Ahora la OTAN dejó en manos de Rusia la posibilidad de retomar el diálogo. “La oferta de reunirnos en el Consejo OTAN-Rusia todavía está sobre la mesa, y le corresponde a Rusia responder de manera positiva”, indicó el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, durante una rueda de prensa previa a una reunión de dos días de ministros de Defensa de la Alianza.
Rusia tras retirar sus embajadores de la OTAN declaró que la diplomacia con la alianza sería llevada a cabo por su embajada en Bélgica, aunque las reuniones formales en el formato del Consejo OTAN-Rusia ahora están congeladas.
Las relaciones entre Rusia y la OTAN vienen teniendo cruces desde que Rusia anexó a su territorio la península de Crimea de Ucrania en 2014 y que la OTAN le diera respaldo a los separatistas en el este de Ucrania. Pero el último episodio tuvo lugar cuando a comienzos de octubre, la alianza militar occidental expulsó a ocho rusos porque eran "espías".
A otros dos funcionarios rusos se les negó la acreditación, ya que la OTAN citó la inteligencia aliada de que los diplomáticos rusos no eran en realidad enviados sino espías con acceso a los cuarteles generales aliados que buscaban debilidades en las redes informáticas de la OTAN.
Moscú niega todas las acusaciones.
Parece que de ambos lados la relación se desgastó y no piensan recomponer el vínculo. Aunque Reuters afirma que OTAN seguirá buscando canales con Rusia a pesar de la disputa de espías. Mientras el medio ruso RT tituló un programa como “OTAN-Rusia ¿Ruptura total?”.
La OTAN que lleva décadas enfocada en contrarrestar a Rusia y, desde 2001, al terrorismo; ahora decidió que va a priorizar la “amenaza china”. Aunque China y Rusia son amenazas que no pueden separarse. Soltenberg declaró que:














