadas por decenas de miles de comentarios contra el británico y por la aparición del Kun Agüero entre quienes salieron a respaldar al piloto de Alpine. Norris reveló que contactó directamente al argentino al finalizar la competencia y reconoció que el enojo por su abandono no justificaba la dureza de sus palabras. “Sé que debería haber actuado mejor y que las emociones estaban a flor de piel, pero eso no es una excusa: me equivoqué”, admitió.

El piloto de McLaren también recordó que cometió sus propios errores a lo largo de los años, uno de los principales argumentos utilizados por los aficionados para cuestionar su reclamo. Muchos recuperaron el choque que protagonizó con Oscar Piastri en Canadá 2025, donde asumió inmediatamente la responsabilidad, y sus antiguas críticas al sistema de penalizaciones de la FIA (Federation Internationale de l'Automobile). Aquella vez había sostenido que las suspensiones debían reservarse para maniobras verdaderamente peligrosas y no para equivocaciones cometidas durante una carrera.

Colapinto, por su parte, nunca intentó eludir su responsabilidad. Después de bloquear los neumáticos en el reinicio, impactar contra Pierre Gasly y provocar el posterior golpe contra Norris, pidió disculpas públicamente, visitó uno por uno a los mecánicos de Alpine y aceptó la sanción de cinco lugares en la parrilla de la próxima prueba, ademas de mostrarse apenado públicamente por lo sucedido. La conversación privada terminó por desactivar el conflicto entre los protagonistas: según confirmó el británico, ambos alcanzaron un entendimiento, continúan siendo amigos y ya preparan su regreso a la pista.

Alpine intenta frenar una guerra que comenzó con Gasly

La furia contra Norris no apareció de manera aislada en Bakú. Apenas unos días antes, Alpine había quedado atrapada en otro enfrentamiento digital después de que Pierre Gasly denunciara amenazas contra él, su pareja y distintos integrantes de su familia por lo ocurrido durante el Gran Premio de Madrid. El francés había resistido delante de Colapinto cuando el argentino circulaba con mejor ritmo, una decisión que enfureció a numerosos seguidores y trasladó la tensión interna del equipo hacia las redes sociales.

Flavio Briatore, asesor ejecutivo y principal autoridad deportiva de la escudería, respondió entonces apuntando directamente contra el público argentino. “Si esto sigue así, Franco dejará de hablar con todos”, advirtió, antes de asegurar que el equipo podría suspender las entrevistas concedidas a la televisión del país. La amenaza provocó un rechazo adicional porque trasladaba hacia Colapinto y los periodistas las consecuencias de mensajes publicados por usuarios anónimos. El propio corredor de Pilar intentó enfriar la situación, respaldó a su compañero y remarcó que ninguna rivalidad justificaba involucrar a familiares.

Bakú invirtió completamente los papeles. Esta vez fue Franco quien cometió el error, Norris quien descargó su enojo públicamente y una parte del público argentino la que convirtió la última publicación del británico en un espacio de represalia. Los comentarios se multiplicaron hasta desplazar prácticamente cualquier otra conversación, mientras Agüero aportaba la intervención más visible con su “Venimos a darle cariño”.

Ante esa escalada, Alpine difundió un nuevo comunicado para condenar los insultos dirigidos no solamente a sus pilotos, sino también a rivales, periodistas y otros integrantes de la Fórmula 1. La estructura de Enstone evitó responsabilizar a una afición determinada y sostuvo que el problema excede a cualquier nacionalidad: los errores forman parte de competir al límite, argumentó, pero el desacuerdo deportivo nunca puede convertirse en hostigamiento personal.

El mensaje pretendía proteger a Norris después de haber respaldado a Gasly, aunque también dejaba al descubierto una contradicción incómoda. Briatore había pedido moderación mientras amenazaba con castigar colectivamente a la prensa argentina, y el campeón mundial reclamaba respeto después de cuestionar si Colapinto merecía ocupar un asiento en la categoría. Agüero recogió esa tensión en su respuesta al equipo: compartió el rechazo a los ataques, pero exigió que el mismo cuidado existiera “también entre los propios pilotos”. La disculpa posterior de Norris descomprimió el conflicto deportivo; la disputa entre Alpine y el sector más intenso de la afición argentina continúa lejos de resolverse.

La sanción que condiciona a Colapinto y el golpe para Alpine

La FIA consideró que Colapinto fue total o mayoritariamente responsable del accidente al entender que frenó demasiado tarde y llegó a la primera curva sin posibilidades de controlar el monoplaza. La sanción habitual por provocar una colisión era de diez segundos, pero su abandono impidió que pudiera cumplirla durante la competencia y obligó a los comisarios a trasladar el castigo a la próxima fecha. De esta manera, el argentino perderá cinco posiciones respecto del lugar que obtenga en la clasificación de Sepang, una decisión considerablemente menor que la suspensión solicitada inicialmente por Norris y que tampoco descontará ninguno de los puntos acumulados durante la temporada.

Franco permanece duodécimo en el Mundial con 27 unidades, siete por encima de Oliver Bearman y catorce por detrás de Gasly, quien ocupa el décimo lugar con 41. Entre ambos aparece Arvid Lindblad, precisamente uno de los mayores beneficiados por el accidente de Bakú: el corredor de Racing Bulls terminó séptimo y permitió que su equipo ampliara hasta quince puntos la ventaja sobre Alpine en el campeonato de constructores. La diferencia era de nueve antes de la largada y podía reducirse a solamente cuatro porque el francés marchaba séptimo mientras Colapinto peleaba por ingresar en la zona de puntos. Sin embargo, el doble abandono dejó a la estructura de Enstone clavada en 68 unidades y elevó a Racing Bulls hasta las 83.

El perjuicio supera así la posición perdida en la parrilla de Malasia. Alpine desperdició una de sus mejores oportunidades para avanzar al quinto puesto del campeonato y deberá afrontar la siguiente carrera con uno de sus autos condenado a retroceder, incluso si consigue una clasificación competitiva. Briatore sostuvo que la maniobra no correspondía a un piloto con la experiencia de Colapinto y adelantó que se tomará un tiempo para determinar qué medidas adicionales puede adoptar el equipo. Por ahora no existe una multa, una suspensión ni un cambio de alineación confirmado; cualquier consecuencia interna continúa bajo evaluación y el único castigo oficial es el impuesto por los comisarios.

---------------------------------

Otras noticias de Urgente24:

Una multinacional con 100 años en Argentina cierra fábrica, despide operarios e importará todo

Javier Milei extendió la concesión de AA2000 a su exjefe Eurnekian a cambio de US$600 M en inversiones

Santiago Caputo golpea a Federico Sturzenegger pero huele a Leonardo Scatturice

Javier Milei quiere reelección pero mide menos que Kicillof, CFK, Bregman, Bullrich y Natalia

FUENTE: Urgente24.