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INTENSA POLÉMICA

En Uruguay quieren denunciar a Lacalle por "muertes evitables" en la pandemia

La cuestión de las "muertes evitables" por mala gestión gubernamental de la pandemia es un tema en análisis por la oposición político partidaria argentina. Observan el caso de Brasil, donde la investigación parlamentaria intenta avanzar sobre la gestión de Jair Bolsonaro. Pero parece avanzar más en Uruguay. La cuestión es paradójica porque el gobierno de Luis Lacalle Pou es alabado por quienes quieren denunciar a Alberto Fernández. Y viceversa: quienes denuncian a Lacalle Pou tienen buena relación con Fernández. Veamos el caso uruguayo.

En Montevideo, personas que pertenecen a distintas organizaciones sociales se proponen denunciar al gobierno de Luis Lacalle Pou por la gestión actual de la pandemia

El cirujano Julio Trostchansky, expresidente del Sindicato Médico del Uruguay, expresó el domingo 06/06 en una conferencia telemática organizada por el colectivo Más Igualdad, la necesidad de responsabilizar al gobierno por "muertes evitables" en la pandemia por COVID-19, decesos que no se habrían producido de haberse implementado en tiempo y forma medidas de restricción de movilidad reclamadas desde diciembre 2020.

“Se pretende hacer foco en que la vida hay que protegerla, y que la ausencia de medidas que vayan en ese sentido está generando, desde el punto de vista médico y científico, muertes evitables”, dijo Trostchansky, al diario El País, de Montevideo. 

Trostchansky, quien no quiso dar detalles de la iniciativa, integra Unir, el grupo político que lidera Fernando Amado y que se alió con el Frente Amplio para las elecciones departamentales.

Sin embargo, según investigó El País, una de las opciones que se analiza es recurrir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. 

En Uruguay se evalúa hacer una denuncia ante la Institución Nacional de Derechos Humanos, o presentar recursos de amparo en sede judicial. 

En Brasil, colectivos médicos y sociales denunciaron al presidente Jair Bolsonaro ante la Corte Penal Internacional por su gestión de la pandemia.

Pero en el Congreso brasilero ya funciona una Comisión Parlamentaria de Investigación sobre la gestión de la pandemia.

Truco y retruco

El senador 'nacionalista' (así se le dice a los del Partido Nacional en el poder), Sebastián Da Silva, amenazó a Trostchansky, y le concedió a todo el asunto una dimensión mayor.

"Ese es un sinvergüenza que ojalá no se cruce conmigo", dijo Da Silva en Desayunos Informales de Canal 12 el lunes 07/06, ganándose las páginas principales de las webs uruguayas y las portadas de los diarios el martes 08/06. 

En respuesta a estas declaraciones, el presidente de la organización sindical PIT-CNT, Fernando Pereira, publicó un posteo en sus redes sociales, titulado "No hay lugar para patoteros en la política".

" La opinión del Dr. Trostchansky puede ser discutible, como cualquier otra afirmación, lo que no hay duda es que la movilidad es un factor determinante en la baja de casos y eso ha sido expresado por los principales científicos uruguayos. Entonces más allá de la forma en que plantea el tema el Dr. Trostchansky, no es admisible la amenaza como respuesta, y menos la amenaza patotera", expresó el sindicalista vinculado al opositor Frente Amplio, quien consideró al senador Da Silva, " poco conocido por sus ideas, pero ahora algo célebre por el modo insolente de hacer política".

"Por las dudas senador Da Silva, discrepar con el gobierno y con usted debería dirimirse en el campo de las ideas, no de las amenazas de tribunas encendidas. Usted es Senador de la República y debería ser responsable. No corresponde nunca, pero menos desde su responsabilidad, dirimir los debates difamando o amenazando, según la circunstancia. Por las dudas, no tenemos miedo a cruzarnos con usted, porque no tenemos miedo. El único temor, que lejos de paralizarnos nos moviliza, es el riesgo que desde espacios de poder se pretenda horadar la democracia", concluyó Pereira.

"Guapo de Zoom"

De acuerdo a Paula Barquet en el diario El País, los futuros demandantes se están asesorando legalmente para saber qué viabilidad tendría un reclamo, qué opción sería la más efectiva y, en especial, están midiendo los tiempos, porque entienden que no tendría sentido si la resolución se dilatara meses. 

A su vez, se está considerando que el reclamo sea vinculante para el gobierno, es decir, que lo que se dirima implique una aplicación obligatoria.

La conferencia del escándalo fue titulada “La gestión política de la pandemia: crónica de un fracaso humanitario”, organizada por el colectivo de izquierda +Igualdad. 

Fueron invitados a exponer 4 médicos: Trostchansky, el neonatólogo Daniel Borbonet (exmiembro del Grupo Asesor Científico Honorario), la infectóloga Daniela Paciel, y el cardiólogo Alejandro Cuesta.

Entre los invitados a la platforma Zoom y el vivo de Youtube sumaron 420 personas, muchos menos de los que ahora tomaron conocimiento de la situación, en parte gracias a Da Silva. 

Los 4 panelistas, explicó Barquet en El País, analizaron en forma muy crítica lo hecho por el gobierno hasta ahora, cuestionaron las medidas tomadas y las no tomadas, y sobre todo coincidieron en posicionarse en contra desde el punto de vista ideológico.

Por ejemplo, Paciel: “Como infectóloga tengo bien claro que cuanto más se demoren en bajar los contagios, más muertes vamos a tener relacionadas a la COVID y a todas las otras patologías desatendidas”. 

Ella agregó que, más allá de la vacunación, el gobierno hoy tiene “una medida a mano: el cierre de actividades no fundamentales”. 

Y aseveró: “Asumir el costo en vidas, como se está asumiendo, es lo que no deberíamos aceptar como sociedad”. 

En el espacio para preguntas apareció la que encendió la mecha: “¿Cuál es el derecho que tiene un pueblo de defenderse?”. 

Otro: “¿No existe una situación de impunidad? ¿No existe la posibilidad de llevar la denuncia a organismos internacionales, como OPS y OMS?”.

Entonces irrumpió Trostchansky: “Acá, durante mucho tiempo se cayó en la trampa de conceptos como el patriotismo. De que si no nos encolumnamos todos atrás del gobierno somos antipatriotas. Entonces yo creo que hay que hacer autocrítica. El sistema político opositor evitó generar un relato diferente al que se estaba dando. Se evitó entrar en confrontación y se entendió que el país debía ir atrás del relato del gobierno y del GACH (Grupo Asesor Científico Honorario). Y eso nos llevó a donde estamos hoy”.

Trostchansky señaló que “es una vergüenza” la posición que ha tomado el gobierno. También: “Tiene que surgir una respuesta alternativa política y científica. No va en desmedro del GACH”, dijo, aunque cuestionó al grupo por mantenerse “al lado de este gobierno, que no lo toma en cuenta, que lo ridiculiza, y que a cada salida le da respuesta inmediata en los medios”.

Escalando su propia arenga, el cirujano dijo que se debe dejar de integrar “grupos parlamentarios que solo sirven para estirar y forzar las salidas del gobierno”, en evidente referencia a la comisión de seguimiento de COVID-19.

Y entonces soltó la frase del escándalo: “Tenemos que dar una respuesta clara y hacer responsable al gobierno de las muertes, porque son muertes evitables. Tenemos que dar una respuesta clara para decir que estamos comprometiendo el futuro del país. Y como dijeron algunos, y quizás es parte de lo que pueda suceder, tenemos que poner a Uruguay en los ámbitos internacionales de condena a lo que este gobierno está haciendo. Porque si hay algo que a este gobierno le duele es que se exponga su situación en foros, en ámbitos y en cortes internacionales”.

Del resto se ocupó Da Silva en Desayunos Informales, de Canal 12, que lo acusó de intentar "desestabilizar al gobierno”, y el senador generalizó hacia todo el Frente Amplio, introduciendo en su torpeza a muchos más actores en la polémica.

“Muertes evitables hay. Ayer ocurrió la muerte muy evitable, lamentablemente, de una enfermera en Artigas que no se quiso vacunar. Lo que no se puede hacer es un uso político en el medio de esta batalla. No es la primera vez que el Frente Amplio hace carne de aquello de que cuando peor, es mejor”, agregó.

Luego Da Silva agregó: “Ojalá no se cruce conmigo. Lo descubrieron a Trostchansky, pero vaya si habrá en Zoom esos grupitos dando manija, tratando de tirar las muertes a un gobierno que no ha parado hacer otra cosa que cuidar a la gente”.

Trostchansky le preguntó en Twitter si lo estaba amenazando y le recordó su cargo en el Parlamento.

Da Silva subió su apuesta: “Lo mejor que te puede pasar es no cruzarte conmigo”. 

El médico lo acusó entonces de escudarse en sus fueros para insultar, y el senador le espetó: “Te espero en el juzgado. Cero fuero. Guapo de Zoom”.