SOBORNOS E IRREGULARIDADES

El gobierno de Bolsonaro en un mar de acusaciones por corrupción con vacunas contra el covid

Con más de 500 mil muertos, las denuncias por corrupción relacionadas a la compra de vacunas para el coronavirus en contra del presidente brasilero Jair Bolsonaro siguen lloviendo en la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) de covid-19. Sobornos e irregularidades en los contratos pone en aprietos a aliados del gobierno.

Con más de 500 mil muertos, las denuncias por corrupción relacionadas a la compra de las vacunas para el coronavirus en contra del presidente brasilero Jair Bolsonaro siguen lloviendo en la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) de covid-19. 

Las acusaciones sobre sobornos e irregularidades en la compra de dosis tiene que ver con las vacunas AstraZeneca y Covaxin, e implican al mandatario y a ministros del Ministerio de Salud (Minsa). Toda una red de corrupción con nombres importantes aliados a Bolsonaro. 

¿Qué pasó con AstraZeneca?

De acuerdo con el diario local Folha de Sao Paulo, el gobierno de Bolsonaro cobró un soborno de US$1 por dosis de la vacuna anglo-sueca. 

El vendedor encargado era el representante local del principal distribuidor internacional de productos farmacéuticos Davati Medical Supply y policía militar de Mina Gerais, Luiz Paulo Dominguetti Pereira, quien afirmó que el responsable de la negociación fue Roberto Ferreira Dias, director de Logística del Minsa y nominado para el cargo por el líder del gobierno en la Cámara de Diputados, Ricardo Barros

1. Roberto Ferreira Dias; 2. Luiz Paulo Dominguetti Pereira; 3. Ricardo Barros.
1. Roberto Ferreira Dias; 2. Luiz Paulo Dominguetti Pereira; 3. Ricardo Barros.

La solicitud de soborno se habría realizado el 25/2 del corriente año, mientras el país alcanzaba las 250 mil muertes por covid-19. En ese momento, Davati estaba tratando de vender un lote de 400 millones de vacunas de AstraZeneca a US$3,5 por dosis (el monto luego aumentó a US$15,5) y Dias le habría solicitado un soborno de US$1 por dosis, dijo en una entrevista con Folha de Sao Paulo Dominguetti. 

Según Dominguetti, Dias habría manifestado que "si podíamos conseguir algo más, teníamos que incrementar el valor de la vacuna, porque la vacuna tendría que tener un valor diferente al que estábamos proponiendo"

"Entonces dije que no había forma, que no podía hacerlo, incluso porque la vacuna venía del exterior y no lo hacían, no funcionaban así", siguió diciendo el representante de Davati. 

Cuando se le preguntó cuál sería la "forma", Dias habría señalado: "Agregue US$1". 

No sólo eso, Dias también está acusado de presionar para que se apruebe la vacuna india Covaxin. 

Finalmente, el martes 29/6 el Minsa informó la destitución del exdirector del Departamento de Logística del Minsa y Dominguetti fue citado a declarar ante la CPI este jueves 1/7 en donde reafirmó todo lo anterior.

¿Y Covaxin?

A diferencia de otros agentes inmunizantes, negociados directamente con sus fabricantes, la compra de Covaxin, producida por el laboratorio indio Bharat Biotech., fue negociada por su representante en el país Need Medicines, cuyo socio director es Francisco Emerson Maximiano

El miércoles 23/6, el diputado federal Luis Claudio Miranda detalló en una entrevista con CNN Brasil, sospechas de corrupción y presuntas irregularidades en los contratos de la vacuna india. La denuncia también fue avalada por su hermano Luis Ricardo Miranda, quien encabeza la división de importación del Minsa. 

1. Luis Claudio Miranda; 2. Luis Ricardo Miranda.
1. Luis Claudio Miranda; 2. Luis Ricardo Miranda.

En la entrevista se dijo que Luis Ricardo se habría acercado a su hermano para comentarle sobre una presión "inusual" durante el proceso de adecuación de los documentos para la compra de Covaxin, lo que lo hizo sospechar de la compra. 

No sólo eso, sino que el funcionario de la cartera de salud afirma que la primera factura al Minsa no coincidía con el contrato firmado entre el gobierno brasilero y Need Medicines. 

El número de dosis a entregar en el primer lote fue distinto (mientras que el contrato preveía 4 millones de dosis, la factura señalaba sólo 300 mil) al igual que el pago (el contrato decía que se haría luego de la entrega de los inmunizantes y la factura mencionaba un pago anticipado). 

Esto inquietó a Luis Ricardo quien se acercó a su hermano para comentárselo y juntos fueron a hablar con el presidente Bolsonaro el 20/3. 

Los hermanos Miranda tuvieron que dar testimonio de esto ante la CPI el viernes 25/6 y reafirmaron que al hablar con el mandatario brasilero, este les habría dicho que remitiría el caso a la Policía Federal. Al parecer esto no sucedió.

Además, durante su declaración en la CPI, los hermanos Miranda dijeron que creían que Bolsonaro ya sabía del posible fraude incluso antes de que ellos le advirtieran. 

De acuerdo con el Minsa, el contrato entre el gobierno federal y Need Medicines se firmó el 25/1. El acuerdo preveía la compra de 20 millones de dosis de Covaxin, una inversión total de R$ 1,614 mil millones. 

En un comunicado publicado en el sitio web del Ministerio de Salud, la carpeta decía que la previsión era que las primeras 8 millones de dosis llegarían a Brasil "en marzo, en dos lotes de 4 millones que se entregarían entre 20 y 30 días después de la firma de el contrato", lo cual que no sucedió.

El 31/3, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) rechazó la orden de importación de Covaxin, ya que no fue posible confirmar la eficacia y seguridad del agente inmunizante. También había información contradictoria en los documentos presentados a la agencia con respecto a la fecha de vencimiento de la vacuna. 

Sin embargo, el 4/6 Anvisa aprobó la importación de Covaxin , pero con una serie de restricciones al uso de la vacuna. 

Otra cuestión que llamó la atención con respecto a Covaxin fue su precio: US$15 por dosis, el monto más alto que el gobierno pagó por una vacuna. Frente a esta rareza, Need Medicines afirmó que el valor está de acuerdo con las ventas realizadas por el laboratorio de Bharat Biotech a otros 13 países, y que no hubo sobreprecio. 

A estos datos extraños se le suma el tiempo de negociación para adquirir las vacunas: tan sólo 3 meses, mientras que las negociaciones con Pfizer, por ejemplo, tardaron 11 meses y el precio de las dosis era más barato (US$10). 

Luego de la entrevista con CNN, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Onyx Lorezoni, convocó una rueda de prensa en la que negó haber cometido irregularidades en la compra de Covaxin y defendió la administración de Eduardo Pazuello, quien era ministro en el momento en que las sospechas de los hermanos Miranda llegaron al presidente Bolsonaro. 

En su momento, el gobierno salió a desmentir que hayan gastado reales en Covaxin ya que las dosis no habían sido entregadas pero todavía era válido el contrato con Need Medicines. 

En un comunicado, la empresa también negó irregularidades y acusó a los hermanos Miranda de actuar políticamente. 

Francisco Emerson Maximiano es dueño de empresas que ya han tenido contratos impugnados por órganos de investigación y también es objeto de una serie de demandas por cobranza de deudas. Este jueves 1/7 la CPI lo llamó a declarar. 

Finalmente, ayer (30/6) el Minsa, a cargo de Marcelo Queiroga, suspendió el contrato con Need Medicines, luego de que un informe de la Contraloría General de la Unión (CGU) señalara cinco indicios de irregularidades en el contrato para la compra de Covaxin y haya recomendado la suspensión urgente de las negociaciones. 

Para el relator de la CPI, el senador Renan Calheiros, la cancelación del contrato es una admisión de culpabilidad por parte del gobierno federal. 

"Es una cuestión de competencia. No se trata de si hay participación o no. La implicación del presidente de la República no se debe a una mala conducta, sino a que (Bolsonaro) habría participado desde el principio en las negociaciones. Estoy hablando de Covaxin. El 8 de enero, envió una carta al Primer Ministro (de India). El día 25 se cerró el trato. Cuando Queiroga suspende el trato con Covaxin, es una confesión. Es una demostración pública de culpa. Queiroga ha sido una especie de Pazuello en bata de laboratorio", disparó Renan citado por el diario brasilero Correio Braziliense. 

"Desde el punto de vista de la investigación, es triste decir esto, pero es lo mejor que puede ser. Comenzamos este CPI investigando la negación ideológica. Ahora nos enfrentamos a este cáncer de la corrupción, que se investiga todos los días y aparecen nuevos pasos. Ya entregamos la solicitud y las firmas para extender el plazo de la CPI", dijo el relator.

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