GLOBAL

DESVIAR EL FOCO DE ATENCIÓN

Entre la crisis del Coronavirus, Trump ofrece recompensa millonaria por capturar a Maduro

En medio de la crisis que parece incontenible frente al virus COVID-19, sobretodo en Estados Unidos donde ya se registraron 69.684 casos y más de 1000 fallecidos, la Casa Blanca de Donald Trump parece querer desviar el foco de interés de los ciudadanos norteamericanos y que mejor que ponerlo sobre el gran enemigo del país del norte: Nicolás Maduro. Es así que Trump acusó al presidente venezolano de tráfico de drogas, pidió su captura y ofreció US$ 15 millones por información que lo conduzca al arresto.

Este jueves 26/03, después de que el Senado apruebe un paquete de emergencia de US$ 2 billones para insertar en la economía norteamericana e intentar estabilizarla frente a la caída provocada por el Coronavirus, la Casa Blanca de Donald Trump decidió hacer foco en otro tema de interés en Estados Unidos y desviar la atención pública del Coronavirus y del fracaso de su administración al intentar controlarla. Nada más y nada menos que Venezuela y el conflicto con Nicolás Maduro. 

Es así que Trump decidió acusar otra vez a Maduro de narcoterrorista, pero esta vez ir un poco más allá y ofrecer una recompensa de US$ 15 millones por información que conduzca al arresto o condena del mandatario venezolano. Aunque no solo esto, ya que el Departamento de Estado también se sumo a los pedidos y ofreció US$ 10 millones para la captura de algunos de sus asociados, entre ellos el ex vicepresidente y mano derecha de Maduro, Diosdado Cabello. 

De acuerdo con lo declarado por las autoridades norteamericanas, la presidencia venezolana tiene acuerdos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para enviar aproximadamente "200 toneladas métricas de cocaína" hacia Estados Unidos. A esto también se le suman supuestas acusaciones de tráfico de armas, lo que según explica Bloomberg, significaría al menos 50 años de prisión.

"El pueblo venezolano se merece un Gobierno representativo responsable y transparente al servicio de las necesidades de la gente, y que no traicione la confianza del pueblo condonando o empleando oficiales públicos que se implican en el tráfico ilegal de narcóticos”, explicó en un comunicado el Secretario de Estado norteamericano y principal encargado de las relaciones exteriores y la crisis venezolana, Mike Pompeo. 

"Mientras el pueblo venezolano sufre, esta camarilla se llena los bolsillos con dinero del narcotráfico y el producto de la corrupción", explicó el  fiscal general y gran defensor de Trump, William Barr, este jueves antes de anunciar las nuevas medidas y acusaciones del gobierno norteamericano. Claro que esta es una presión mas que cae sobre el gobierno de Maduro, aunque no llega en un buen momento para el latinoamericano. 

Frente a la crisis del Coronavirus que se sumó a la profunda problemática social, económica, política y humanitaria que ya existe en Venezuela hace años, el presidente Maduro se vio obligado hace unas semanas a pedirle un préstamo al Fondo Monetario Internacional, que por supuesto luego fue denegado. A esto por supuesto se le sumó la caída en la cotización del petróleo, el principal ingreso de divisas para el régimen venezolano. 

La decisión de Maduro demostró directamente la desesperación del dictador ante la crisis mundial actual, teniendo en cuenta que hasta intentó reestablecer la relación con el gobierno colombiano de Iván Duque. Aunque el gran problema del régimen venezolano no solo es la falta de recursos y de estabilidad económica en su país para afrontar la crisis, sino que el hecho que sus mayores protectores: Rusia y China, tienen problemas más grandes en la actualidad. En consecuencia, Venezuela no es la prioridad. 

Aunque como era de esperar, a Estados Unidos no lo conmovió la súplica de Maduro, todo lo contrario: decidió utilizar la oportunidad para darle un gran golpe al régimen venezolano que al mismo tiempo ayudara a Trump a mantener estable la confianza e imagen política en sus votantes, sobretodo luego de su clara incompetencia a la hora de controlar la crisis del Coronavirus.