Presidenciales (2): Obama hace de Tato Bores
Barack Obama asistió a la cena de los corresponsales de la Casa Blanca, donde la tradición indica que hay que hacer un monólogo cómico, y se hizo el Bob Hope (o Tato Bores).
29 de abril de 2012 - 10:34
Antes del tradicional discurso con bromas que debe ofrecer todo Presidente de USA en la cena de corresponsales, Barack Obama salió brevemente del escenario, y tras bambalinas se le escuchó musitando sobre cuánto ha encanecido en los 3 años que lleva en la Presidencia, y preguntándose qué diría frente a los invitados si no funcionaba la pantalla con texto donde debía leer el guión que le armaron.
"Necesito un cigarrillo", dijo Obama, quien repetidas veces ha asegurado que ha dejado de fumar.
Barack Obama arrancó con una referencia a 2011: “Nos reunimos en un aniversario histórico. El año pasado por esta fecha, ajusticiamos a uno de los individuos más notorios del mundo”.
Hubo quien creyó que él sacaba pecho por la muerte de Osama bin Laden. Pero en las grandes pantallas de video instaladas en la sala apareció una foto de Donald Trump. En la cena del año pasado Obama bromeó sobre Trump y sus reiterados cuestionamientos acerca del sitio donde nació Obama.
Obama había mostrado hace 1 año las imágenes del nacimiento de Simba en 'El Rey León' como si fueran suyas.
El recuerdo de aquella broma fue el prólogo de un catálogo cómico sobre los asuntos que han atraído la atención de los periodistas en los últimos meses.
Obama agradeció la presencia de algunos legisladores republicanos: “Les agradezco que se hayan podido tomar una noche de descanso, haciéndose un hueco en sus días tan esforzados en no aprobar una sola ley”.
"Mis adversarios de la derecha constantemente expresan sus temores acerca de una 'agenda secreta' si gano un segundo mandato en la Casa Blanca", dijo Obama. "Y tienen razón, hay una agenda secreta. Voy a decirles algunas cosas que haré. Una de las cosas que haré en un segundo término, será promulgar nuevamente la reforma del sistema sanitario", dijo Obama por un tema que consumió gran parte de su mandato, y hasta ahora con resultado incierto porque está en la Corte Suprema de Justicia.
También clavó un dardo a su secretaria de Estado, Hillary Clinton, a cuenta de su juerga colombiana: “Hace cuatro años estábamos inmersos en unas primarias brutales y ahora no deja de mandarme mensajes, borracha, desde Cartagena”.
Fiel a la tradición, Obama no olvidó incluir en sus palabras algunas bromas sobre sí mismo: él se rió de su envejecimiento prematuro e insinuó que dentro de 4 años su rostro sería igual que el de Morgan Freeman. “Ni siquiera es gracioso”, rezongó el Presidente mientras su esposa reía.
Obama también tuvo palabras para su próximo rival proselitista: “Es un placer estar en el espléndido salón del Hilton, aunque estoy seguro de que Mitt Romney diría que es una propiedad que necesita algunas reparaciones”.
Obama así retrató al aspirante republicano como un millonario fuera de la realidad. Un retrato que el propio Romney se ha labrado con la torpeza de sus declaraciones públicas.
Obama recordó que ambos tenían títulos de Harvard: “Yo uno y él dos. Menudo snob”.
También recordó que su rival se había separado unas horas libres de la campaña republicana para ver la película 'Los juegos del Hambre'.
“Es una película sobre personas que cortejan a patrocinadores ricos y luego se aniquilan brutalmente unos a otros hasta que sólo uno queda en pie”, ironizó Obama. “Estoy seguro de que para Romney fue un gran cambio de ritmo... ”.
Obama también tuvo en su punto de mira al ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, quien anunció que se retiraba de las elecciones primarias republicanas. "Newt, aún hay tiempo hombre", dijo a Gingrich, quien estaba entre la audiencia con su esposa, Calista.
Obama felicitó a la web The Huffington Post por el premio Pulitzer ganado: "Ahí tienen un gran modelo de negocio: no le pagan a sus colaboradores", dijo.
Obama 'retocó' su viejo chiste sobre Sarah Palin: “¿Saben cuál es la diferencia entre una 'hockey mum' y un pitbull? La diferencia es que un pitbull está delicioso”.
Como gobernadora de Alaska, a Palin la 'ninguneaban' por ser una 'hockey mum', que alude a una madre de familia de clase media que tiene hijos en edad escolar y que pone los intereses de su familia, especialmente sus hijos, por delante de todo, y por ello los lleva al hockey sobre hielo. Cuando fue candidata a vicepresidente, Palin había preguntado cuál era la diferencia entre una Hockey Mum y un pitbull (perro de ataque), y se respondió a sí misma: "Lipstick!" (lápiz labial).
A su vez, los de Palin acusaron a Obama de haber comido carne de perro. Entonces Obama reunión en su broma el eterno retorno de Palin y aludió a aquella acusación.
En un falso anuncio político preparado para el evento, Romney se defendió de las críticas recibidas por atar al perro de la familia, Seamus, a la caseta portaequipajes del coche durante un viaje familiar en 1983.
Romney había asegurado que el animal estaba encantado de viajar de esa manera.
El video mostró imágenes del perro de la familia Obama, llamado Bo, aparentemente desolado por ser prisionero de un "socialismo perruno al estilo europeo". Una voz grave dijo en off: "Bajo el liderazgo de Obama, al mejor amigo del hombre se le ha obligado a ir dentro de los automóviles. Los perros de América no pueden permitirse 4 años más de Obama. Para ellos suponen 28 años. Necesitan liderazgo ahora”.
Obama cerró sus palabras haciendo un guiño al escándalo de Cartagena de Indias: “Tenía mucho más material preparado, pero tengo que llevar a casa al Servicio Secreto a tiempo para su nuevo toque de queda”.
El comediante Jimmy Kimmel, quien siguió a Obama en el podio, comenzó su actuación saludando al presidente "Salam", una alusión al saludo musulmán "salam alaikum", ante las constantes suspicacias de ciertos sectores conservadores de USA que afirman que Obama es musulmán.
Kimmel dijo que continuaría con algunas bromas sobre el Servicio Secreto, y dirigiéndose a Obama le bromeó: "Si eso no es adecuado, señor Presidente, por favor cúbrase las orejas, si eso es posible".
Los caricaturistas estadounidenses a menudo se ensañan con el tamaño de las orejas de Obama.
A la cena asistieron unos 2.000 invitados. Entre ellos líderes republicanos como Newt Gingrich, Eric Cantor y Chris Christie, y gente de Hollywood como George Clooney, Steven Spielberg, Lindsay Lohan, Kim Kardashian, Sigourney Weaver, Kevin Spacey, Eva Longoria, Goldie Hawn y Reese Witherspoon.














