Latinoamérica

ALEX NAIN SAAB MORÁN

Maduro complicado por la detención de supuesto testaferro colombiano

Alex Nain Saab Morán, era buscado por Interpol, acusado de delitos como conspiración, lavado de activos y enriquecimiento ilícito en nueve países. Era uno de los empresarios beneficiados por el sistema de control de cambio conocido como Cadivi, en Venezuela que entregaba divisas a tasas preferenciales que luego podían revenderse en el mercado ilegal.

La historia remite a noviembre de 2011, los entonces presidentes de Venezuela y Colombia, Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, se reunen para lograr acuerdos que se prolongarían en el tiempo.

Santos consiguió abrir la puerta de un proceso de paz con la guerrilla que le daría el Nobel de la Paz , mientras un empresario colombiano firmaría un acuerdo de inversión social que sería el origen de uno de los presuntos esquemas de corrupción más sonados de los últimos tiempos en Venezuela.

Ese empresario se llama Alex Nain Saab Morán y, según confirmó su defensa, fue arrestado en Cabo Verde, archipiélago africano donde el avión privado en el que viajaba hizo una escala para recargar combustible cuando se dirigía a Caracas desde Teherán.

La Cancillería de Venezuela condenó a través de un comunicado en Twitter el arresto que calificó de "arbitrario" e "irregular" y consideró que se suma "a las acciones de agresión, bloqueo y asedio de EE.UU." contra el país latinoamericano.

Por su parte el líder opositor ,Juan Guaidó, aseguró que la detención mostraba que no había "intocables" y que "la justicia llega, pero se tarda".

De ser encontrado culpable, podría ser condenado en Estados Unidos a 20 años de cárcel, aunque se desconoce cómo podría ser extraditado dado que Cabo Verde no tiene tratados vigentes al respecto con Washington.

Y es que la investigación que llevó a su arresto en medio del océano Atlántico viene desde Estados Unidos, donde fiscales federales de Miami lo acusan de lavado de dinero en el proyecto que se firmó bajo la presencia de Chávez y Santos aquel 28 de noviembre.

Además, el gobierno estadounidense acusa a Saab de servir de testaferro de Maduro en una amplia red de narcotráfico, lavado de dólares y adjudicación fraudulenta de millonarios contratos oficiales.

Justamente aquel 28 de noviembre el mundo conoció la imagen cara de este barranquillero de origen libanés que suele ser descripto como un hombre de bajo perfil y que conoció a la dirigencia chavista gracias a su amistad con la política colombiana Piedad Córdoba, cercana a Chávez y pieza clave del proceso de paz en Colombia.

El gobierno de EE.UU. acusa a Saab de negocios fraudulentos a través del programa CLAP, que entrega cajas de alimentos a familias necesitadas de Venezuela 

También se supo que al margen de los negocios de la construcción de viviendas que impulsaba en Venezuela Saab era uno de los empresarios beneficiados por el sistema de control de cambio conocido como Cadivi, que entregaba divisas a tasas preferenciales que luego podían revenderse en el mercado ilegal.

La defensa de Saab, entre la que se encuentra el polémico abogado colombiano Abelardo de la Espriella, cercano al uribismo, aseguró que no existe nexo entre el Saab y la filial ecuatoriana del Fondo Global de Construcciones que realizó los supuestos delitos.

Pero otro de los contratos que firmó Saab con el gobierno venezolano, ya con Nicolás Maduro como presidente, tenía como fin abastecer al pueblo venezolano de alimentos ya que en 2016 la escasez era común en los supermercados de Caracas.

En mayo de 2018, investigaciones periodísticas revelaron que Saab y otro empresario colombiano, Álvaro Enrique Pulido Vargas, se habían beneficiado de contratos millonarios con el gobierno de Maduro en el programa de distribución de esos alimentos.

En julio de 2019, el Departamento de Justicia de EE.UU. presentó cargos contra Saab y Pulido, a los que acusa de haber lavado hasta US$350 millones que supuestamente defraudaron a través del sistema de control cambiario en Venezuela. De acuerdo a la exfiscal venezolana Luisa Ortega Díaz, exaliada de Chávez , el colombiano operaba como testaferro de una empresa de Maduro en esos negocios.

Según las autoridades estadounidenses , Saab usó una red de compañías fantasma en países como Panamá, Colombia, México, Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Hong Kong para ocultar las ganancias ilícitas de esos contratos para importación de alimentos. En medio de la ola de sanciones financieras de EE.UU. a funcionarios venezolanos, Saab trasladó sus empresas a Turquía, según el sitio de investigaciones Armando.Info.

En ese momento Maduro estaba por firmar acuerdos con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de intercambio de alimentos por exploración y explotación minera en el sur de Venezuela, centro de unas de las reservas de oro más grande del mundo. En esos negocios también rondaría la sombra de Saab.
 

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