OCDE

Ganó Biden y hay acuerdo de 130 países para un impuesto mínimo global a las empresas

Cuando parecía que se le complicaba a USA su plan de garantizar que las empresas más grandes, incluidos los grupos tecnológicos más importantes, paguen al menos US$ 100.000 millones al año más en impuestos, la presión en el contexto de OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) tuvo éxito antes de la decisiva reunión del G20 en Venecia (Italia).

130 países y jurisdicciones aprobaron una alícuota impositiva mínima para las corporaciones junto con reglas para compartir los ingresos de empresas multinacionales tales como Facebook Inc., Google de Alphabet Inc., Amazon.com, Microsoft y Apple.

Después de años de negociaciones y fracasos, el acuerdo impulsado por USA en el G7 y negociado en la OCDE, en París (Francia) prepara el escenario para que los ministros de Finanzas del Grupo de los 20 firmen un acuerdo en una reunión en Venecia la próxima semana.

Entonces, las principales economías del mundo han adherido a un plan para obligar a las empresas multinacionales a pagar una tasa impositiva corporativa mínima global de al menos el 15% después de intensas negociaciones en París en la OCDE.

La OCDE dijo que las reglas deberían establecerse en 2022 y aplicarse en 2023.

El ministro argentino Martín Guzmán es un simpatizante de la propuesta que ha resultado ganadora, contra las reticencias de paraísos fiscales y países de Europa del Este.

Solo 9 de los 139 países involucrados en las conversaciones se negaron a firmar, incluidos Irlanda, Estonia y Hungría. Todas las naciones líderes del G20 respaldaron el plan tras el pedido de apoyo de USA.

Varios países acerca de los que habían signos de interrogación aceptaron los términos, incluidos India, China y Turquía, según la OCDE.

Mathias Cormann, el nuevo secretario general de la OCDE, elogió el acuerdo y dijo que garantizaría que “las grandes empresas multinacionales paguen su parte justa de impuestos en todas partes”.

Sin el acuerdo global, los aumentos de impuestos planificados por la Administración Biden podrían llevar a sus empresas a trasladar sus oficinas centrales a países con impuestos bajos. 

Sin embargo, con impuestos mínimos globales, las empresas tendrían menos opciones fuera de USA para obtener tasas más bajas.

15%

El club de economías ricas -USA, Reino Unido, Alemania, Canadá, Japón, Italia y Francia-, acordó en Londres en junio un esquema general para los 2 pilares de las negociaciones de la OCDE: 

## un mecanismo para compartir los derechos de gravar "al menos el 20%" de las ganancias residuales por encima de un margen del 10% de las grandes multinacionales; y 
## un impuesto a las sociedades de al menos el 15%.

Países en vías de desarrollo consideraron que no les convenía y Nigeria fue vocero del grupo que exigía aumentar la alícuota porque de lo contrario no encontraban su beneficio luego de que USA pasara su rastrillo.

El documento de la OCDE publicado el jueves 01/07 hizo algunos cambios a esas propuestas, diciendo que las ganancias a reasignar debería estar en hasta el 30% de las ganancias residuales por encima de un margen del 10%, lo que podría aumentar los ingresos para las economías más pequeñas.

Aún quedan por resolver algunos detalles de la revisión, pero los 130 gobiernos también acordaron una nueva forma de repartir los derechos a gravar las ganancias.

El nuevo mecanismo concederá más ingresos a los países en los que las empresas tienen clientes. 

Eso anula un antiguo principio de tributación internacional, según el cual las ganancias se gravan donde se genera el valor, que tradicionalmente era donde las empresas tenían presencia física.

¿Qué pasará en USA?

La OCDE estima que los gobiernos pierden ingresos de entre US$ 100.000 millones y US$ 240.000 millones por la evasión de impuestos cada año.

“Este paquete histórico garantizará que las grandes empresas multinacionales paguen su parte justa de impuestos en todas partes”, dijo Mathias Cormann.

La secretaria del Tesoro de USA, Janet Yellen, lo llamó "un día histórico para la diplomacia económica".

Ella añadió: "El acuerdo de hoy de 130 países que representan más del 90% del PIB mundial es una señal clara: la carrera hacia el fondo está un paso más cerca de llegar a su fin".

"Esto nivelará el campo de juego y hará que USA sea más competitivo", dijo el presidente Biden en un comunicado. "Y nos permitirá dedicar los ingresos adicionales que recaudamos a realizar inversiones generacionales, que son necesarias para mantener la ventaja competitiva de USA en la economía global actual".

Los esfuerzos internacionales de la Administración Biden están estrechamente vinculados a su agenda fiscal nacional, que exige -para financiar el gran incremento del gasto público- aumentar la tasa del impuesto corporativo desde el 21% actual al 28% y aumentar el impuesto mínimo sobre las ganancias extranjeras de las empresas con sede en USA.

Sin embargo, todavía está lejos de confirmarse qué aumentos de impuestos, si los hubiera, serán aprobados por el Congreso muy dividido, donde los republicanos se oponen rotundamente a los aumentos de impuestos corporativos y algunos demócratas coinciden con ellos. 

Es probable que las objeciones de los demócratas limiten la tasa impositiva corporativa a aproximadamente el 25% en vez del 28%. En cuanto a los cambios impositivos internacionales propuestos por la Administración aún no han recibido una atención sostenida de los legisladores.