Ahora en Ecuador parece ser el turno de las comunidades indígenas que dieron comienzo con las protestas, los destrozos y la crisis política en Ecuador a principios de octubre luego de que el presidente de centro derecha, Lenín Moreno, decidiera aumentar el costo del combustible para cumplir con las condiciones que le exige el programa de reducción de gasto que acordó con el Fondo Monetario Internacional. Es así que este 01/11 presentaron en Quito una propuesta para poder cumplir con los pedidos de la institución, pero a la vez achicar la desigualdad social y no castigar solo a los más pobres.
COMIENZAN LAS REFORMAS
Luego de los disturbios, los pueblos indígenas de Ecuador proponen un nuevo acuerdo con el FMI
Después de los disturbios que tuvieron lugar en Ecuador, y claro luego de que el presidente Lenín Moreno decida dejar a un lado el recorte de subsidios al precio de combustible, razón que desató las protestas en primer lugar, la situación en Ecuador no es mejor. Mientras que el Fondo Monetario Internacional le aprieta el cuello al mandatario para que cumpla con lo acordado, y se debate una reforma económica en la que por ahora no parece haber quórum, la comunidad indígena que comenzó con las manifestaciones, presentaron un plan económico alternativo al del FMI: más impuestos a los ricos, progresividad del sistema tributario y crecimiento económico.
Claro que estas medidas no van de la mano con el pensamiento del mandatario, ni con las del FMI, cuyo principal participante es Estados Unidos, pero nunca está de más intentar, sobre todo teniendo en cuenta que Lenín Moreno no tiene la mayoría en el Congreso y de hecho tuvo más de un problema cuando se empezó a tratar una reforma económica.
Recordemos que Ecuador estuvo en llamas por casi diez días consecutivos, que hasta llevaron al presidente a trasladar la capital a Guayaquil, declarar "estado de exepción", y a los manifestantes a tomar el Congreso. Todo esto fue consecuencia de "El Paquetazo", el nombre con el que los opositores bautizaron a las medidas que impuso el presidente apra cumplir con el FMI, intentar salir de una crisis económica. El plan consiste en recortar el gasto público y hacer un ajuste, y claro que una de las formas para ahorrar a nivel Estado es eliminar los subsidios. Es así que la gasolina pasó a costar 2,22 dólares ecuatorianos, cuando el último día de septiembre estaba 1,85 dólares ecuatorianos.
En marzo de este año, el país se endeudó con el FMI con un acuerdo por US$ 4.200 millones, aunque esa cifra, es una parte de un préstamo todavía mayor que supera los US$ 10.000 millones: los 6.000 millones restantes provienen del Banco Mundial, entre otros. Claro que el costo no fue aceptado por la oposición, al igual que ocurrió en Argentina con Mauricio Macri.
Pero ahora volviendo a la actualidad ecuatoriana, los grupos indígenas proponen que suban los impuestos de los más ricos, con una subida del 1,8% al impuesto de la renta, y un aumento del 5 % sobre el patrimonio de los más ricos. Esto haría al sistema más progresivo ya la vez comenzaría a reactivar la economía porque tendría más ingresos y una reducción del gasto público sin necesidad de hacer un aumento del 100% en el combustible. “Consideramos que los subsidios a los combustibles deben mantenerse hasta que se definan criterios de justicia y equidad para la política económca y tributaria”, explicaron los grupos indígenas en su propuesta.
Y a su vez amenazaron al poder político con volver con las protestas en caso de que no consideren este plan, o por lo menos un cambio en las condiciones del acuerdo con Washington. “No queremos el FMI; ha fracasado en todos los países en los que entra”, aseguró una de las representantes del pueblo ecuatoriano e indígena en el Parlamento. “las políticas de austeridad del FMI han fracasado siempre y han agudizado la crisis provocando recepción desempleo pobreza concentración del ingreso y fractura social”, concluyó describiendo los efectos de la institución también en Argentina.
Por su parte, las autoridades del FMI, como Krishna Srinivasan, una de las directoras que está a cargo de Amércia Latina, al igual que Christine Lagarde se encargaba de Argentina, reconocieron que en ningún momento hubo contacto de la institución con los pueblos originarios de Ecuador, que son una gran parte del país. Sin embargo no propuso reuniones ni conversaciones por el estilo, teniendo en cuenta que no es la forma de accionar del FMI.










