PANORAMA

CAMPOS DE REFUGIADOS

Europa: Actúa invadida por la culpa, pero siempre tarde... (Ojo con el coronavirus)

Casi seis años después del inicio de la crisis de refugiados en Europa, las condiciones de vida en los campamentos de acogida sigue siendo deplorable, empeorando aún más por la pandemia por coronavirus. ¿La Unión Europea? Actúa sólo cuando siente culpa, pero termina siendo tarde.

El cuerpo de un joven de 28 años fallecido en el campo de refugiados de Quíos rodeado y comido por las ratas es una prueba más de las erráticas políticas de contención que los líderes de la Unión Europea (UE) han aplicado en las fronteras de un continente desesperado por mantener fuera a los solicitantes de asilo. 

Lesbos, Quíos, Samos, Leros y Keos, las cinco islas del Egeo que están en la primera línea de los flujos migratorios, son sinónimo de hacinamiento y condiciones inhumanas si de inmigración se trata. 

Meses atrás las llamas destrozaron el centro de refugio Moria y en febrero el ministro de Migración griego, Notis Mitarakis, anunció el cierre de Kara Tepe, uno de los campos más criticados en donde viven 7 mil refugiados en duras condiciones, en Lesbos. 

Los centros fueron abandonados a su suerte, hasta que el sentimiento de culpa invadió a los europeos. Recién en ese momento es cuando actúan. Pero cuando lo hacen, ya es demasiado tarde. La pandemia por covid-19 agravó la situación de los campos de refugiados debido al hacinamiento y a las desastrosas condiciones de higiene: un grifo de agua lo llegan a compartir 1.330 personas y la misma ducha 200, además de la basura de hace meses que nadie recoge. 

Apenas la semana pasada, a un año de la pandemia, se confirmó que se asignaron cerca de 270 millones de euros de fondos de la UE para completar los nuevos campamentos antes del 31 de marzo del 2022, asegura el periódico británico The Guardian

Pero el dinero no es lo único necesario. Al virus se lo combate con vacunas y los europeos parecen tener un gran problema en puerta debido a las consecuencias que puede suponer un estallido del brote en los campos advertencias recurrentes de expertos. 

En suma, decenas de millones de solicitantes de asilo, inmigrantes, refugiados y desplazados internos de todo el mundo fueron excluidos de los programas nacionales de vacunación contra el covid-19, de acuerdo a una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) vista por The Guardian

Las dosis por el momento, y al menos en un futuro próximo, no llegarán a los campos en Grecia. Los refugiados deberán esperar que nuevamente el sentimiento de culpa acapare a los europeos pero, como siempre, ya será demasiado tarde.