Chile ha estado sufriendo graves turbulencias en materia social, económica, política y sanitaria. Las protestas que acarrean el resabio del estallido social del 2019 se han intensificado, la incertidumbre respecto a la convención constituyente y a la carrera presidencial han tenido un gran impacto en la percepción inversora sobre el país trasandino y el presidente Sebastián Piñera maneja niveles de desaprobación elevadísimos. Sumándole la crisis sanitaria producto de la pandemia por coronavirus.
MARCO ENRÍQUEZ OMINAMI
Polémico: "Hoy en día Latinoamérica no es relevante y Chile es un poco la Corea del Norte"
En una entrevista para el programa de radio FM Sol de Madrugada, el fundador del Grupo de Puebla y amigo del presidente argentino Alberto Fernández, Marco Enríquez Ominami, fue sumamente polémico en sus dichos sobre la situación en Chile y en Latinoamérica.
La izquierda está penetrando a una velocidad abismal y para Marco Enríquez Ominami, líder del Partido Progresista (PRO) de Chile y amigo de Alberto Fernández, esto traerá grandes posibilidades de progreso.
El fundador del Grupo de Puebla habló en una entrevista, para el programa de radio Sol de Madrugada, con el economista argentino, Diego Estévez, sobre el foro, la situación en Nicaragua, la convención constituyente, y el futuro de América Latina.
Para Ominami el Grupo de Puebla es "un grupo de hombres y mujeres de izquierda, centro izquierda y progresistas que busca empujar los límites de lo posible: la universalidad de la vacuna, una renta básica latinoamericana en el corto plazo y un modelo de desarrollo que se haga cargo de la deuda de países caribeños y latinoamericanos".
Polémico en sus dichos, al ser interrogado sobre la situación de Nicaragua, el líder del PRO, fue contundente y, también, arremetió contra el mandatario brasilero Jair Bolsonaro.
"En el caso de Nicaragua, a mi no me gusta que en los años electorales se mezcle la agenda judicial con el debate democrático", haciendo referencia a que debe ser el pueblo quien elija a sus gobernantes y no los jueces o procuradores.
Y agregó: "En Brasil, Bolsonaro fue presidente porque se encarceló al candidato que lideraba las encuestas: a Lula. Y, ahora, se le acaba de anular la condena. Por lo tanto, (Bolsonaro) no habría sido presidente si la democracia hubiese funcionado".
Además, puso como ejemplo su caso personal en Chile. "Yo sin poder ir a juicio durante 8 años, por hechos que tienen 13 años, ya perdí mi derecho a voto. En Chile, si eso no es una guerra jurídica, si eso no es intervenir el poder con agenda política ¿Qué es?".
Convención constituyente
El 4/7 se instalará la Convención Constituyente electa el 15 y 16 de mayo. Ésta dispondrá de 9 meses, prorrogables por otros 3, para redactar desde cero una nueva constitución que reemplace a la actualmente vigente. La actual Carta Magna data de la época dictatorial de Augusto Pinochet.
Sobre este tema, Ominami fue lo suficientemente controvertido al afirmar que Chile "es un poco la Corea del Norte".
"Veo con orgullo que las ideas que promovimos sean mayoría y que el camino hacia una nueva constitución es irreversible. Este país es un poco la Corea del Norte del capitalismo: el país de mayor desregulación que se haya conocido y de mayor privatización de la educación en esta parte del mundo. Es una economía que fracasó en su capacidad de dar derechos y ahora hay una demanda de más Estado".
"Cuando finalice este proceso constituyente, si todo resulta bien, vamos a entrar a un país con más derechos, con otro manejo económico y con un serio problema de carga fiscal y deuda pública, pero bueno", afirmó.
El futuro de América Latina
Para Ominami, Latinoamérica y El Caribe es la "región más golpeada del mundo".
"Somos la región del retraso, del rezago. No somos protagonistas y, hoy en día, no somos relevantes. En los grandes foros multilaterales ya no se habla de nosotros. Somos la región de la desigualdad, de la inflación, del endeudamiento público, de la pobreza, del narcotráfico, de la inmigración desregulada. Hemos retrocedido, según algunos economistas, 100 años".
Según el amigo de Fernández, las causas de esta situación son "la baja del precio de los commodities, los mismos progresistas no supieron fortalecer la institucionalidad, los incompetentes que manejaron la economía y, también, el covid".
Lo único que puede salvar la "irrelevancia" de nuestra región es la integración y la coordinación, sostuvo. Sin embargo, América Latina tiene una piedra en el zapato: es sumamente diversa.
"Somos economías poco complementarias. Hay poquísima integración y ese es el desafío más grande y más complejo que tenemos", concluyó.









